Al director musical. Salmo de David.

20 Que el Señor te responda cuando estés angustiado;
    que el nombre del Dios de Jacob te proteja.
Que te envíe ayuda desde el santuario;
    que desde Sión te dé su apoyo.
Que se acuerde de todas tus ofrendas;
    que acepte tus holocaustos. Selah

Que te conceda lo que tu corazón desea;
    que haga que se cumplan todos tus planes.
Nosotros celebraremos tu victoria,
    y en el nombre de nuestro Dios
    desplegaremos las banderas.
¡Que el Señor cumpla todas tus peticiones!

Ahora sé que el Señor salvará a su ungido,
    que le responderá desde su santo cielo
    y con su poder le dará grandes victorias.
Estos confían en sus carros de guerra,
    aquellos confían en sus corceles,
pero nosotros confiamos en el nombre
    del Señor nuestro Dios.
Ellos son vencidos y caen,
    pero nosotros nos erguimos y de pie permanecemos.

¡Concede, Señor, la victoria al rey!
    ¡Respóndenos cuando te llamemos!

Oración por la victoria sobre los enemigos

Para el director del coro. Salmo de David.

20 Que el Señor te responda en el día de la angustia(A).
Que el nombre(B) del Dios de Jacob(C) te ponga en alto.
Que desde el santuario te envíe ayuda(D),
y desde Sión te sostenga(E).
Que se acuerde de[a] todas tus ofrendas(F),
y halle aceptable[b] tu holocausto(G). (Selah[c])

Que te conceda el deseo de tu corazón(H),
y cumpla todos tus anhelos[d](I).
Nosotros cantaremos[e] con gozo por tu victoria[f](J),
y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera(K).
Que el Señor cumpla todas tus peticiones(L).

Ahora sé que el Señor salva a su ungido(M);
le responderá desde su santo cielo(N),
con la potencia salvadora de su diestra[g](O).
Algunos confían en carros, y otros en caballos(P);
mas nosotros en el nombre del Señor nuestro Dios confiaremos[h](Q).
Ellos se doblegaron y cayeron(R);
pero nosotros nos hemos levantado y nos mantenemos en pie(S).
¡Salva, oh Señor(T)!
Que el Rey nos responda[i] el día que clamemos(U).

Footnotes

  1. Salmos 20:3 I.e., reciba
  2. Salmos 20:3 O, como grosura
  3. Salmos 20:3 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio
  4. Salmos 20:4 O, propósitos
  5. Salmos 20:5 O, Cantemos
  6. Salmos 20:5 O, salvación
  7. Salmos 20:6 O, con las proezas de la victoria de su diestra
  8. Salmos 20:7 Lit., recordaremos
  9. Salmos 20:9 U, Oh, Señor, salva al rey; respóndenos

Oración por la victoria sobre los enemigos

Para el director del coro. Salmo de David.

20 Que el Señor te responda en el día de la angustia(A);
Que el nombre(B) del Dios de Jacob(C) te ponga en alto.
Que desde el santuario te envíe ayuda(D)
Y desde Sión te sostenga(E).
Que se acuerde de todas tus ofrendas(F),
Y halle aceptable tu holocausto(G). (Selah)

Que te conceda el deseo de tu corazón(H),
Y cumpla todos tus anhelos(I).
Nosotros cantaremos con gozo por tu victoria(J),
Y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera(K).
Que el Señor cumpla todas tus peticiones(L).

Ahora sé que el Señor salva a Su ungido(M);
Le responderá desde Su santo cielo(N)
Con la potencia salvadora de Su diestra(O).
Algunos confían en carros y otros en caballos(P),
Pero nosotros en el nombre del Señor nuestro Dios confiaremos(Q).
Ellos se doblegaron y cayeron(R),
Pero nosotros nos hemos levantado y nos mantenemos en pie(S).
¡Salva, oh Señor(T)!
Que el Rey nos responda el día que clamemos(U).

Oración pidiendo la victoria

Al músico principal. Salmo de David.

20  Jehová te oiga en el día de conflicto;
    El nombre del Dios de Jacob te defienda.

Te envíe ayuda desde el santuario,
Y desde Sion te sostenga.

