Add parallel Print Page Options

Libro I: Salmos 1—41

El justo y los pecadores

Bienaventurado el hombre que
no anda según el consejo de los impíos ni se detiene en el camino de los pecadores
ni se sienta en la silla de los burladores.
Más bien, en la ley del SEÑOR está su delicia,
y en ella medita de día y de noche.
Será como un árbol
plantado junto a corrientes de aguas que da su fruto a su tiempo
y su hoja no cae.
Todo lo que hace prosperará.
No sucede así con los impíos, que son como el tamo que arrebata
el viento.
Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio
ni los pecadores en la congregación
de los justos.
Porque el SEÑOR conoce el camino de los justos,
pero el camino de los impíos perecerá.

El ungido asume el trono

¿Por qué se amotinan las naciones

y los pueblos traman cosas vanas?
Se presentan los reyes de la tierra,
y los gobernantes consultan unidos contra el SEÑOR y su ungido, diciendo:
“¡Rompamos sus ataduras!
¡Echemos de nosotros sus cuerdas!”.
El que habita en los cielos se reirá;
el Señor se burlará de ellos.
Entonces les hablará en su ira
y los turbará en su furor:
“¡Yo he instalado a mi rey
en Sion, mi monte santo!”.
Yo declararé el decreto:
el SEÑOR me ha dicho:
“Tú eres mi hijo; yo te engendré hoy.
Pídeme, y te daré por heredad
las naciones,
y por posesión tuya los confines de
la tierra.
Tú los quebrantarás con vara de hierro; como a vasija de alfarero los
desmenuzarás”.
10 Y ahora, oh reyes, sean sabios; acepten la corrección, oh gobernantes de la tierra.
11 Sirvan al SEÑOR con temor
y alégrense con temblor.
12 Besen al hijo, no sea que se enoje
y pierdan el camino;
pues se enciende de pronto su ira. ¡Bienaventurados todos los que en
él se refugian!

Oración para la hora de levantarse

Salmo de David compuesto cuando huía de su hijo Absalón.

¡Oh SEÑOR, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos son los que se levantan contra mí.
Muchos dicen acerca de mí:
“¡Dios no lo librará!”. Selah[a]
Pero tú, oh SEÑOR,
eres escudo alrededor de mí; eres mi gloria y el que levanta mi cabeza.
4 Con mi voz clamé al SEÑOR,
y él me respondió desde su
santo monte. Selah[b]
Yo me acosté y dormí.
Desperté, porque el SEÑOR me sostuvo.
No temeré a las decenas de millares del pueblo que han puesto sitio contra mí.
¡Levántate, oh SEÑOR!
¡Sálvame, Dios mío!
Porque a todos mis enemigos has golpeado en la mejilla,
y has quebrantado los dientes de los impíos.
Del SEÑOR viene la salvación. ¡Sobre tu pueblo sea tu bendición! Selah[c]

Oración para la hora de acostarse

Al músico principal. Con Neguinot[d]. Salmo de David.

¡Respóndeme cuando clamo,
oh Dios de mi justicia[e]!
Tú que en la angustia ensanchaste
mi camino,
ten misericordia de mí
y oye mi oración.
Oh hijos del hombre,
¿hasta cuándo convertirán mi honra en infamia, amarán la vanidad y buscarán el engaño? Selah[f]
Sepan que el SEÑOR ha apartado al piadoso para sí;
el SEÑOR oirá cuando yo clame a él.
Tiemblen y no pequen.
Reflexionen en su corazón sobre
su cama y estén en silencio. Selah[g]
Ofrezcan sacrificios de justicia
y confíen en el SEÑOR.
Muchos dicen:
“¿Quién nos mostrará el bien?”. Haz brillar sobre nosotros, oh SEÑOR, la luz de tu rostro.
Tú has dado tal alegría a mi corazón que sobrepasa a la alegría que ellos tienen con motivo de su siega y de su vendimia.
En paz me acostaré y dormiré; porque solo tú, oh SEÑOR,
me haces vivir seguro.

Oración para comenzar el día

Al músico principal. Para Nejilot[h]. Salmo de David.

Escucha, oh SEÑOR, mis palabras; considera mi suspiro.
Atiende a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré.
Oh SEÑOR, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré ante ti
y esperaré.
Porque tú no eres un Dios que se complace en la perversidad;
la maldad no habitará junto a ti.
Los arrogantes no se presentarán ante tus ojos;
aborreces a los que obran iniquidad.
Destruirás a los que hablan mentira;
al hombre sanguinario y engañador abomina el SEÑOR.
Pero yo, por la abundancia de tu gracia, entraré en tu casa
y en tu temor me postraré hacia
tu santo templo.
Guíame, oh SEÑOR, en tu justicia
a causa de mis enemigos.
Endereza tu camino delante de mí.
Porque no hay sinceridad en su boca; sus entrañas están llenas de destrucción. Su garganta es un sepulcro abierto,
y con su lengua hablan lisonjas.
10 Decláralos culpables, oh Dios; caigan por sus propios consejos. Échalos por la multitud
de sus rebeliones,
porque se rebelaron contra ti.
11 Se alegrarán todos los que confían en ti;
para siempre gritarán de júbilo, pues tú los proteges.
Los que aman tu nombre se
regocijarán en ti,
12 porque tú, oh SEÑOR, bendecirás
al justo;
como un escudo lo rodearás con
tu favor.

Footnotes

  1. Salmos 3:2 Posiblemente tiene que ver con el acompañamiento musical.
  2. Salmos 3:3 Posiblemente tiene que ver con el acompañamiento musical.
  3. Salmos 3:8 Posiblemente tiene que ver con el acompañamiento musical.
  4. Salmos 4:1 Probablemente instrumentos de cuerda.
  5. Salmos 4:1 Otra trad., mi Dios justo.
  6. Salmos 4:2 Posiblemente tiene que ver con el acompañamiento musical.
  7. Salmos 4:4 Posiblemente tiene que ver con el acompañamiento musical.
  8. Salmos 5:1 Posiblemente flauta.