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Genesis 1:1 - Genesis 16:16 (La Biblia de las Américas)

Génesis 1-16

La creación

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba sin orden y vacía[a], y las tinieblas cubrían la superficie[b] del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie[c] de las aguas. Entonces dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz día, y a las tinieblas llamó noche. Y fue la tarde y fue la mañana: un día.

Entonces dijo Dios: Haya expansión[d] en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión cielos. Y fue la tarde y fue la mañana: el segundo día.

Entonces dijo Dios: Júntense en un lugar las aguas que están debajo de los cielos, y que aparezca lo seco. Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo seco tierra, y al conjunto de las aguas llamó mares. Y vio Dios que era bueno. 11 Y dijo Dios: Produzca la tierra vegetación[e]: hierbas[f] que den semilla, y árboles frutales que den fruto sobre la tierra según su género[g], con su semilla en él. Y fue así. 12 Y produjo la tierra vegetación[h]: hierbas[i] que dan semilla según su género, y árboles que dan fruto con su semilla en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 13 Y fue la tarde y fue la mañana: el tercer día.

14 Entonces dijo Dios: Haya lumbreras[j] en la expansión de los cielos para separar el día de la noche, y sean para señales y para estaciones y para días y para años; 15 y sean por luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras[k], la lumbrera[l] mayor para dominio del día y la lumbrera[m] menor para dominio de la noche; hizo también las estrellas. 17 Y Dios las puso en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. 19 Y fue la tarde y fue la mañana: el cuarto día.

20 Entonces dijo Dios: Llénense[n] las aguas de multitudes de seres vivientes, y vuelen las aves sobre la tierra en la abierta[o] expansión de los cielos. 21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas[p] las aguas según su género, y toda ave[q] según su género. Y vio Dios que era bueno. 22 Y Dios los bendijo, diciendo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23 Y fue la tarde y fue la mañana: el quinto día.

24 Entonces dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género: ganados, reptiles y bestias de la tierra según su género. Y fue así. 25 E hizo Dios las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su género. Y vio Dios que era bueno.

Creación del hombre y de la mujer

26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza[r] dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. 27 Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios y les dijo[s]: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve[t] sobre la tierra. 29 Y dijo Dios: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie[u] de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto[v] que da semilla; esto os servirá de[w] alimento. 30 Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve[x] sobre la tierra, y que tiene vida[y], les he dado toda planta verde para alimento. Y fue así. 31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.

Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. Y en el séptimo día completó Dios la[z] obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la[aa] obra que había hecho. Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la[ab] obra que El[ac] había creado y hecho[ad].

El huerto del Edén

Estos son los orígenes[ae] de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día en que el Señor Dios hizo la tierra y los cielos. Y aún no había ningún arbusto del campo en la tierra, ni había aún brotado ninguna planta[af] del campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre para labrar[ag] la tierra. Pero se levantaba de la tierra un vapor[ah] que regaba toda la superficie[ai] del suelo. Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser[aj] viviente. Y plantó el Señor Dios un huerto hacia el oriente, en Edén; y puso allí al hombre que había formado. Y el Señor Dios hizo brotar de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para comer; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento[ak] del bien y del mal.

10 Y del Edén salía un río para regar el huerto, y de allí se dividía y se convertía en otros cuatro ríos[al]. 11 El nombre del primero es Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro. 12 El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice. 13 Y el nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea la tierra de Cus. 14 Y el nombre del tercer río es Tigris[am]; éste es el que corre[an] al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates[ao]. 15 Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara. 16 Y ordenó el Señor Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, 17 pero del árbol del conocimiento[ap] del bien y del mal no comerás[aq], porque el día que de él comas, ciertamente morirás.

Formación de la mujer

18 Y el Señor Dios dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea[ar]. 19 Y el Señor Dios formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su nombre. 20 Y el hombre puso nombre a todo ganado y a las aves del cielo y a toda bestia del campo, mas para Adán[as] no se encontró una ayuda que fuera idónea para él[at]. 21 Entonces el Señor Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. 22 Y de la costilla que el Señor Dios había tomado del hombre, formó[au] una mujer y la trajo al hombre. 23 Y el hombre dijo:

Esta es ahora hueso de mis huesos,
y carne de mi carne;
ella[av] será llamada mujer[aw],
porque del hombre[ax] fue tomada.

24 Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 25 Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.

Desobediencia y caída del hombre

Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: “No comeréis de ningún árbol del huerto”? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Dios: “No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis.” Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable[ay] a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría[az], tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales[ba].

Sentencia por el pecado y promesa de redención

Y oyeron al[bb] Señor Dios que se paseaba en el huerto al fresco[bc] del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del Señor Dios entre los árboles del huerto. Y el Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás? 10 Y él respondió: Te oí[bd] en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí. 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras? 12 Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera[be] me dio del árbol, y yo comí. 13 Entonces el Señor Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y yo comí. 14 Y el Señor Dios dijo a la serpiente:

Por cuanto has hecho esto,
maldita serás[bf] más que todos los animales,
y más que todas las bestias del campo;
sobre tu vientre andarás,
y polvo comerás
todos los días de tu vida.
15 Y pondré enemistad
entre tú y la mujer,
y entre tu simiente y su simiente;
él te herirá en[bg] la cabeza,
y tú lo herirás en el calcañar.

16 A la mujer dijo:

En gran manera multiplicaré
tu dolor en el parto[bh],
con dolor darás a luz los hijos;
y con todo, tu deseo será para tu marido,
y él tendrá dominio sobre ti.

17 Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: “No comerás de él”,

maldita será[bi] la tierra por tu causa;
con trabajo[bj] comerás de ella
todos los días de tu vida.
18 Espinos y abrojos te producirá,
y comerás de las plantas[bk] del campo.
19 Con el sudor de tu rostro
comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eres,
y al polvo volverás.

20 Y el hombre le puso por nombre Eva[bl] a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes. 21 Y el Señor Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió.

Castigo por el pecado

22 Entonces el Señor Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre. 23 Y el Señor Dios lo echó del huerto del Edén, para que labrara la tierra de la cual fue tomado. 24 Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.

Caín y Abel

Y el hombre conoció a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín[bm], y dijo: He adquirido varón[bn] con la ayuda del Señor. Después[bo] dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció que al transcurrir el tiempo[bp], Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero a Caín y su ofrenda no miró con agrado. Y Caín se enojó mucho y su semblante se demudó. Entonces el Señor dijo a Caín: ¿Por qué estás enojado, y por qué se ha demudado tu semblante? Si haces bien, ¿no serás aceptado?[bq] Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia[br], pero tú debes dominarlo. Y Caín dijo a su hermano Abel: vayamos al campo[bs]. Y aconteció que cuando estaban en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.

