Los malos llaman a la muerte con gestos y gritos; pensando que es su amiga, la buscan con afán, y con ella han hecho una alianza, pues merecen pertenecerle.
Los malos coquetean con la muerte; la consideran su amiga y la buscan con todas sus fuerzas. Se han puesto de acuerdo con ella, y son el uno para el otro.