Haga memoria de todas tus ofrendas,
Y acepte tu holocausto. Selah

Te dé conforme al deseo de tu corazón,
Y cumpla todo tu consejo.

Nosotros nos alegraremos en tu salvación,
Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios;
Conceda Jehová todas tus peticiones.

Ahora conozco que Jehová salva a su ungido;
Lo oirá desde sus santos cielos
Con la potencia salvadora de su diestra.

Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.

Ellos flaquean y caen,
Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie.

Salva, Jehová;
Que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Salmo de Asaf.

50 Habla el Señor, el Dios de dioses:
    convoca a la tierra de oriente a occidente.
Dios resplandece desde Sión,
    la ciudad bella y perfecta.
Nuestro Dios viene, pero no en silencio;
    lo precede un fuego que todo lo destruye,
    y en torno suyo ruge la tormenta.
Dios convoca a los cielos y a la tierra,
    para que presencien el juicio de su pueblo:
«Reúnanme a los consagrados,
    a los que pactaron conmigo mediante un sacrificio».
El cielo proclama la justicia divina:
    ¡Dios mismo es el juez! Selah

«Escucha, pueblo mío, que voy a hablar;
    Israel, voy a testificar contra ti:
    ¡Yo soy tu Dios, el único Dios!
No te reprendo por tus sacrificios
    ni por tus holocaustos, que siempre me ofreces.
No necesito becerros de tu establo
    ni machos cabríos de tus apriscos,
10 pues míos son los animales del bosque,
    y mío también el ganado de los cerros.
11 Conozco a las aves de las alturas;
    todas las bestias del campo son mías.
12 Si yo tuviera hambre, no te lo diría,
    pues mío es el mundo, y todo lo que contiene.
13 ¿Acaso me alimento con carne de toros,
    o con sangre de machos cabríos?
14 ¡Ofrece a Dios tu gratitud,
    cumple tus promesas al Altísimo!
15 Invócame en el día de la angustia;
    yo te libraré y tú me honrarás».

16 Pero Dios le dice al malvado:
«¿Qué derecho tienes tú de recitar mis leyes
    o de mencionar mi pacto con tus labios?
17 Mi instrucción, la aborreces;
    mis palabras, las desechas.
18 Ves a un ladrón, y lo acompañas;
    con los adúlteros te identificas.
19 Para lo malo, das rienda suelta a tu boca;
    tu lengua está siempre dispuesta al engaño.
20 Tienes por costumbre hablar contra tu prójimo,
    y aun calumnias a tu propio hermano.
21 Has hecho todo esto, y he guardado silencio;
    ¿acaso piensas que soy como tú?
Pero ahora voy a reprenderte;
    cara a cara voy a denunciarte.

22 »Ustedes que se olvidan de Dios,
    consideren lo que he dicho;
de lo contrario, los haré pedazos,
    y no habrá nadie que los salve.
23 Quien me ofrece su gratitud, me honra;
    al que enmiende su conducta le mostraré mi salvación».

Dios, juez del justo y del impío

Salmo de Asaf[a].

50 El poderoso Dios[b], el Señor(A), ha hablado,
y convocado a la tierra, desde el nacimiento del sol hasta su ocaso(B).
Desde Sión, perfección de hermosura(C),
Dios ha resplandecido(D).
Que venga nuestro Dios y no calle(E);
el fuego consume delante de Él(F),
y a su derredor hay gran tempestad(G).
Él convoca a los cielos desde lo alto(H),
y a la tierra, para juzgar a su pueblo,
y dice: Juntadme a mis santos(I),
los que han hecho conmigo pacto(J) con sacrificio(K).
Y los cielos declaran su[c] justicia(L),
porque Dios mismo es el juez(M). (Selah[d])

Oye, pueblo mío, y hablaré;
Israel, yo testificaré contra ti(N).
Yo soy Dios, tu Dios(O).
No te reprendo por tus sacrificios(P),
ni[e] por tus holocaustos, que están continuamente delante de mí.
No tomaré novillo de tu casa(Q),
ni machos cabríos de tus apriscos.
10 Porque mío es todo animal del bosque(R),
y el ganado sobre mil colinas[f].
11 Toda ave de los montes conozco(S),
y mío es[g] todo lo que en el campo se mueve.
12 Si yo tuviera hambre, no te lo diría a ti;
porque mío es el mundo y todo lo que en él hay[h](T).
13 ¿Acaso he de comer carne de toros[i](U),
o beber sangre de machos cabríos?
14 Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias(V),
y cumple tus votos al Altísimo(W);
15 e invócame en el día de la angustia(X);
yo te libraré[j](Y), y tú me honrarás(Z).

