Así, todos los judíos lograron llegar sanos y salvos a Judea, donde, llenos de miedo, lloraron a Jonatán y a sus compañeros. En todo Israel hubo grandes demostraciones de dolor.
De esa manera, los soldados de Jonatán llegaron a Judea sanos y salvos. Allí, llenos de miedo, lloraron por Jonatán y sus compañeros. En todo el país de Israel, la gente expresó su dolor por lo sucedido.