La maldición de Caín

Entonces el Señor dijo a Caín: ¿Dónde está tu hermano Abel? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guardián de mi hermano? 10 Y El le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. 11 Ahora pues, maldito eres de la tierra, que ha abierto su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12 Cuando cultives el suelo, no te dará más su vigor; vagabundo y errante serás en la tierra. 13 Y Caín dijo al Señor: Mi castigo[bt] es demasiado grande para soportarlo. 14 He aquí, me has arrojado hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia[bu] me esconderé, y seré vagabundo y errante en la tierra; y sucederá que cualquiera que me halle me matará. 15 Entonces el Señor le dijo: No será así[bv]; pues cualquiera que mate a Caín, siete veces sufrirá venganza. Y puso el Señor una señal[bw] sobre Caín, para que cualquiera que lo hallase no lo matara.

Descendientes de Caín

16 Y salió Caín de la presencia del Señor, y se estableció[bx] en la tierra de Nod[by], al oriente del Edén. 17 Y conoció Caín a su mujer, y ella concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad y la llamó[bz] Enoc, como el nombre de su hijo. 18 A Enoc le nació Irad, Irad engendró a Mehujael, Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec. 19 Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Ada, y el nombre de la otra, Zila. 20 Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y tienen ganado. 21 Su hermano se llamaba Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan la lira[ca] y la flauta. 22 Y Zila a su vez dio a luz a Tubal-caín, forjador de todo utensilio[cb] de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín era Naama. 23 Y Lamec dijo a sus mujeres:

Ada y Zila, oíd mi voz;
mujeres de Lamec,
prestad oído a mis palabras,
pues he dado muerte[cc] a un hombre por haberme herido,
y a un muchacho por haberme pegado.
24 Si siete veces es vengado Caín,
entonces Lamec lo será setenta veces siete[cd].

Nacimiento de Set

25 Y conoció Adán otra vez a su mujer; y ella dio a luz un hijo y le puso por nombre Set[ce], porque, dijo ella: Dios me ha dado[cf] otro hijo[cg] en lugar de Abel, pues Caín lo mató. 26 A Set le nació también un hijo y le puso por nombre Enós. Por ese tiempo comenzaron los hombres a invocar[ch] el nombre del Señor.

Descendientes de Adán

Este es el libro de las generaciones de Adán. El día que Dios creó al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adán[ci] el día en que fueron creados. Cuando Adán había vivido ciento treinta años, engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y le puso por nombre Set. Y los días de Adán después de haber engendrado a Set fueron ochocientos años, y engendró hijos e hijas. El total de los días que Adán vivió fue de novecientos treinta años, y murió.

Y Set vivió ciento cinco años, y engendró a Enós. Y vivió Set ochocientos siete años después de haber engendrado a Enós, y engendró hijos e hijas. El total de los días de Set fue de novecientos doce años, y murió.

Y Enós vivió noventa años, y engendró a Cainán. 10 Y vivió Enós ochocientos quince años después de haber engendrado a Cainán, y engendró hijos e hijas. 11 El total de los días de Enós fue de novecientos cinco años, y murió.

12 Y Cainán vivió setenta años, y engendró a Mahalaleel. 13 Y vivió Cainán ochocientos cuarenta años después de haber engendrado a Mahalaleel, y engendró hijos e hijas. 14 El total de los días de Cainán fue de novecientos diez años, y murió.

15 Y Mahalaleel vivió sesenta y cinco años, y engendró a Jared. 16 Y vivió Mahalaleel ochocientos treinta años después de haber engendrado a Jared, y engendró hijos e hijas. 17 El total de los días de Mahalaleel fue de ochocientos noventa y cinco años, y murió.

18 Y Jared vivió ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc. 19 Y vivió Jared ochocientos años después de haber engendrado a Enoc, y engendró hijos e hijas. 20 El total de los días de Jared fue de novecientos sesenta y dos años, y murió.

21 Y Enoc vivió sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. 22 Y Enoc anduvo con Dios trescientos años después de haber engendrado a Matusalén, y engendró hijos e hijas. 23 El total de los días de Enoc fue de trescientos sesenta y cinco años. 24 Y Enoc anduvo con Dios, y desapareció[cj] porque Dios se lo llevó.

25 Y Matusalén vivió ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec. 26 Y vivió Matusalén setecientos ochenta y dos años después de haber engendrado a Lamec, y engendró hijos e hijas. 27 El total de los días de Matusalén fue de novecientos sesenta y nueve años, y murió.

28 Y Lamec vivió ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo. 29 Y le puso por nombre Noé[ck], diciendo: Este nos dará descanso de[cl] nuestra labor y del trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que el Señor ha maldecido. 30 Y vivió Lamec quinientos noventa y cinco años después de haber engendrado a Noé, y engendró hijos e hijas. 31 El total de los días de Lamec fue de setecientos setenta y siete años, y murió.

32 Y Noé tenía quinientos años, y[cm] engendró a Sem, a Cam y a Jafet.

Maldad de los hombres

Y aconteció que cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas[cn], y tomaron para sí mujeres de entre todas las que les gustaban. Entonces el Señor dijo: No contenderá mi Espíritu para siempre con el[co] hombre, porque ciertamente[cp] él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años. Y había gigantes[cq] en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos. Estos son los héroes[cr] de la antigüedad, hombres de renombre.

Y el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención[cs] de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal[ct]. Y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en[cu] su corazón. Y el Señor dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho. Mas Noé halló gracia ante los ojos del Señor.

Noé construye el arca

Estas son las generaciones de Noé. Noé era un hombre justo, perfecto[cv] entre sus contemporáneos[cw]; Noé andaba con Dios. 10 Y Noé engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet. 11 Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 12 Y miró Dios a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.

13 Entonces Dios dijo a Noé: He decidido poner fin a toda carne[cx], porque la tierra está llena de violencia por causa de ellos; y he aquí, voy a destruirlos juntamente con la tierra. 14 Hazte un arca de madera de ciprés[cy]; harás el arca con compartimientos, y la calafatearás por dentro y por fuera con brea. 15 Y de esta manera la harás: de trescientos codos[cz] la longitud del arca, de cincuenta codos[da] su anchura y de treinta codos[db] su altura. 16 Harás una ventana[dc] en el arca y la terminarás a un codo del techo[dd], y pondrás la puerta del arca en su costado; la harás con piso bajo, segundo y tercero. 17 Y he aquí, yo traeré un diluvio[de] sobre la tierra, para destruir toda carne en que hay aliento de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra perecerá. 18 Pero estableceré mi pacto contigo; y entrarás en el arca tú, y contigo tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos. 19 Y de todo ser viviente, de toda carne, meterás dos de cada especie en el arca, para preservarles la vida contigo; macho y hembra serán. 20 De las aves según su especie, de los animales según su especie y de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie vendrán a ti para que les preserves la vida. 21 Y tú, toma para ti de todo alimento que se come, y guárdatelo, y será alimento para ti y para ellos. 22 Y así lo hizo Noé; conforme a todo lo que Dios le había mandado, así hizo.

