Cántico para la dedicación de la casa.[a] Salmo de David.

30 Te exaltaré, Señor, porque me levantaste,
    porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí.
Señor mi Dios, te pedí ayuda
    y me sanaste.
Tú, Señor, me sacaste del sepulcro;
    me hiciste revivir de entre los muertos.

Canten al Señor, ustedes sus fieles;
    alaben su santo nombre.
Porque solo un instante dura su enojo,
    pero toda una vida su bondad.
Si por la noche hay llanto,
    por la mañana habrá gritos de alegría.

Cuando me sentí seguro, exclamé:
    «Jamás seré conmovido».
Tú, Señor, en tu buena voluntad,
    me afirmaste en elevado baluarte;
pero escondiste tu rostro,
    y yo quedé confundido.

A ti clamo, Señor Soberano;
    a ti me vuelvo suplicante.
¿Qué ganas tú con que yo muera,[b]
    con que descienda yo al sepulcro?
¿Acaso el polvo te alabará
    o proclamará tu verdad?
10 Oye, Señor; compadécete de mí.
    ¡Sé tú, Señor, mi ayuda!

11 Convertiste mi lamento en danza;
    me quitaste la ropa de luto
    y me vestiste de fiesta,
12 para que te cante y te glorifique,
    y no me quede callado.

¡Señor mi Dios, siempre te daré gracias!

Footnotes

  1. 30 Tít. casa. Alt. palacio, o templo.
  2. 30:9 con que yo muera. Lit. con mi sangre.

Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

Salmo. Cántico para la dedicación de la Casa. Salmo de David.

30 Te ensalzaré, oh Señor(A), porque me has elevado(B),
y no has permitido que mis enemigos se rían de mí(C).
Oh Señor, Dios mío,
a ti pedí auxilio(D) y me sanaste(E).
Oh Señor, has sacado mi alma del Seol[a](F);
me has guardado con vida, para que no descienda[b] al sepulcro[c](G).
Cantad alabanzas(H) al Señor, vosotros sus santos(I),
y alabad(J) su santo nombre[d](K).
Porque su ira es solo por un momento(L),
pero su favor es por toda una vida(M);
el llanto puede durar toda la noche,
pero a la mañana vendrá el grito de alegría(N).

Y en mi prosperidad yo dije:
Jamás seré conmovido(O).
Oh Señor, con tu favor has hecho que mi monte permanezca fuerte;
tú escondiste tu rostro(P), fui conturbado.
A ti, oh Señor, clamé,
y al Señor dirigí mi súplica:
¿Qué provecho hay en mi sangre si desciendo al sepulcro[e](Q)?
¿Acaso te alabará el polvo(R)? ¿Anunciará tu fidelidad[f]?

10 Escucha, oh Señor, y ten piedad de mí(S);
oh Señor, sé tú mi socorro(T).
11 Tú has cambiado mi lamento en danza(U);
has desatado mi cilicio[g](V) y me has ceñido de alegría(W);
12 para que mi alma[h] te cante alabanzas y no esté callada(X).
Oh Señor, Dios mío, te alabaré[i] por siempre(Y).

Footnotes

  1. Salmos 30:3 I.e., región de los muertos
  2. Salmos 30:3 Algunos mss. dicen: de entre los que descienden
  3. Salmos 30:3 O, a la fosa
  4. Salmos 30:4 Lit., su santa memoria
  5. Salmos 30:9 O, a la fosa
  6. Salmos 30:9 O, verdad
  7. Salmos 30:11 O, saco
  8. Salmos 30:12 Lit., gloria
  9. Salmos 30:12 O, daré gracias

Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

Salmo. Cántico para la dedicación de la Casa. Salmo de David.

30 Te ensalzaré, oh Señor(A), porque me has elevado(B),
Y no has permitido que mis enemigos se rían de mí(C).
Oh Señor, Dios mío,
A Ti pedí auxilio(D) y me sanaste(E).
Oh Señor, has sacado mi alma del Seol(F);
Me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro(G).
Canten alabanzas(H) al Señor, ustedes Sus santos(I),
Y alaben(J) Su santo nombre(K).
Porque Su ira es solo por un momento(L),
Pero Su favor es por toda una vida(M).
El llanto puede durar toda la noche,
Pero a la mañana vendrá el grito de alegría(N).

