Judas les mandó mensajeros en son de paz, para decirles: «Queremos pasar por el territorio de ustedes para llegar a nuestra patria. Nadie les hará ningún mal. Solamente queremos pasar.» Pero ellos no quisieron abrirle la ciudad.
Judas mandó entonces unos mensajeros, para que hablaran con ellos y les dijeran: «Sólo queremos pasar por su ciudad, para ir a nuestro país. No les haremos ningún daño». Pero los habitantes de Efrón les negaron el paso.