16 Pero al impío Dios le dice:
¿Qué derecho tienes tú de hablar de mis estatutos,
y de tomar mi pacto en tus labios[k](AA)?
17 Pues tú aborreces la disciplina(AB),
y a tus espaldas echas mis palabras(AC).
18 Cuando ves a un ladrón, te complaces con él[l](AD),
y con adúlteros te asocias[m](AE).
19 Das rienda suelta a[n] tu boca para el mal(AF),
y tu lengua trama engaño(AG).
20 Te sientas y hablas contra tu hermano(AH);
al hijo de tu propia madre calumnias.
21 Estas cosas has hecho, y yo he guardado silencio(AI);
pensaste que yo era tal como tú;
pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos(AJ).

22 Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios(AK),
no sea que os despedace, y no haya quien os libre(AL).
23 El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra(AM);
y al que ordena[o] bien su camino(AN),
le mostraré la salvación de Dios(AO).

Footnotes

  1. Salmos 50:1 Véase 1 Crón. 15:17; 2 Crón. 29:30
  2. Salmos 50:1 O, El Dios de dioses
  3. Salmos 50:6 I.e., de Dios
  4. Salmos 50:6 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio
  5. Salmos 50:8 Lit., y
  6. Salmos 50:10 O, millares de animales en las colinas
  7. Salmos 50:11 Lit., conmigo está
  8. Salmos 50:12 Lit., su plenitud
  9. Salmos 50:13 Lit., fuertes
  10. Salmos 50:15 O, rescataré
  11. Salmos 50:16 Lit., tu boca
  12. Salmos 50:18 Algunas versiones antiguas dicen: corren juntos
  13. Salmos 50:18 Lit., es tu parte
  14. Salmos 50:19 Lit., Envías
  15. Salmos 50:23 Lit., pone

Dios, juez del justo y del impío

Salmo de Asaf.

50 El poderoso Dios[a], el Señor(A), ha hablado,
Y convocado a la tierra, desde el nacimiento del sol hasta su ocaso(B).
Desde Sión, perfección de hermosura(C),
Dios ha resplandecido(D).
Que venga nuestro Dios y no calle(E);
El fuego consume delante de Él(F),
Y a Su derredor hay gran tempestad(G).
Él convoca a los cielos en lo alto(H)
Y a la tierra, para juzgar a Su pueblo,
Y dice: «Junten a Mis santos(I),
Los que han hecho conmigo pacto(J) con sacrificio(K)».
Y los cielos declaran Su justicia(L),
Porque Dios mismo es el juez(M). (Selah)

«Oye, pueblo Mío, y hablaré;
Israel, Yo testificaré contra ti(N).
Yo soy Dios, tu Dios(O).
No te reprendo por tus sacrificios(P),
Ni por tus holocaustos, que están continuamente delante de Mí.
No tomaré novillo de tu casa(Q),
Ni machos cabríos de tus corrales.
10 Porque Mío es todo animal del bosque(R),
Y el ganado sobre mil colinas.
11 Conozco a todas las aves de los montes(S),
Y Mío es todo lo que en el campo se mueve.
12 Si Yo tuviera hambre, no te lo diría a ti;
Porque Mío es el mundo y todo lo que en él hay(T).
13 ¿Acaso he de comer carne de toros(U),
O beber sangre de machos cabríos?
14 Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias(V),
Y cumple tus votos al Altísimo(W).
15 Invoca Mi nombre en el día de la angustia(X);
Yo te libraré(Y), y tú me honrarás(Z)».