Noé entra en el arca

Entonces el Señor dijo a Noé: Entra en el arca tú y todos los de tu casa[df]; porque he visto que sólo tú eres justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás contigo[dg] siete parejas[dh], el macho y su hembra; y de todo animal que no es limpio, dos, el macho y su hembra; también de las aves del cielo, siete parejas[di], macho y hembra, para conservar viva la especie[dj] sobre la faz de toda la tierra. Porque dentro de siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches, y borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente[dk] que he creado[dl]. Y Noé hizo conforme a todo lo que el Señor le había mandado.

El diluvio

Noé tenía seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino[dm] sobre la tierra. Entonces entró Noé en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, a causa de las aguas del diluvio. De los animales limpios y de los animales que no son limpios, de las aves y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con[dn] Noé en el arca, macho y hembra, como Dios había ordenado a Noé. 10 Y aconteció que a los siete días las aguas del diluvio vinieron[do] sobre la tierra. 11 El año seiscientos de la vida de Noé, el mes segundo, a los diecisiete días del mes, en ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas[dp] del cielo fueron abiertas. 12 Y cayó[dq] la lluvia sobre la tierra por cuarenta días y cuarenta noches.

13 En ese mismo día entró Noé en el arca, con Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, y la mujer de Noé y las tres mujeres de sus hijos con ellos, 14 y toda[dr] fiera según su especie, y todo ganado según su especie, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, toda clase de aves[ds]. 15 Entraron, pues, con[dt] Noé en el arca de dos en dos de toda carne en que había aliento de vida. 16 Y los que entraron, macho y hembra de toda carne, entraron como Dios le había mandado; y el Señor cerró la puerta detrás de Noé[du]. 17 Entonces vino[dv] el diluvio sobre la tierra por cuarenta días, y las aguas crecieron y alzaron el arca, y ésta se elevó sobre la tierra. 18 Y las aguas aumentaron y crecieron mucho sobre la tierra; y el arca flotaba[dw] sobre la superficie[dx] de las aguas. 19 Y las aguas aumentaron más y más sobre la tierra, y fueron cubiertos todos los altos montes que hay debajo de todos los cielos. 20 Quince codos[dy] por encima subieron las aguas después que[dz] los montes habían sido cubiertos. 21 Y pereció toda carne que se mueve sobre la tierra: aves, ganados, bestias, y todo lo que pulula sobre la tierra, y todo ser humano; 22 todo aquello en cuya nariz había aliento de espíritu de vida, todo lo que había sobre la tierra firme, murió. 23 Exterminó, pues, el Señor todo ser viviente[ea] que había sobre la faz de la tierra; desde el hombre hasta los ganados, los reptiles y las aves del cielo, fueron exterminados de la tierra; sólo quedó Noé y los que estaban con él en el arca. 24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.

Bajan las aguas

Y se acordó Dios de Noé y de todas las bestias y de todo el ganado que estaban con él en el arca; y Dios hizo pasar un viento sobre la tierra y decrecieron las aguas. Y se cerraron las fuentes del abismo y las compuertas[eb] del cielo, y se detuvo la lluvia del cielo. Las aguas bajaron[ec] gradualmente de sobre la tierra, y al cabo de ciento cincuenta días, las aguas habían decrecido. Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat. Las aguas fueron decreciendo paulatinamente hasta el mes décimo; y el día primero del mes décimo, se vieron las cimas de los montes.

Y aconteció que al cabo de cuarenta días, Noé abrió la ventana del arca que él había hecho, y envió un cuervo, que estuvo yendo y viniendo[ed] hasta que se secaron las aguas sobre[ee] la tierra. Después envió[ef] una paloma para ver si las aguas habían disminuido sobre la superficie[eg] de la tierra, pero la paloma no encontró lugar donde posarse[eh], de modo que volvió a él, al arca, porque las aguas estaban sobre la superficie[ei] de toda la tierra. Entonces extendió su mano, la tomó y la metió consigo en el arca. 10 Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma desde el arca. 11 Y hacia el[ej] atardecer la paloma regresó[ek] a él, y he aquí, en su pico[el] traía una hoja de olivo recién arrancada. Entonces Noé comprendió que las aguas habían disminuido sobre la tierra. 12 Esperó aún otros siete días, y envió la paloma, pero ya no volvió más a él.

Noé sale del arca

13 Y aconteció que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, se secaron las aguas sobre la tierra. Entonces Noé quitó la cubierta del arca y miró, y he aquí, estaba seca la superficie[em] de la tierra. 14 Y en el mes segundo, el día veintisiete del mes, estaba seca la tierra. 15 Entonces habló Dios a Noé, diciendo: 16 Sal del arca tú, y contigo tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos. 17 Saca contigo todo ser viviente de toda carne que está contigo: aves, ganados y todo reptil que se arrastra sobre la tierra, para que se reproduzcan en abundancia[en] sobre la tierra, y sean fecundos y se multipliquen sobre la tierra. 18 Salió, pues, Noé, y con él sus hijos y su mujer y las mujeres de sus hijos. 19 Y todas las bestias, todos los reptiles, todas las aves y todo lo que se mueve sobre la tierra, salieron del arca según sus familias.

20 Y edificó Noé un altar al Señor, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos en el altar. 21 Y el Señor percibió el aroma agradable, y dijo el Señor para sí[eo]: Nunca más volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la intención[ep] del corazón del hombre es mala desde su juventud; nunca más volveré a destruir[eq] todo ser viviente como lo he hecho.

22 Mientras la tierra permanezca,
la siembra y la siega,
el frío y el calor,
el verano y el invierno,
el día y la noche,
nunca cesarán.

Pacto de Dios con Noé

Y bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra. Y el temor y el terror de vosotros estarán sobre todos los animales de la tierra, y sobre todas las aves del cielo, y en todo lo que se arrastra sobre el suelo, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y tiene vida os será para alimento: todo os lo doy como os di la hierba verde. Pero carne con su vida, es decir, con su sangre, no comeréis. Y ciertamente pediré cuenta de la sangre de vuestras vidas; de[er] todo animal la demandaré. Y de[es] todo hombre, del[et] hermano de todo hombre demandaré la vida del hombre.

El que derrame sangre de hombre,
por el hombre su sangre será derramada,
porque a imagen de Dios
hizo El al hombre.
En cuanto a vosotros, sed fecundos y multiplicaos;
poblad en abundancia[eu] la tierra y multiplicaos en ella.