En cuanto a mí, en mi prosperidad dije:
«Jamás seré conmovido(O)».
Oh Señor, con Tu favor has hecho que mi monte permanezca fuerte;
Tú escondiste Tu rostro(P), fui conturbado.
A Ti, oh Señor, clamé,
Y al Señor dirigí mi súplica:
«¿Qué provecho hay en mi sangre[a] si desciendo al sepulcro(Q)?
¿Acaso te alabará el polvo(R)? ¿Anunciará Tu fidelidad[b]?

10 »Escucha, oh Señor, y ten piedad de mí(S);
Oh Señor, sé Tú mi ayuda(T)».
11 Tú has cambiado mi lamento en danza(U);
Has desatado mi ropa de luto(V) y me has ceñido de alegría(W);
12 Para que mi alma te cante alabanzas y no esté callada(X).
Oh Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre(Y).

Footnotes

  1. Salmos 30:9 O mi muerte.
  2. Salmos 30:9 O verdad.

Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

Salmo cantado en la dedicación de la Casa.

Salmo de David.

30  Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado,
    Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí.

Jehová Dios mío,
A ti clamé, y me sanaste.

Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;
Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.

Cantad a Jehová, vosotros sus santos,
Y celebrad la memoria de su santidad.

Porque un momento será su ira,
Pero su favor dura toda la vida.
Por la noche durará el lloro,
Y a la mañana vendrá la alegría.

En mi prosperidad dije yo:
No seré jamás conmovido,

Porque tú, Jehová, con tu favor me afirmaste como monte fuerte.
Escondiste tu rostro, fui turbado.

A ti, oh Jehová, clamaré,
Y al Señor suplicaré.

¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura?
¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?

10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;
Jehová, sé tú mi ayudador.

11 Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.

12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.
Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

(A)Al director musical. Sígase la tonada de «El lirio del pacto». Mictam didáctico de David, cuando luchó contra los arameos del noroeste de Mesopotamia y de Siria central, y cuando Joab volvió y abatió a doce mil edomitas en el valle de la Sal.

60 Oh Dios, tú nos has rechazado
    y has abierto brecha en nuestras filas;
te has enojado con nosotros:
    ¡restáuranos ahora!
Has sacudido la tierra,
    la has resquebrajado;
repara sus grietas,
    porque se desmorona.
Has sometido a tu pueblo a duras pruebas;
    nos diste a beber un vino embriagador.

Da[a] a tus fieles la señal de retirada,
    para que puedan escapar de los arqueros. Selah
Líbranos con tu diestra, respóndenos
    para que tu pueblo amado quede a salvo.

Dios ha dicho en su santuario:
    «Triunfante repartiré a Siquén,
    y dividiré el valle de Sucot.
Mío es Galaad, mío es Manasés;
    Efraín es mi yelmo y Judá mi cetro.
En Moab me lavo las manos,
    sobre Edom arrojo mi sandalia;
    sobre Filistea lanzo gritos de triunfo».

¿Quién me llevará a la ciudad fortificada?
    ¿Quién me mostrará el camino a Edom?
10 ¿No eres tú, oh Dios, quien nos ha rechazado?
    ¡Ya no sales, oh Dios, con nuestros ejércitos!
11 Bríndanos tu ayuda contra el enemigo,
    pues de nada sirve la ayuda humana.
12 Con Dios obtendremos la victoria;
    ¡él pisoteará a nuestros enemigos!

Footnotes

  1. 60:4 Da (lectura probable); Diste (TM).

Lamento y oración en la derrota

Para el director del coro; según la tonada de El lirio del testimonio. Mictam[a] de David para enseñar, cuando luchó con Aram-naharaim y contra Aram-soba, y volvió Joab e hirió a doce mil edomitas en el valle de la Sal[b].

60 Oh Dios, tú nos has rechazado(A), nos has quebrantado(B),
te has airado(C). Restáuranos, oh Dios(D).
Has hecho temblar la tierra(E), la has hendido;
sana sus hendiduras(F), porque se tambalea.
Cosas duras has hecho ver a tu pueblo(G);
nos has dado a beber vino embriagador[c](H).
Has dado un estandarte(I) a los que te temen,
para que sea alzado por causa de la verdad. (Selah[d])
(J)Para que sean librados tus amados(K),
salva con tu diestra(L), y respóndeme[e].