16 Pero al impío Dios le dice:
«¿Qué derecho tienes tú de hablar de Mis estatutos,
Y de tomar Mi pacto en tus labios(AA)?
17 Porque tú aborreces la disciplina(AB),
Y a tus espaldas echas Mis palabras(AC).
18 Cuando ves a un ladrón, te complaces con él(AD),
Y con adúlteros te asocias(AE).
19 Das rienda suelta a tu boca para el mal(AF),
Y tu lengua trama engaño(AG).
20 Te sientas y hablas contra tu hermano(AH);
Al hijo de tu propia madre calumnias.
21 Estas cosas has hecho, y Yo he guardado silencio(AI);
Pensaste que Yo era tal como tú;
Pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos(AJ).

22 »Entiendan ahora esto ustedes, los que se olvidan de Dios(AK),
No sea que los despedace, y no haya quien los libre(AL).
23 El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra(AM);
Y al que ordena bien su camino(AN),
Le mostraré la salvación de Dios(AO)».

Footnotes

  1. Salmos 50:1 O El Dios de dioses.

Dios juzgará al mundo

Salmo de Asaf.

50  El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra,
    Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.

De Sion, perfección de hermosura,
Dios ha resplandecido.

Vendrá nuestro Dios, y no callará;
Fuego consumirá delante de él,
Y tempestad poderosa le rodeará.

Convocará a los cielos de arriba,
Y a la tierra, para juzgar a su pueblo.

Juntadme mis santos,
Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.

Y los cielos declararán su justicia,
Porque Dios es el juez. Selah

Oye, pueblo mío, y hablaré;
Escucha, Israel, y testificaré contra ti:
Yo soy Dios, el Dios tuyo.

No te reprenderé por tus sacrificios,
Ni por tus holocaustos, que están continuamente delante de mí.

No tomaré de tu casa becerros,
Ni machos cabríos de tus apriscos.

10 Porque mía es toda bestia del bosque,
Y los millares de animales en los collados.

11 Conozco a todas las aves de los montes,
Y todo lo que se mueve en los campos me pertenece.

12 Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti;
Porque mío es el mundo y su plenitud.

13 ¿He de comer yo carne de toros,
O de beber sangre de machos cabríos?

14 Sacrifica a Dios alabanza,
Y paga tus votos al Altísimo;

15 E invócame en el día de la angustia;
Te libraré, y tú me honrarás.

16 Pero al malo dijo Dios:
¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes,
Y que tomar mi pacto en tu boca?

17 Pues tú aborreces la corrección,
Y echas a tu espalda mis palabras.

18 Si veías al ladrón, tú corrías con él,
Y con los adúlteros era tu parte.

19 Tu boca metías en mal,
Y tu lengua componía engaño.

20 Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano;
Contra el hijo de tu madre ponías infamia.

21 Estas cosas hiciste, y yo he callado;
Pensabas que de cierto sería yo como tú;
Pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos.

22 Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios,
No sea que os despedace, y no haya quien os libre.

23 El que sacrifica alabanza me honrará;
Y al que ordenare su camino,
Le mostraré la salvación de Dios.

Arrepentimiento, y plegaria pidiendo purificación

Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se

llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta.(A)

Al director musical. Sígase la tonada de «Los lirios del pacto». Salmo de Asaf.

80 Pastor de Israel,
    tú que guías a José como a un rebaño,
    tú que reinas entre los querubines, ¡escúchanos!
¡Resplandece delante de Efraín, Benjamín y Manasés!
    ¡Muestra tu poder, y ven a salvarnos!

Restáuranos, oh Dios;
    haz resplandecer tu rostro sobre nosotros,
    y sálvanos.

¿Hasta cuándo, Señor Dios Todopoderoso,
    arderá tu ira contra las oraciones de tu pueblo?
Por comida, le has dado pan de lágrimas;
    por bebida, lágrimas en abundancia.
Nos has hecho motivo de contienda
    para nuestros vecinos;
nuestros enemigos se burlan de nosotros.

Restáuranos, oh Dios Todopoderoso;
    haz resplandecer tu rostro sobre nosotros,
    y sálvanos.