Entonces habló Dios a Noé y a sus hijos que estaban con él, diciendo: He aquí, yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestra descendencia[ev] después de vosotros, 10 y con todo ser viviente que está con vosotros: aves, ganados y todos los animales de la tierra que están con vosotros; todos los que han salido del arca, todos los animales de la tierra. 11 Yo establezco mi pacto con vosotros, y nunca más volverá a ser exterminada[ew] toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. 12 Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que hago entre yo y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por todas las generaciones[ex]: 13 pongo mi arco en las nubes[ey] y será por señal del[ez] pacto entre yo y la tierra. 14 Y acontecerá que cuando haga venir nubes[fa] sobre la tierra, se verá el arco en las nubes[fb], 15 y me acordaré de mi pacto que hay entre yo y vosotros y entre todo ser viviente de toda carne; y nunca más se convertirán las aguas en diluvio para destruir toda carne. 16 Cuando el arco esté en las nubes[fc], lo miraré para acordarme del pacto eterno entre Dios y todo ser viviente de toda carne que está sobre la tierra. 17 Y dijo Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre yo y toda carne que está sobre la tierra.

Noé y sus hijos

18 Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam fue el padre de Canaán. 19 Estos tres fueron los hijos de Noé, y de ellos se pobló[fd] toda la tierra.

20 Entonces Noé comenzó a labrar la tierra[fe], y plantó una viña. 21 Y bebió el vino y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda. 22 Y Cam, padre[ff] de Canaán, vio la desnudez de su padre, y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera. 23 Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros, y caminando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre; y sus rostros estaban vueltos, y no vieron la desnudez de su padre. 24 Cuando Noé despertó de su embriaguez[fg], y supo lo que su hijo menor le había hecho, 25 dijo:

Maldito sea Canaán;
siervo de siervos
será para sus hermanos.

26 Dijo también:

Bendito sea el Señor,
el Dios de Sem;
y sea Canaán su siervo.
27 Engrandezca Dios a Jafet,
y habite en las tiendas de Sem;
y sea Canaán su siervo.

28 Y vivió Noé trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 El total de los días de Noé fue de novecientos cincuenta años, y murió.

10 Estas son las generaciones de Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, a quienes les nacieron hijos después del diluvio:

Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras. Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat[fh] y Togarmá. Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim[fi]. De éstos, las costas de las naciones se dividieron[fj] en sus tierras, cada uno conforme a su lengua, según sus familias, en sus naciones.

Los hijos de Cam: Cus, Mizrayim, Fut y Canaán. Los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca, y los hijos de Raama: Seba y Dedán. Y Cus engendró a Nimrod, que llegó a ser poderoso en la tierra. El fue un poderoso cazador delante del Señor; por tanto se dice: Como Nimrod, poderoso cazador delante del Señor. 10 Y el comienzo de su reino fue Babel[fk], Erec, Acab y Calne, en la tierra de Sinar. 11 De aquella tierra salió hacia Asiria y edificó Nínive, Rehobot Ir, Cala, 12 y Resén, entre Nínive y Cala; aquella es la gran ciudad. 13 Y Mizrayim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim, 14 a Patrusim, a Casluhim (de donde salieron los filisteos) y a Caftorim.

15 Canaán engendró a Sidón su primogénito, y a Het, 16 y al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, 17 al heveo, al araceo, al sineo, 18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo. Y después las familias de los cananeos fueron esparcidas. 19 El territorio de los cananeos se extendía[fl] desde Sidón, rumbo a[fm] Gerar, hasta Gaza; y rumbo a[fn] Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa. 20 Estos son los hijos de Cam, según sus familias, según sus lenguas, por sus tierras, por sus naciones.

21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet[fo]. 22 Los hijos de Sem: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. 23 Los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas[fp]. 24 Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber. 25 Y a Heber le nacieron dos hijos: el nombre de uno fue Peleg[fq], porque en sus días fue repartida[fr] la tierra, y el nombre de su hermano, Joctán. 26 Joctán engendró a Almodad, a Selef, a Hazar-mavet, a Jera, 27 a Adoram, a Uzal, a Dicla, 28 a Obal[fs], a Abimael, a Seba, 29 a Ofir, a Havila y a Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán. 30 Y su territorio se extendía[ft] desde Mesa rumbo a[fu] Sefar, la región montañosa del oriente. 31 Estos son los hijos de Sem, según sus familias, según sus lenguas, por sus tierras, conforme a sus naciones.

32 Estas son las familias de los hijos de Noé según sus genealogías, por sus naciones; y de ellos se propagaron[fv] las naciones sobre la tierra después del diluvio.

La torre de Babel

11 Toda la tierra hablaba la misma lengua[fw] y las mismas[fx] palabras. Y aconteció que según iban hacia el oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron[fy] allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, fabriquemos ladrillos y cozámoslos bien. Y usaron ladrillo en lugar de piedra, y asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los cielos, y hagámonos un nombre famoso, para que no seamos dispersados sobre la faz de toda la tierra. Y el Señor descendió para ver la ciudad y la torre que habían edificado los hijos de los hombres. Y dijo el Señor: He aquí, son un solo pueblo y todos ellos tienen la misma lengua[fz]. Y esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada de lo que se propongan hacer les será imposible[ga]. Vamos, bajemos y allí confundamos su lengua[gb], para que nadie entienda el lenguaje[gc] del otro. Así los dispersó el Señor desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso fue llamada Babel[gd], porque allí confundió el Señor la lengua[ge] de toda la tierra; y de allí los dispersó el Señor sobre la faz de toda la tierra.

Descendientes de Sem

10 Estas son las generaciones de Sem: Sem tenía cien años, y engendró a Arfaxad dos años después del diluvio. 11 Y vivió Sem quinientos años después de haber engendrado a Arfaxad, y engendró hijos e hijas.

12 Arfaxad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sala. 13 Y vivió Arfaxad cuatrocientos tres años después de haber engendrado a Sala, y engendró hijos e hijas.

14 Sala vivió treinta años, y engendró a Heber. 15 Y vivió Sala cuatrocientos tres años después de haber engendrado a Heber, y engendró hijos e hijas.

16 Heber vivió treinta y cuatro años, y engendró a Peleg. 17 Y vivió Heber cuatrocientos treinta años después de haber engendrado a Peleg, y engendró hijos e hijas.

18 Peleg vivió treinta años, y engendró a Reu. 19 Y vivió Peleg doscientos nueve años después de haber engendrado a Reu, y tuvo hijos e hijas.

20 Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Serug. 21 Y vivió Reu doscientos siete años después de haber engendrado a Serug, y engendró hijos e hijas.

22 Serug vivió treinta años, y engendró a Nacor. 23 Y vivió Serug doscientos años después de haber engendrado a Nacor, y engendró hijos e hijas.

24 Nacor vivió veintinueve años, y engendró a Taré. 25 Y vivió Nacor ciento diecinueve años después de haber engendrado a Taré, y engendró hijos e hijas.

