A A A A A
Bible Book List
Prev Day Next Day

This plan was paused on

Unpause and Continue Reading

Victoria sin espada

Lee Marcos 16.14-16

Jesucristo no te envía a hacer discípulos con una espada. Su reino no se manifiesta por la fuerza, sino por la verdad y el amor y el sacrificio y el poder de Dios. Él afirmó: «Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían» (Juan 18.36). El seguidor de Cristo no mata para extender su reino. Por el contrario, muere. «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (Marcos 8.34). Él anticipó: «Viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios» (Juan 16.2).

Jesús tiene toda la autoridad en el cielo y en la tierra, pero por ahora refrena su poder. No siempre lo usa para evitar el dolor de su pueblo, aunque pudiera hacerlo y a veces lo hace. Él está contigo y conmigo hasta el fin de los tiempos, pero no siempre para rescatarnos de los contratiempos. Nos pide que sigamos por el mismo camino que siguió Él. «Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán» (Juan 15.20). «Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?» (Mateo 10.25).

Jesús crea una misión de enseñanza, no una misión de terror. Su objetivo es la obediencia que glorifica a Dios, a todos sus mandatos. La clase de obediencia que glorifica a Dios es libre y jubilosa, no limitada ni intimidante. Aun cuando el costo es supremo, el júbilo es triunfante porque la causa de Jesús no puede fallar. «Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos» (Mateo 5.11-12). Es una misión costosa, pero es una misión de júbilo.

Reflexión:

Porque amo a Dios, le obedeceré.

Subscribe
Mark as complete
Mark as incomplete
Unpause and Continue Reading