De Egipto trajiste una vid;
    expulsaste a los pueblos paganos, y la plantaste.
Le limpiaste el terreno,
    y ella echó raíces y llenó la tierra.
10 Su sombra se extendía hasta las montañas,
    su follaje cubría los más altos cedros.
11 Sus ramas se extendieron hasta el Mediterráneo
    y sus renuevos hasta el Éufrates.

12 ¿Por qué has derribado sus muros?
    ¡Todos los que pasan le arrancan uvas!
13 Los jabalíes del bosque la destruyen,
    los animales salvajes la devoran.
14 ¡Vuélvete a nosotros, oh Dios Todopoderoso!
    ¡Asómate a vernos desde el cielo
    y brinda tus cuidados a esta vid!
15 ¡Es la raíz que plantaste con tu diestra!
    ¡Es el vástago que has criado para ti!

16 Tu vid está derribada, quemada por el fuego;
    a tu reprensión perece tu pueblo.[a]
17 Bríndale tu apoyo al hombre de tu diestra,
    al ser humano[b] que para ti has criado.
18 Nosotros no nos apartaremos de ti;
    reavívanos, e invocaremos tu nombre.

19 Restáuranos, Señor Dios Todopoderoso;
    haz resplandecer tu rostro sobre nosotros,
    y sálvanos.

Footnotes

  1. 80:16 Tu vid … tu pueblo (lectura probable); Haz que perezcan, a tu reprensión, / los que la queman y destruyen (TM).
  2. 80:17 ser humano. Lit. hijo de hombre.

Súplica por la restauración del pueblo

Para el director del coro; según la tonada a los Lirios; Testimonio. Salmo de Asaf.

80 Presta oído, oh Pastor de Israel(A);
tú que guías a José(B) como un rebaño;
tú que estás sentado más alto que los querubines(C); ¡resplandece!
Delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés(D), despierta tu poder(E)
y ven a salvarnos.
Restáuranos, oh Dios(F),
y haz resplandecer tu rostro sobre nosotros(G), y seremos[a] salvos.

Oh Señor, Dios de los ejércitos(H),
¿hasta cuándo estarás airado[b](I) contra la oración de tu pueblo?
Les has dado a comer pan de lágrimas,
y les has hecho beber lágrimas(J) en gran abundancia[c].
Nos haces objeto de contienda para nuestros vecinos(K),
y nuestros enemigos se ríen entre sí.
Oh Dios de los ejércitos, restáuranos;
haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, y seremos[d] salvos.

Tú removiste una vid(L) de Egipto;
expulsaste las naciones(M) y la plantaste(N).
Limpiaste el terreno delante de ella(O);
echó profundas raíces(P) y llenó la tierra.
10 Los montes fueron cubiertos con su sombra,
y los cedros de Dios con sus ramas[e](Q).
11 Extendía sus ramas hasta el mar,
y sus renuevos hasta el río(R).
12 ¿Por qué has derribado sus vallados(S),
de modo que la vendimian todos los que pasan de camino?
13 El puerco montés la devora,
y de ella se alimenta todo lo que se mueve en el campo(T).

14 Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora(U), te rogamos;
mira y ve desde el cielo(V), y cuida esta vid,
15 la cepa[f] que tu diestra ha plantado(W)
y el vástago[g] que para ti has fortalecido.
16 Está quemada con fuego(X), y cortada;
ante el reproche de tu rostro(Y) perecen.
17 Sea tu mano(Z) sobre el hombre de tu diestra,
sobre el hijo de hombre que para ti fortaleciste(AA).
18 Entonces no nos apartaremos de ti(AB);
avívanos(AC), e invocaremos tu nombre.
19 Oh Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos;
haz resplandecer tu rostro sobre nosotros y seremos[h] salvos(AD).

Footnotes

  1. Salmos 80:3 O, para que seamos
  2. Salmos 80:4 Lit., humearás
  3. Salmos 80:5 Lit., en un tercio de medida
  4. Salmos 80:7 O, para que seamos
  5. Salmos 80:10 O, y sus ramas son como los cedros de Dios
  6. Salmos 80:15 O, raíz
  7. Salmos 80:15 O, hijo
  8. Salmos 80:19 O, para que seamos

Súplica por la restauración del pueblo

Para el director del coro; según la tonada «A los lirios»; Testimonio. Salmo de Asaf.