26 Taré vivió setenta años, y engendró a Abram, a Nacor y a Harán.

Descendientes de Taré

27 Estas son las generaciones de Taré: Taré engendró a Abram, a Nacor y a Harán; y Harán engendró a Lot. 28 Y murió Harán en presencia de[gf] su padre Taré en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos. 29 Y Abram y Nacor tomaron para sí mujeres. El nombre de la mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de[gg] Isca. 30 Y Sarai era estéril; no tenía hijo. 31 Y Taré tomó a Abram su hijo, a su nieto Lot, hijo de Harán, y a Sarai su nuera, mujer de su hijo Abram; y salieron juntos[gh] de Ur de los caldeos, en dirección a la tierra de Canaán; y llegaron hasta Harán, y se establecieron[gi] allí. 32 Los días de Taré fueron doscientos cinco años; y murió Taré en Harán.

Dios llama a Abram

12 Y el Señor dijo a Abram:

Vete de tu tierra,
de entre tus parientes
y de la casa de tu padre,
a la tierra que yo te mostraré.
Haré de ti una nación grande,
y te bendeciré,
y engrandeceré tu nombre,
y serás[gj] bendición.
Bendeciré a los que te bendigan,
y al que te maldiga, maldeciré[gk].
Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.

Entonces Abram se fue tal como el Señor le había dicho; y Lot fue con él. Y Abram tenía setenta y cinco años cuando partió de Harán. Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot su sobrino, y todas las posesiones que ellos habían acumulado, y las personas[gl] que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a la tierra de Canaán; y a la tierra de Canaán llegaron. Y atravesó Abram el país hasta el lugar de Siquem, hasta la encina[gm] de More. Y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y el Señor se apareció a Abram, y le dijo: A tu descendencia[gn] daré esta tierra. Entonces él edificó allí un altar al Señor que se le había aparecido. De allí se trasladó hacia el monte al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Hai al oriente; y edificó allí un altar al Señor, e invocó el nombre del Señor. Y Abram siguió su camino, continuando hacia el Neguev[go].

Abram en Egipto

10 Y hubo hambre en la tierra; y Abram descendió a Egipto para pasar allí un tiempo, porque el hambre era severa en la tierra. 11 Y sucedió que cuando se acercaba a[gp] Egipto, dijo a Sarai su mujer: Mira, sé que eres una mujer de hermoso parecer; 12 y sucederá que cuando te vean los egipcios, dirán: “Esta es su mujer”; y me matarán, pero a ti te dejarán vivir. 13 Di, por favor, que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y para que yo[gq] viva gracias a ti. 14 Y aconteció que cuando Abram entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy hermosa. 15 Y la vieron los oficiales de Faraón, y la alabaron delante de él[gr]; y la mujer fue llevada a la casa de Faraón. 16 Y éste trató bien a Abram por causa de ella; y le dio[gs] ovejas, vacas, asnos, siervos, siervas, asnas y camellos. 17 Pero el Señor hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas por causa de Sarai, mujer de Abram. 18 Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿Por qué no me avisaste que era tu mujer? 19 ¿Por qué dijiste: “Es mi hermana”, de manera que la tomé por mujer? Ahora pues, aquí está[gt] tu mujer, tómala y vete. 20 Y Faraón dio órdenes a sus hombres acerca de Abram[gu]; y ellos lo despidieron[gv] con su mujer y con todo lo que le pertenecía.

Regreso de Abram a Canaán

13 Subió, pues, Abram de Egipto al Neguev[gw], él y su mujer con todo lo que poseía; y con él, Lot. Y Abram era muy rico en ganado, en plata y en oro. Y anduvo en sus jornadas desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había estado al principio, entre Betel y Hai, al lugar del altar que antes había hecho allí; y allí Abram invocó el nombre del Señor.

Separación de Abram y Lot

Y también Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. Y la tierra no podía sostenerlos para que habitaran juntos, porque sus posesiones eran tantas que ya no podían habitar juntos. Hubo, pues, contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot. Y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en aquella[gx] tierra. Y Abram dijo a Lot: Te ruego que no haya contienda entre nosotros[gy], ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Te ruego que te separes de mí: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y si a la derecha, yo iré a la izquierda. 10 Y alzó Lot los ojos y vio todo el valle[gz] del Jordán, el cual estaba bien regado por todas partes (esto fue antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra) como el huerto del Señor, como la tierra de Egipto rumbo[ha] a Zoar. 11 Y escogió Lot para sí todo el valle del Jordán; y viajó Lot hacia el oriente. Así se separaron el uno del otro. 12 Abram se estableció[hb] en la tierra de Canaán, en tanto que Lot se estableció[hc] en las ciudades del valle, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. 13 Y los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra el Señor en gran manera.

Promesa de Dios a Abram

14 Y el Señor dijo a Abram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, 15 pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia[hd] para siempre. 16 Y haré tu descendencia[he] como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia[hf] podrá contarse. 17 Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré. 18 Entonces Abram mudó su tienda, y vino y habitó en el encinar[hg] de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí un altar al Señor.

La guerra de los reyes

14 Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Sinar, Arioc, rey de Elasar, Quedorlaomer, rey de Elam, y Tidal, rey de Goyim[hh], que éstos hicieron guerra a Bera, rey de Sodoma, y a Birsa, rey de Gomorra, a Sinab, rey de Adma, a Semeber, rey de Zeboim, y al rey de Bela, es decir, Zoar. Todos éstos se reunieron como aliados[hi] en el valle de Sidim, es decir, el mar Salado. Doce años habían servido a Quedorlaomer, pero en el año trece se rebelaron. Y en el año catorce, Quedorlaomer y los reyes que estaban con él, vinieron y derrotaron[hj] a los refaítas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim[hk], y a los horeos en el monte de Seir hasta El-parán, que está junto al desierto. Entonces volvieron a En-mispat, es decir, Cades, y conquistaron[hl] todo el territorio de los amalecitas, y también a los amorreos que habitaban en Hazezon-tamar. Y salió el rey de Sodoma, con el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, es decir, Zoar, y presentaron batalla contra ellos en el valle de Sidim: esto es, contra Quedorlaomer, rey de Elam, Tidal, rey de Goyim[hm], Amrafel, rey de Sinar, y Arioc, rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco. 10 Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y el rey de Sodoma y el de Gomorra huyeron y cayeron allí. Y los demás huyeron a los montes. 11 Entonces tomaron todos los bienes de Sodoma y Gomorra y todas sus provisiones, y se fueron. 12 Y tomaron también a Lot, sobrino de Abram, con todas sus posesiones, pues él habitaba en Sodoma, y partieron.