Dios ha hablado en su santuario[f](M):
Me alegraré, repartiré a Siquem(N),
y mediré el valle de Sucot(O).
Mío es Galaad(P), mío es Manasés,
Efraín(Q) es el yelmo[g] de mi cabeza,
Judá es mi cetro[h](R).
Moab(S) es la vasija en que me lavo;
sobre Edom(T) arrojaré mi calzado;
clama a gritos, oh Filistea(U), a causa de mí.

¿Quién me conducirá a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará[i] hasta Edom?
10 ¿No eres tú, oh Dios, el que nos ha rechazado(V)?
¿No saldrás, oh Dios, con nuestros ejércitos(W)?
11 Danos ayuda contra el adversario,
pues vano es el auxilio[j] del hombre(X).
12 En[k] Dios haremos proezas(Y),
y Él hollará a nuestros adversarios(Z).

Footnotes

  1. Salmos 60:1 Posiblemente, Poema epigramático, Salmo de expiación
  2. Salmos 60:1 Véase 2 Sam. 8:3, 13; 1 Crón. 18:3, 12
  3. Salmos 60:3 Lit., vino que hace tambalear
  4. Salmos 60:4 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio
  5. Salmos 60:5 Así en muchos mss. y versiones antiguas; en el texto heb., respóndenos
  6. Salmos 60:6 O, santidad
  7. Salmos 60:7 Lit., la protección
  8. Salmos 60:7 O, legislador
  9. Salmos 60:9 O, ha guiado
  10. Salmos 60:11 O, vana es la salvación
  11. Salmos 60:12 O, Con

Lamento y oración en la derrota

Para el director del coro; según la tonada de «El lirio del testimonio». Mictam de David para enseñar, cuando luchó con Aram Naharaim y contra Aram Soba, y volvió Joab e hirió a 12,000 edomitas en el valle de la Sal.

60 Oh Dios, Tú nos has rechazado(A), nos has quebrantado(B),
Te has enojado(C). Restáuranos, oh Dios(D).
Has hecho temblar la tierra(E), la has hendido;
Sana sus hendiduras(F), porque se tambalea.
Cosas duras has hecho ver a Tu pueblo(G);
Nos has dado a beber vino embriagador(H).
Has dado un estandarte(I) a los que te temen,
Para que sea alzado por causa de la verdad. (Selah)
(J)Para que sean librados Tus amados(K),
Salva con Tu diestra(L), y respóndeme.

Dios ha hablado en Su santidad[a](M):
«Me alegraré, repartiré a Siquem(N),
Y mediré el valle de Sucot(O).
Mío es Galaad(P), Mío es Manasés,
Efraín(Q) es el casco de Mi cabeza,
Judá es Mi cetro(R).
Moab(S) es la vasija en que me lavo;
Sobre Edom(T) arrojaré Mi calzado;
Clama a gritos, oh Filistea(U), a causa de Mí».

¿Quién me conducirá a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará hasta Edom?
10 ¿No eres Tú, oh Dios, el que nos ha rechazado(V)?
¿No saldrás, oh Dios, con nuestros ejércitos(W)?
11 Danos ayuda contra el adversario,
Pues vano es el auxilio del hombre(X).
12 En Dios haremos proezas(Y),
Y Él pisoteará a nuestros adversarios(Z).

Footnotes

  1. Salmos 60:6 O santuario.

60  Oh Dios, tú nos has desechado, nos quebrantaste;
Te has airado; !!vuélvete a nosotros!

Hiciste temblar la tierra, la has hendido;
Sana sus roturas, porque titubea.

Has hecho ver a tu pueblo cosas duras;
Nos hiciste beber vino de aturdimiento.

Has dado a los que te temen bandera
Que alcen por causa de la verdad. Selah

Para que se libren tus amados,
Salva con tu diestra, y óyeme.

Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré;
Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.

Mío es Galaad, y mío es Manasés;
Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza;
Judá es mi legislador.

Moab, vasija para lavarme;
Sobre Edom echaré mi calzado;
Me regocijaré sobre Filistea.

¿Quién me llevará a la ciudad fortificada?
¿Quién me llevará hasta Edom?

10 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,
Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?