80 Presta oído, oh Pastor de Israel(A);
Tú que guías a José(B) como un rebaño;
Tú que estás sentado más alto que los querubines(C); ¡resplandece!
Delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés(D), despierta Tu poder(E)
Y ven a salvarnos.
Restáuranos, oh Dios(F),
Y haz resplandecer Tu rostro sobre nosotros(G), y seremos salvos.

Oh Señor, Dios de los ejércitos(H),
¿Hasta cuándo estarás enojado(I) contra la oración de Tu pueblo?
Les has dado a comer pan de lágrimas,
Y les has hecho beber lágrimas(J) en gran abundancia.
Nos haces objeto de burla para nuestros vecinos(K),
Y nuestros enemigos se ríen entre sí.
Oh Dios de los ejércitos, restáuranos;
Haz resplandecer Tu rostro sobre nosotros, y seremos salvos.

Tú removiste una vid(L) de Egipto;
Expulsaste las naciones(M) y plantaste la vid(N).
Limpiaste el terreno delante de ella(O);
Echó profundas raíces(P) y llenó la tierra.
10 Los montes fueron cubiertos con su sombra,
Y los cedros de Dios con sus ramas(Q).
11 Extendía sus ramas hasta el mar
Y sus renuevos hasta el río(R).
12 ¿Por qué has derribado sus vallados(S),
De modo que la vendimian todos los que pasan de camino?
13 El puerco montés la devora,
Y de ella se alimenta todo lo que se mueve en el campo(T).

14 Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora(U), te rogamos;
Mira y ve desde el cielo(V), y cuida esta vid,
15 La cepa que Tu diestra ha plantado(W)
Y el hijo que para Ti has fortalecido.
16 Está quemada con fuego(X), y cortada;
Ante el reproche de Tu rostro(Y) perecen.
17 Sea Tu mano(Z) sobre el hombre de Tu diestra,
Sobre el hijo de hombre que para Ti fortaleciste(AA).
18 Entonces no nos apartaremos de Ti(AB);
Avívanos(AC), e invocaremos Tu nombre.
19 Oh Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos;
Haz resplandecer Tu rostro sobre nosotros y seremos salvos(AD).

Súplica por la restauración

Al músico principal; sobre Lirios. Testimonio. Salmo de Asaf.

80  Oh Pastor de Israel, escucha;
    Tú que pastoreas como a ovejas a José,
    Que estás entre querubines,(A) resplandece.

Despierta tu poder delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés,
Y ven a salvarnos.

Oh Dios, restáuranos;
Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

Jehová, Dios de los ejércitos,
¿Hasta cuándo mostrarás tu indignación contra la oración de tu pueblo?

Les diste a comer pan de lágrimas,
Y a beber lágrimas en gran abundancia.

Nos pusiste por escarnio a nuestros vecinos,
Y nuestros enemigos se burlan entre sí.

Oh Dios de los ejércitos, restáuranos;
Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

Hiciste venir una vid de Egipto;
Echaste las naciones, y la plantaste.

Limpiaste sitio delante de ella,
E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.

10 Los montes fueron cubiertos de su sombra,
Y con sus sarmientos los cedros de Dios.

11 Extendió sus vástagos hasta el mar,
Y hasta el río sus renuevos.

12 ¿Por qué aportillaste sus vallados,
Y la vendimian todos los que pasan por el camino?

13 La destroza el puerco montés,
Y la bestia del campo la devora.

14 Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora;
Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña,

15 La planta que plantó tu diestra,
Y el renuevo que para ti afirmaste.

16 Quemada a fuego está, asolada;
Perezcan por la reprensión de tu rostro.

17 Sea tu mano sobre el varón de tu diestra,
Sobre el hijo de hombre que para ti afirmaste.

18 Así no nos apartaremos de ti;
Vida nos darás, e invocaremos tu nombre.

19 !!Oh Jehová, Dios de los ejércitos, restáuranos!
Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

Salmo de David.