Abram libera a Lot

13 Y uno de los que escaparon[hn] vino y se lo hizo saber a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar[ho] de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, y éstos eran aliados de[hp] Abram. 14 Al oír Abram que su pariente[hq] había sido llevado cautivo, movilizó a sus hombres adiestrados nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y salió en su persecución hasta Dan. 15 Y por la noche, él, con sus siervos, organizó sus fuerzas[hr] contra ellos, y los derrotó[hs] y los persiguió hasta Hoba, que está al norte[ht] de Damasco. 16 Y recobró todos sus bienes, también a su pariente[hu] Lot con sus posesiones, y también a las mujeres y a la gente.

Abram y Melquisedec

17 A su regreso después de derrotar[hv] a Quedorlaomer y a los reyes que estaban con él, salió a su encuentro el rey de Sodoma en el valle de Save, es decir, el valle del Rey. 18 Entonces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Dios Altísimo[hw]. 19 Y lo bendijo, diciendo[hx]:

Bendito sea Abram del Dios Altísimo,
creador[hy] del cielo y de la tierra;
20 y bendito sea el Dios Altísimo
que entregó a tus enemigos en tu mano.

Y le dio Abram el diezmo de todo. 21 Y el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas[hz] y toma para ti los bienes. 22 Y Abram dijo al rey de Sodoma: He jurado[ia] al Señor, Dios Altísimo, creador[ib] del cielo y de la tierra, 23 que no tomaré ni un hilo ni una correa de zapato, ni ninguna cosa tuya, para que no digas: “Yo enriquecí a Abram.” 24 Nada tomaré[ic], excepto lo que los jóvenes han comido y la parte de los hombres que fueron conmigo: Aner, Escol y Mamre. Ellos tomarán su parte.

Dios promete un hijo a Abram

15 Después de estas cosas la palabra del Señor vino a Abram en visión, diciendo:

No temas, Abram,
yo soy un escudo para ti;
tu recompensa será muy grande.

Y Abram dijo: Oh Señor Dios[id], ¿qué me darás, puesto que yo estoy[ie] sin hijos, y el heredero[if] de mi casa es Eliezer de Damasco? Dijo además Abram: He aquí, no me has dado descendencia[ig], y uno nacido en[ih] mi casa es mi heredero. Pero he aquí que la palabra del Señor vino a él, diciendo: Tu heredero no será éste, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero. Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia[ii]. Y Abram creyó en el Señor, y El se lo reconoció[ij] por justicia. Y le dijo: Yo soy el Señor que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra para que la poseas[ik]. Y él le dijo: Oh Señor Dios[il], ¿cómo puedo saber que la poseeré[im]? El le respondió: Tráeme[in] una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón. 10 El le trajo[io] todos éstos y los partió por la mitad, y puso cada mitad enfrente de la otra; mas no partió las aves. 11 Y las aves de rapiña descendían sobre los animales sacrificados[ip], pero Abram las ahuyentaba.

Pacto de Dios con Abram

12 Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Abram, y he aquí que el terror de una gran oscuridad cayó sobre él. 13 Y Dios dijo a Abram: Ten por cierto que tus descendientes[iq] serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos[ir] cuatrocientos años. 14 Mas yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con grandes riquezas[is]. 15 Tú irás a tus padres en paz; y serás sepultado en buena vejez. 16 Y en la cuarta generación ellos regresarán acá, porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la iniquidad de los amorreos. 17 Y aconteció que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y he aquí, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades[it] de los animales. 18 En aquel día el Señor hizo un pacto con Abram, diciendo:

A tu descendencia[iu] he dado esta tierra,
desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates:

19 los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, 20 los hititas, los ferezeos, los refaítas, 21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.

Sarai y Agar

16 Y Sarai, mujer de Abram, no le había dado a luz hijo alguno; y tenía ella una sierva egipcia que se llamaba Agar. Entonces Sarai dijo a Abram: He aquí que el Señor me ha impedido tener hijos. Llégate, te ruego, a mi sierva; quizá por medio de ella yo tenga hijos. Y Abram escuchó la voz de Sarai. Y al cabo de diez años de habitar Abram en la tierra de Canaán, Sarai, mujer de Abram, tomó a su sierva Agar la egipcia, y se la dio a su marido Abram por mujer. Y él se llegó a Agar, y ella concibió; y cuando ella vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora. Y Sarai dijo a Abram: Recaiga sobre ti mi agravio. Yo entregué a mi sierva en tus brazos[iv]; pero cuando ella vio que había concebido, me miró con desprecio[iw]. Juzgue el Señor entre tú y yo. Pero Abram dijo a Sarai: Mira, tu sierva está bajo tu poder[ix]; haz con ella lo que mejor te parezca[iy]. Y Sarai la trató muy mal y ella huyó de su presencia.

Nacimiento de Ismael

Y el ángel del Señor la encontró junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente en el camino de Shur, y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde has venido y a dónde vas? Y ella le respondió: Huyo de la presencia de mi señora Sarai. Y el ángel del Señor le dijo: Vuelve a tu señora y sométete a su autoridad[iz]. 10 El ángel del Señor añadió: Multiplicaré de tal manera tu descendencia[ja] que no se podrá contar por su multitud. 11 El ángel del Señor le dijo además:

He aquí, has concebido
y darás a luz un hijo;
y le llamarás Ismael[jb],
porque el Señor ha oído tu aflicción.
12 Y él será hombre indómito como asno montés;
su mano será contra todos,
y la mano de todos contra él,
y habitará al oriente de[jc] todos sus hermanos.

13 Y Agar llamó el nombre del Señor que le había hablado: Tú eres un Dios que ve[jd]; porque dijo: ¿Estoy todavía con vida después de verle?[je] 14 Por eso se llamó a aquel pozo Beer-lajai-roi[jf]; he aquí, está entre Cades y Bered.

15 Y Agar le dio a luz un hijo a Abram; y Abram le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado. 16 Y Abram tenía ochenta y seis años cuando Agar le[jg] dio a luz a Ismael.