11 Danos socorro contra el enemigo,
Porque vana es la ayuda de los hombres.

12 En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos.

LIBRO IV(A)

Oración de Moisés, hombre de Dios.

90 Señor, tú has sido nuestro refugio
    generación tras generación.
Desde antes que nacieran los montes
    y que crearas la tierra y el mundo,
desde los tiempos antiguos
    y hasta los tiempos postreros,
    tú eres Dios.

Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,
    cuando dices: «¡Vuélvanse al polvo, mortales!»
Mil años, para ti, son como el día de ayer, que ya pasó;
    son como unas cuantas horas de la noche.
Arrasas a los mortales. Son como un sueño.
    Nacen por la mañana, como la hierba
que al amanecer brota lozana
    y por la noche ya está marchita y seca.

Tu ira en verdad nos consume,
    tu indignación nos aterra.
Ante ti has puesto nuestras iniquidades;
    a la luz de tu presencia, nuestros pecados secretos.
Por causa de tu ira se nos va la vida entera;
    se esfuman nuestros años como un suspiro.
10 Algunos llegamos hasta los setenta años,
    quizás alcancemos hasta los ochenta,
    si las fuerzas nos acompañan.
Tantos años de vida,[a] sin embargo,
    solo traen pesadas cargas y calamidades:
    pronto pasan, y con ellos pasamos nosotros.

11 ¿Quién puede comprender el furor de tu enojo?
    ¡Tu ira es tan grande como el temor que se te debe!
12 Enséñanos a contar bien nuestros días,
    para que nuestro corazón adquiera sabiduría.

13 ¿Cuándo, Señor, te volverás hacia nosotros?
    ¡Compadécete ya de tus siervos!
14 Sácianos de tu amor por la mañana,
    y toda nuestra vida cantaremos de alegría.
15 Días y años nos has afligido, nos has hecho sufrir;
    ¡devuélvenos ahora ese tiempo en alegría!
16 ¡Sean manifiestas tus obras a tus siervos,
    y tu esplendor a sus descendientes!

17 Que el favor[b] del Señor nuestro Dios
    esté sobre nosotros.
Confirma en nosotros la obra de nuestras manos;
    sí, confirma la obra de nuestras manos.

Footnotes

  1. 90:10 Tantos años de vida. Lit. Su orgullo.
  2. 90:17 Que el favor. Alt. Que la belleza.

LIBRO CUARTO

La eternidad de Dios y lo transitorio del hombre

Oración de Moisés[a], hombre de Dios.

90 Señor, tú has sido un refugio[b] para nosotros(A)
de generación en generación.
Antes que los montes fueran engendrados(B),
y nacieran la tierra y el mundo(C),
desde la eternidad y hasta la eternidad(D), tú eres Dios.

Haces que el hombre vuelva a ser polvo(E),
y dices: Volved, hijos de los hombres.
Porque mil años ante tus ojos(F)
son como el día de ayer que ya pasó(G),
y como una vigilia de la noche(H).
Tú los has barrido como un torrente[c](I), son como un sueño[d](J);
son como la hierba que por la mañana reverdece(K);
por la mañana florece(L) y reverdece;
al atardecer se marchita(M) y se seca(N).

Porque hemos sido consumidos con tu ira(O),
y por tu furor hemos sido conturbados[e].
Has puesto nuestras iniquidades delante de ti(P),
nuestros pecados secretos(Q) a la luz de tu presencia.
Porque por tu furor han declinado todos nuestros días(R);
acabamos nuestros años como un suspiro[f].
10 Los días de nuestra vida[g] llegan a[h] setenta años;
y en caso[i] de mayor vigor, a ochenta años(S).
Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesar(T),
porque pronto pasa, y volamos(U).
11 ¿Quién conoce[j] el poder de tu ira(V),
y tu furor conforme al temor(W) que se te debe[k]?
12 Enséñanos a contar de tal modo nuestros días(X),
que traigamos al[l] corazón sabiduría(Y).

13 Vuelve(Z), Señor; ¿hasta cuándo(AA)?
y compadécete de[m] tus siervos(AB).
14 Sácianos(AC) por la mañana con tu misericordia,
y cantaremos con gozo(AD) y nos alegraremos todos nuestros días.
15 Alégranos(AE) conforme a los días que[n] nos afligiste,
y a los años en que vimos adversidad[o](AF).
16 Manifiéstese tu obra a tus siervos(AG),
y tu majestad a[p] sus hijos(AH),
17 y sea la gracia del Señor(AI) nuestro Dios sobre nosotros.
Confirma[q], pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos(AJ);
sí, la obra de nuestras manos confirma[r].