110 Así dijo el Señor a mi Señor:
    «Siéntate a mi derecha
hasta que ponga a tus enemigos
    por estrado de tus pies».

¡Que el Señor extienda desde Sión
    el poder de tu cetro!
    ¡Domina tú en medio de tus enemigos!
Tus tropas estarán dispuestas
    el día de la batalla,
    ordenadas en santa majestad.
De las entrañas de la aurora
    recibirás el rocío de tu juventud.

El Señor ha jurado
    y no cambiará de parecer:
«Tú eres sacerdote para siempre,
    según el orden de Melquisedec».

El Señor está a tu mano derecha;
    aplastará a los reyes en el día de su ira.
Juzgará a las naciones y amontonará cadáveres;
    aplastará cabezas en toda la tierra.

Beberá de un arroyo junto al camino,
    y por lo tanto cobrará nuevas fuerzas.[a]

Footnotes

  1. 110:7 cobrará nuevas fuerzas. Lit. levantará la cabeza.

El Señor da autoridad al Rey

Salmo de David.

110 Dice el Señor a mi Señor(A):
Siéntate a mi diestra(B),
hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies(C).
El Señor extenderá desde Sión tu poderoso cetro(D), diciendo:
Domina en medio de tus enemigos(E).
Tu pueblo se ofrecerá voluntariamente[a](F) en el día de tu poder[b];
en el esplendor de la santidad[c](G), desde el seno de la aurora;
tu juventud es para ti como el rocío[d](H).

El Señor ha jurado(I) y no se retractará[e](J):
Tú eres sacerdote para siempre
según el orden de Melquisedec(K).
El Señor está a tu diestra(L);
quebrantará[f] reyes(M) en el día de su ira(N).
Juzgará entre las naciones(O),
las llenará[g] de cadáveres(P),
quebrantará[h] cabezas[i] sobre la ancha tierra(Q).
Beberá del arroyo en el camino(R);
por tanto Él levantará la cabeza(S).

Footnotes

  1. Salmos 110:3 Lit., será ofrendas voluntarias
  2. Salmos 110:3 O, ejército
  3. Salmos 110:3 O, en vestidura santa
  4. Salmos 110:3 O, el rocío de tu juventud es tuyo
  5. Salmos 110:4 Lit., no lo sentirá
  6. Salmos 110:5 O, ha quebrantado
  7. Salmos 110:6 O, ha llenado
  8. Salmos 110:6 O, ha quebrantado
  9. Salmos 110:6 Lit., cabeza

El Señor da autoridad al rey

Salmo de David.

110 Dice el Señor a mi Señor(A):
«Siéntate a Mi diestra(B),
Hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies(C)».
El Señor extenderá desde Sión Tu poderoso cetro(D), diciendo:
«Domina en medio de Tus enemigos(E)».
Tu pueblo se ofrecerá voluntariamente(F) en el día de Tu poder;
En el esplendor de la santidad(G), desde el seno de la aurora;
Tu juventud es para Ti como el rocío(H).

El Señor ha jurado(I) y no se retractará(J):
«Tú eres sacerdote para siempre
Según el orden de Melquisedec(K)».
El Señor está a Tu diestra(L);
Quebrantará reyes(M) en el día de Su ira(N).
Juzgará entre las naciones(O),
Las llenará de cadáveres(P),
Quebrantará cabezas sobre la ancha tierra(Q).
Él beberá del arroyo en el camino(R);
Por tanto levantará la cabeza(S).

Jehová da dominio al rey

Salmo de David.

110  Jehová dijo a mi Señor:
    Siéntate a mi diestra,
    Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.(A)

Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder;
Domina en medio de tus enemigos.

Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder,
En la hermosura de la santidad.
Desde el seno de la aurora
Tienes tú el rocío de tu juventud.

Juró Jehová, y no se arrepentirá:
Tú eres sacerdote para siempre
Según el orden de Melquisedec.(B)

El Señor está a tu diestra;
Quebrantará a los reyes en el día de su ira.

Juzgará entre las naciones,
Las llenará de cadáveres;
Quebrantará las cabezas en muchas tierras.

Del arroyo beberá en el camino,
Por lo cual levantará la cabeza.