Footnotes:

  1. Génesis 1:2 O, era caos y vacuidad
  2. Génesis 1:2 Lit., faz
  3. Génesis 1:2 Lit., faz
  4. Génesis 1:6 O, firmamento, y así en el resto del cap.
  5. Génesis 1:11 O, hierbas
  6. Génesis 1:11 O, plantas
  7. Génesis 1:11 O, especie y así en el resto del cap.
  8. Génesis 1:12 O, hierbas
  9. Génesis 1:12 O, plantas
  10. Génesis 1:14 O, luminares
  11. Génesis 1:16 O, los grandes luminares
  12. Génesis 1:16 O, el luminar
  13. Génesis 1:16 O, el luminar
  14. Génesis 1:20 O, Pululen
  15. Génesis 1:20 O, en la faz de la
  16. Génesis 1:21 O, pululan
  17. Génesis 1:21 Lit., ave alada
  18. Génesis 1:26 Lit., ejerzan
  19. Génesis 1:28 Lit., dijo Dios
  20. Génesis 1:28 O, arrastra
  21. Génesis 1:29 Lit., sobre la faz
  22. Génesis 1:29 Lit., en el cual está el fruto del árbol
  23. Génesis 1:29 O, será
  24. Génesis 1:30 O, arrastra
  25. Génesis 1:30 Lit., en que hay un alma viviente
  26. Génesis 2:2 Lit., su
  27. Génesis 2:2 Lit., su
  28. Génesis 2:3 Lit., su
  29. Génesis 2:3 Lit., Dios
  30. Génesis 2:3 Lit., para hacer
  31. Génesis 2:4 Lit., Estas son las generaciones
  32. Génesis 2:5 O, hierba
  33. Génesis 2:5 Lit., servir
  34. Génesis 2:6 O posiblemente, manantial
  35. Génesis 2:6 Lit., faz
  36. Génesis 2:7 Lit., alma
  37. Génesis 2:9 O, de la ciencia
  38. Génesis 2:10 Lit., cabezas
  39. Génesis 2:14 Heb., Hidekel
  40. Génesis 2:14 Lit., va
  41. Génesis 2:14 Heb., Perat
  42. Génesis 2:17 O, de la ciencia
  43. Génesis 2:17 Lit., no comerás de él
  44. Génesis 2:18 Lit., que le corresponda
  45. Génesis 2:20 O, el hombre
  46. Génesis 2:20 Lit., que le correspondiera
  47. Génesis 2:22 Lit., hizo
  48. Génesis 2:23 Lit., ésta
  49. Génesis 2:23 Heb., ishshah
  50. Génesis 2:23 Heb., ish
  51. Génesis 3:6 O, un deleite
  52. Génesis 3:6 O, hacer a uno sabio
  53. Génesis 3:7 O, fajas
  54. Génesis 3:8 Lit., la voz del
  55. Génesis 3:8 Lit., aire
  56. Génesis 3:10 Lit., Oí tu voz
  57. Génesis 3:12 O, para que estuviera conmigo
  58. Génesis 3:14 O, eres
  59. Génesis 3:15 O, te aplastará
  60. Génesis 3:16 Lit., y tu embarazo
  61. Génesis 3:17 O, es
  62. Génesis 3:17 O, dolor
  63. Génesis 3:18 Lit., la planta
  64. Génesis 3:20 I.e., viviente, o, vida
  65. Génesis 4:1 I.e., adquirido
  66. Génesis 4:1 U, hombre
  67. Génesis 4:2 Lit., Y otra vez
  68. Génesis 4:3 Lit., al final de días
  69. Génesis 4:7 Lit., ¿no será levantado tu semblante?
  70. Génesis 4:7 Lit., su deseo es por ti
  71. Génesis 4:8 Así en algunas versiones antiguas; el heb. omite: vayamos al campo
  72. Génesis 4:13 O, culpa
  73. Génesis 4:14 O, rostro
  74. Génesis 4:15 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., por tanto
  75. Génesis 4:15 O, marca
  76. Génesis 4:16 Lit., habitó
  77. Génesis 4:16 I.e., errante
  78. Génesis 4:17 Lit., y llamó el nombre de la ciudad
  79. Génesis 4:21 O, el arpa
  80. Génesis 4:22 O, instrumento cortante
  81. Génesis 4:23 O, mato
  82. Génesis 4:24 O, setenta y siete veces
  83. Génesis 4:25 Heb., Sheth; i.e., compensación
  84. Génesis 4:25 Heb., shath; i.e., compensado
  85. Génesis 4:25 Lit., otra simiente
  86. Génesis 4:26 O, a llamar por
  87. Génesis 5:2 U, hombre
  88. Génesis 5:24 Lit., no fue más
  89. Génesis 5:29 I.e., consuelo, o, descanso
  90. Génesis 5:29 Lit., nos consolará en
  91. Génesis 5:32 Lit., y Noé
  92. Génesis 6:2 Lit., buenas
  93. Génesis 6:3 O, No dominará...al; algunas versiones antiguas dicen: No permanecerá...en el
  94. Génesis 6:3 O, en sus errores
  95. Génesis 6:4 Heb., nefilim
  96. Génesis 6:4 O, valientes
  97. Génesis 6:5 O, inclinación
  98. Génesis 6:5 O, lo malo
  99. Génesis 6:6 Lit., hacia
  100. Génesis 6:9 O, íntegro
  101. Génesis 6:9 Lit., en sus generaciones
  102. Génesis 6:13 Lit., El fin de toda carne ha llegado delante de mí
  103. Génesis 6:14 O, madera resinosa; heb., gofer
  104. Génesis 6:15 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
  105. Génesis 6:15 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
  106. Génesis 6:15 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
  107. Génesis 6:16 O, un techo
  108. Génesis 6:16 Lit., de arriba
  109. Génesis 6:17 Lit., diluvio de agua
  110. Génesis 7:1 Lit., toda tu casa
  111. Génesis 7:2 Lit., a ti
  112. Génesis 7:2 Lit., siete siete
  113. Génesis 7:3 Lit., siete siete
  114. Génesis 7:3 Lit., simiente
  115. Génesis 7:4 Lit., toda existencia
  116. Génesis 7:4 Lit., hecho
  117. Génesis 7:6 Lit., fue
  118. Génesis 7:9 Lit., a
  119. Génesis 7:10 Lit., fueron o acontecieron
  120. Génesis 7:11 O, ventanas
  121. Génesis 7:12 Lit., fue
  122. Génesis 7:14 Lit., ellos y toda
  123. Génesis 7:14 Lit., toda ave, toda ala
  124. Génesis 7:15 Lit., a
  125. Génesis 7:16 Lit., él
  126. Génesis 7:17 Lit., fue
  127. Génesis 7:18 Lit., iba
  128. Génesis 7:18 Lit., faz
  129. Génesis 7:20 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
  130. Génesis 7:20 Lit., y
  131. Génesis 7:23 Lit., toda existencia
  132. Génesis 8:2 O, ventanas
  133. Génesis 8:3 Lit., retrocedieron
  134. Génesis 8:7 Lit., saliendo y volviendo
  135. Génesis 8:7 Lit., de sobre; y así en los vers. 8, 11 y 13
  136. Génesis 8:8 Lit., envió de sí
  137. Génesis 8:8 Lit., faz
  138. Génesis 8:9 Lit., un lugar de reposo para la planta de su pie