Footnotes

  1. Salmos 90:1 Véase Deut. 33:1
  2. Salmos 90:1 Así en algunos mss. y la versión gr. (sept.); en el T.M., una morada
  3. Salmos 90:5 O, una inundación
  4. Salmos 90:5 Lit., se quedan dormidos
  5. Salmos 90:7 O, aterrados
  6. Salmos 90:9 O, susurro
  7. Salmos 90:10 Lit., de nuestros años
  8. Salmos 90:10 Lit., en ellos hay
  9. Salmos 90:10 O, o si a causa
  10. Salmos 90:11 O, entiende
  11. Salmos 90:11 Lit., tuyo
  12. Salmos 90:12 O, ganemos para el
  13. Salmos 90:13 O, arrepiéntete para con
  14. Salmos 90:15 O, tantos días como los que
  15. Salmos 90:15 O, el mal
  16. Salmos 90:16 O, sobre
  17. Salmos 90:17 O, Da permanencia
  18. Salmos 90:17 O, Da permanencia

LIBRO CUARTO

La eternidad de Dios y lo transitorio del hombre

Oración de Moisés[a], hombre de Dios.

90 Señor, Tú has sido un refugio para nosotros(A)
De generación en generación.
Antes que los montes fueran engendrados(B),
Y nacieran la tierra y el mundo(C),
Desde la eternidad y hasta la eternidad(D), Tú eres Dios.

Haces que el hombre vuelva a ser polvo(E),
Y dices: «Vuelvan, hijos de los hombres».
Porque mil años ante Tus ojos(F)
Son como el día de ayer que ya pasó(G),
Y como una vigilia de la noche(H).
Tú los has barrido como un torrente(I), son como un sueño(J);
Son como la hierba que por la mañana reverdece(K);
Por la mañana florece(L) y reverdece;
Al atardecer se marchita(M) y se seca(N).

Porque hemos sido consumidos con Tu ira(O),
Y por Tu furor hemos sido conturbados.
Has puesto nuestras iniquidades delante de Ti(P),
Nuestros pecados secretos(Q) a la luz de Tu presencia.
Porque por Tu furor han declinado todos nuestros días(R);
Acabamos nuestros años como un suspiro.
10 Los días de nuestra vida llegan a setenta años;
Y en caso de mayor vigor, a ochenta años(S).
Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesar(T),
Porque pronto pasa, y volamos(U).
11 ¿Quién conoce el poder de Tu ira(V),
Y Tu furor conforme al temor(W) que se debe a Ti?
12 Enséñanos a contar de tal modo nuestros días(X),
Que traigamos al corazón sabiduría(Y).

13 Vuelve(Z), Señor; ¿hasta cuándo(AA)?
Y compadécete de Tus siervos(AB).
14 Sácianos(AC) por la mañana con Tu misericordia,
Y cantaremos con gozo(AD) y nos alegraremos todos nuestros días.
15 Alégranos(AE) conforme a los días que nos afligiste,
Y a los años en que vimos adversidad(AF).
16 Sea manifestada Tu obra a Tus siervos(AG),
Y Tu majestad a sus hijos(AH),
17 Y sea la gracia del Señor(AI) nuestro Dios sobre nosotros.
Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos(AJ);
Sí, la obra de nuestras manos confirma.

Footnotes

  1. Salmos 90:1 Véase Dt. 33:1.

La eternidad de Dios y la transitoriedad del hombre

Oración de Moisés, varón de Dios.

90  Señor, tú nos has sido refugio
    De generación en generación.

Antes que naciesen los montes
Y formases la tierra y el mundo,
Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,
Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

Porque mil años delante de tus ojos
Son como el día de ayer, que pasó,(A)
Y como una de las vigilias de la noche.

Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño,
Como la hierba que crece en la mañana.

En la mañana florece y crece;
A la tarde es cortada, y se seca.

Porque con tu furor somos consumidos,
Y con tu ira somos turbados.

Pusiste nuestras maldades delante de ti,
Nuestros yerros a la luz de tu rostro.

Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira;
Acabamos nuestros años como un pensamiento.

10 Los días de nuestra edad son setenta años;
Y si en los más robustos son ochenta años,
Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,
Porque pronto pasan, y volamos.

11 ¿Quién conoce el poder de tu ira,
Y tu indignación según que debes ser temido?

12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría.

13 Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo?
Y aplácate para con tus siervos.

14 De mañana sácianos de tu misericordia,
Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste,
Y los años en que vimos el mal.

16 Aparezca en tus siervos tu obra,
Y tu gloria sobre sus hijos.

17 Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,
Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;
Sí, la obra de nuestras manos confirma.

Cántico de los peregrinos.

120 En mi angustia invoqué al Señor,
    y él me respondió.
Señor, líbrame de los labios mentirosos
    y de las lenguas embusteras.

¡Ah, lengua embustera!
    ¿Qué se te habrá de dar?
    ¿Qué se te habrá de añadir?
¡Puntiagudas flechas de guerrero,
    con ardientes brasas de retama!

¡Ay de mí, que soy extranjero en Mésec,
    que he acampado entre las tiendas de Cedar!
¡Ya es mucho el tiempo que he acampado
    entre los que aborrecen la paz!
Yo amo la paz,
    pero si hablo de paz,
    ellos hablan de guerra.

La lengua engañosa y los enemigos de la paz

Cántico de ascenso gradual[a].

120 En mi angustia clamé al Señor(A),
y Él me respondió.
Libra mi alma, Señor, de labios mentirosos(B),
y de lengua engañosa(C).
¿Qué se te dará, y qué se te añadirá,
oh lengua engañosa(D)?
Agudas flechas de guerrero(E),
con brasas de enebro[b](F).

¡Ay de mí, porque soy peregrino en Mesec(G),
y habito entre las tiendas(H) de Cedar(I)!
Demasiado tiempo ha morado mi alma
con los que odian la paz(J).
Yo amo la paz(K), mas cuando hablo,
ellos están por la guerra(L).

Footnotes

  1. Salmos 120:1 Los Salmos 120 a 134 se llaman cánticos de ascenso gradual, probablemente porque se cantaban mientras los peregrinos subían a Jerusalén (véase Ex. 34:24; 1 Rey. 12:27)
  2. Salmos 120:4 O, retama

La lengua engañosa y los enemigos de la paz

Cántico de ascenso gradual.[a]

120 En mi angustia clamé al Señor(A),
Y Él me respondió.
Libra mi alma, Señor, de labios mentirosos(B),
Y de lengua engañosa(C).
¿Qué te dará, y qué te añadirá,
Oh lengua engañosa(D)?
Agudas flechas de guerrero(E),
Con brasas de enebro(F).

¡Ay de mí, porque soy peregrino en Mesec(G),
Y habito entre las tiendas(H) de Cedar(I)!
Demasiado tiempo ha morado mi alma
Con los que odian la paz(J).
Yo amo la paz(K), pero cuando hablo,
Ellos están por la guerra(L).

Footnotes

  1. Salmos 120:1 Los Salmos 120 a 134 se llaman cánticos de ascenso gradual, probablemente porque se cantaban mientras los peregrinos subían a Jerusalén (véase Ex. 34:24; 1Rey. 12:27).

Plegaria ante el peligro de la lengua engañosa

Cántico gradual.

120  A Jehová clamé estando en angustia,
    Y él me respondió.

Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso,
Y de la lengua fraudulenta.

¿Qué te dará, o qué te aprovechará,
Oh lengua engañosa?

Agudas saetas de valiente,
Con brasas de enebro.

!!Ay de mí, que moro en Mesec,
Y habito entre las tiendas de Cedar!

Mucho tiempo ha morado mi alma
Con los que aborrecen la paz.

Yo soy pacífico;
Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.

150 ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!

Alaben a Dios en su santuario,
    alábenlo en su poderoso firmamento.
Alábenlo por sus proezas,
    alábenlo por su inmensa grandeza.
Alábenlo con sonido de trompeta,
    alábenlo con el arpa y la lira.
Alábenlo con panderos y danzas,
    alábenlo con cuerdas y flautas.
Alábenlo con címbalos sonoros,
    alábenlo con címbalos resonantes.

¡Que todo lo que respira alabe al Señor!

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!