  139. Génesis 8:9 Lit., faz
  140. Génesis 8:11 Lit., al tiempo del
  141. Génesis 8:11 Lit., vino
  142. Génesis 8:11 Lit., boca
  143. Génesis 8:13 Lit., faz
  144. Génesis 8:17 O, pululen
  145. Génesis 8:21 Lit., a su corazón
  146. Génesis 8:21 O, inclinación
  147. Génesis 8:21 Lit., herir
  148. Génesis 9:5 Lit., de la mano de
  149. Génesis 9:5 Lit., de la mano de
  150. Génesis 9:5 Lit., de la mano de
  151. Génesis 9:7 Lit., pululad en
  152. Génesis 9:9 Lit., simiente
  153. Génesis 9:11 Lit., cortada
  154. Génesis 9:12 Lit., por generaciones eternas
  155. Génesis 9:13 Lit., la nube
  156. Génesis 9:13 Lit., de un
  157. Génesis 9:14 Lit., una nube
  158. Génesis 9:14 Lit., una nube
  159. Génesis 9:16 Lit., la nube
  160. Génesis 9:19 Lit., fue dispersada; i.e., la población
  161. Génesis 9:20 Lit., ser labrador
  162. Génesis 9:22 I.e., antecesor
  163. Génesis 9:24 Lit., su vino
  164. Génesis 10:3 O, Difat
  165. Génesis 10:4 O, Rodanim
  166. Génesis 10:5 O, se separaron
  167. Génesis 10:10 O, Babilonia
  168. Génesis 10:19 Lit., era
  169. Génesis 10:19 Lit., según se va para
  170. Génesis 10:19 Lit., según se va para
  171. Génesis 10:21 O, hermano de Jafet el mayor
  172. Génesis 10:23 En 1 Crón. 1:17, Mesec
  173. Génesis 10:25 I.e., división
  174. Génesis 10:25 Lit., dividida
  175. Génesis 10:28 En 1 Crón. 1:22, Ebal
  176. Génesis 10:30 Lit., su morada era
  177. Génesis 10:30 Lit., según se va para
  178. Génesis 10:32 Lit., se separaron
  179. Génesis 11:1 Lit., era de un mismo labio
  180. Génesis 11:1 Lit., y de pocas
  181. Génesis 11:2 Lit., habitaron
  182. Génesis 11:6 Lit., son de un mismo labio
  183. Génesis 11:6 Lit., se les podrá impedir
  184. Génesis 11:7 Lit., labio
  185. Génesis 11:7 Lit., labio
  186. Génesis 11:9 O, Babilonia; posiblemente del heb., balal; i.e., confundir
  187. Génesis 11:9 Lit., el labio
  188. Génesis 11:28 O, en vida de
  189. Génesis 11:29 Lit., y el padre de
  190. Génesis 11:31 Lit., con ellos
  191. Génesis 11:31 Lit., habitaron
  192. Génesis 12:2 Lit., para ser
  193. Génesis 12:3 O, sujetaré bajo maldición
  194. Génesis 12:5 Lit., almas
  195. Génesis 12:6 O, el terebinto
  196. Génesis 12:7 Lit., simiente
  197. Génesis 12:9 I.e., región del sur
  198. Génesis 12:11 Lit., para entrar en
  199. Génesis 12:13 Lit., mi alma
  200. Génesis 12:15 Lit., Faraón
  201. Génesis 12:16 Lit., tuvo
  202. Génesis 12:19 O, he aquí
  203. Génesis 12:20 Lit., él
  204. Génesis 12:20 Lit., lo enviaron
  205. Génesis 13:1 I.e., región del sur
  206. Génesis 13:7 Lit., la
  207. Génesis 13:8 Lit., entre yo y tú
  208. Génesis 13:10 Lit., círculo; y así en los vers. 11 y 12
  209. Génesis 13:10 Lit., cuando uno va
  210. Génesis 13:12 Lit., habitó
  211. Génesis 13:12 Lit., habitó
  212. Génesis 13:15 Lit., simiente
  213. Génesis 13:16 Lit., simiente
  214. Génesis 13:16 Lit., simiente
  215. Génesis 13:18 O, los terebintos
  216. Génesis 14:1 O, naciones
  217. Génesis 14:3 Lit., se juntaron
  218. Génesis 14:5 Lit., e hirieron
  219. Génesis 14:5 O, el llano de Quiriataim
  220. Génesis 14:7 Lit., e hirieron
  221. Génesis 14:9 O, naciones
  222. Génesis 14:13 Lit., el fugitivo
  223. Génesis 14:13 O, los terebintos
  224. Génesis 14:13 Lit., poseedores del pacto con
  225. Génesis 14:14 Lit., hermano
  226. Génesis 14:15 Lit., él se dividió
  227. Génesis 14:15 Lit., hirió
  228. Génesis 14:15 Lit., a la izquierda
  229. Génesis 14:16 Lit., hermano
  230. Génesis 14:17 Lit., de herir
  231. Génesis 14:18 Heb., El Elyon, y así en el resto del cap.
  232. Génesis 14:19 Lit., y dijo
  233. Génesis 14:19 Lit., poseedor
  234. Génesis 14:21 Lit., almas
  235. Génesis 14:22 Lit., levantado mi mano
  236. Génesis 14:22 Lit., poseedor
  237. Génesis 14:24 Lit., Nada para mí
  238. Génesis 15:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  239. Génesis 15:2 Lit., ando
  240. Génesis 15:2 Lit., hijo de adquisición
  241. Génesis 15:3 Lit., simiente
  242. Génesis 15:3 Lit., y he aquí, un hijo de
  243. Génesis 15:5 Lit., simiente
  244. Génesis 15:6 O, y le fue contado
  245. Génesis 15:7 O, para heredarla
  246. Génesis 15:8 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  247. Génesis 15:8 O, heredaré
  248. Génesis 15:9 Lit., Toma para mí
  249. Génesis 15:10 Lit., tomó
  250. Génesis 15:11 Lit., cuerpos muertos
  251. Génesis 15:13 Lit., tu simiente
  252. Génesis 15:13 Lit., y les servirán y ellos los afligirán
  253. Génesis 15:14 O, muchos bienes
  254. Génesis 15:17 Lit., estas partes
  255. Génesis 15:18 Lit., simiente
  256. Génesis 16:5 Lit., tu seno
  257. Génesis 16:5 Lit., fui despreciada en sus ojos
  258. Génesis 16:6 Lit., en tu mano
  259. Génesis 16:6 Lit., lo que sea bueno a tus ojos
  260. Génesis 16:9 Lit., bajo sus manos
  261. Génesis 16:10 Lit., simiente
  262. Génesis 16:11 I.e., Dios oye
  263. Génesis 16:12 Lit., ante la faz de o en desafío de
  264. Génesis 16:13 O, Tú, Dios, me ves
  265. Génesis 16:13 Lit., ¿Aun aquí he podido ver después del que me vio?
  266. Génesis 16:14 I.e., pozo del Viviente que me ve
  267. Génesis 16:16 Lit., a Abram
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La Biblia de las Américas (LBLA)

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