Al director musical. Salmo de David.

19 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
    el firmamento proclama la obra de sus manos.
Un día transmite al otro la noticia,
    una noche a la otra comparte su saber.
Sin palabras, sin lenguaje,
    sin una voz perceptible,
por toda la tierra resuena su eco,
    ¡sus palabras llegan hasta los confines del mundo!

Dios ha plantado en los cielos
    un pabellón para el sol.
Y este, como novio que sale de la cámara nupcial,
    se apresta, cual atleta, a recorrer el camino.
Sale de un extremo de los cielos
    y, en su recorrido, llega al otro extremo,
    sin que nada se libre de su calor.

La ley del Señor es perfecta:
    infunde nuevo aliento.
El mandato del Señor es digno de confianza:
    da sabiduría al sencillo.
Los preceptos del Señor son rectos:
    traen alegría al corazón.
El mandamiento del Señor es claro:
    da luz a los ojos.
El temor del Señor es puro:
    permanece para siempre.
Las sentencias del Señor son verdaderas:
    todas ellas son justas.
10 Son más deseables que el oro,
    más que mucho oro refinado;
son más dulces que la miel,
    la miel que destila del panal.
11 Por ellas queda advertido tu siervo;
    quien las obedece recibe una gran recompensa.

12 ¿Quién está consciente de sus propios errores?
    ¡Perdóname aquellos de los que no estoy consciente!
13 Libra, además, a tu siervo de pecar a sabiendas;
    no permitas que tales pecados me dominen.
Así estaré libre de culpa
    y de multiplicar mis pecados.

14 Sean, pues, aceptables ante ti
    mis palabras y mis pensamientos,
    oh Señor, roca mía y redentor mío.

Las obras y la palabra de Dios

Para el director del coro. Salmo de David.

19 Los cielos proclaman[a] la gloria de Dios(A),
y la expansión[b] anuncia la obra de sus manos(B).
Un día transmite el mensaje al otro día(C),
y una noche a la otra noche revela sabiduría(D).
No hay mensaje, no hay palabras;
no se oye su voz[c].
Mas por toda la tierra salió su voz[d](E),
y hasta los confines del mundo sus palabras.
En ellos[e] puso una tienda para el sol(F),
y este, como un esposo que sale de su alcoba,
se regocija cual hombre fuerte al correr su carrera.
De un extremo de los cielos es su salida,
y su curso hasta el otro extremo[f] de ellos(G);
y nada hay que se esconda de su calor.

La ley del Señor es perfecta[g](H), que restaura el alma(I);
el testimonio del Señor es seguro(J), que hace sabio al sencillo(K).
Los preceptos del Señor son rectos(L), que alegran el corazón(M);
el mandamiento del Señor es puro(N), que alumbra los ojos(O).
El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre;
los juicios del Señor son verdaderos(P), todos ellos justos(Q);
10 deseables más que el oro(R); sí, más que mucho oro fino,
más dulces que la miel(S) y que el destilar[h] del panal.
11 Además, tu siervo es amonestado por ellos(T);
en guardarlos hay gran recompensa(U).
12 ¿Quién puede discernir sus propios errores(V)?
Absuélveme(W) de los que me son ocultos(X).
13 Guarda también a tu siervo de pecados de soberbia(Y);
que no se enseñoreen de mí(Z).
Entonces seré íntegro[i](AA),
y seré absuelto de gran transgresión(AB).
14 Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti(AC),
oh Señor, roca mía(AD) y redentor mío(AE).

Footnotes

  1. Salmos 19:1 O, cuentan
  2. Salmos 19:1 O, el firmamento
  3. Salmos 19:3 I.e., la voz de los días y de las noches
  4. Salmos 19:4 Otra posible lectura es: su hilo
  5. Salmos 19:4 I.e., En los cielos
  6. Salmos 19:6 Lit., los extremos
  7. Salmos 19:7 O, intachable
  8. Salmos 19:10 O, las gotas que destilan
  9. Salmos 19:13 O, perfecto

Las obras y la palabra de Dios

Para el director del coro. Salmo de David.

19 Los cielos proclaman la gloria de Dios(A),
Y el firmamento anuncia la obra de Sus manos(B).
Un día transmite el mensaje al otro día(C),
Y una noche a la otra noche revela sabiduría(D).
No hay mensaje, no hay palabras;
No se oye su voz.
Pero por toda la tierra salió su voz(E),
Y hasta los confines del mundo sus palabras.
En ellos Dios puso una tienda para el sol(F),
Y este, como un esposo que sale de su alcoba,
Se regocija como hombre fuerte al correr su carrera.
De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el otro extremo de ellos(G);
Y no hay nada que se esconda de su calor.

La ley del Señor es perfecta(H), que restaura el alma(I);
El testimonio del Señor es seguro(J), que hace sabio al sencillo(K).
Los preceptos del Señor son rectos(L), que alegran el corazón(M);
El mandamiento del Señor es puro(N), que alumbra los ojos(O).
El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios del Señor son verdaderos(P), todos ellos justos(Q);
10 Deseables más que el oro(R); sí, más que mucho oro fino,
Más dulces que la miel(S) y que el destilar del panal.
11 Además, Tu siervo es amonestado por ellos(T);
En guardarlos hay gran recompensa(U).
12 ¿Quién puede discernir sus propios errores(V)?
Absuélveme(W) de los que me son ocultos(X).
13 Guarda también a Tu siervo de pecados de soberbia(Y);
Que no se enseñoreen de mí(Z).
Entonces seré íntegro(AA),
Y seré absuelto de gran transgresión(AB).
14 Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti(AC),
Oh Señor, roca mía(AD) y Redentor mío(AE).

Las obras y la palabra de Dios

Al músico principal. Salmo de David.

19  Los cielos cuentan la gloria de Dios,
    Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.

No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.

Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras.(A)
En ellos puso tabernáculo para el sol;

Y éste, como esposo que sale de su tálamo,
Se alegra cual gigante para correr el camino.

De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor.

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

11 Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.

12 ¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos.

13 Preserva también a tu siervo de las soberbias;
Que no se enseñoreen de mí;
Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Al director musical. Salmo de los hijos de Coré.

49 Oigan esto, pueblos todos;
    escuchen, habitantes todos del mundo,
tanto débiles como poderosos,
    lo mismo los ricos que los pobres.
Mi boca hablará con sabiduría;
    mi corazón se expresará con inteligencia.
Inclinaré mi oído a los proverbios;
    propondré mi enigma al son del arpa.

¿Por qué he de temer en tiempos de desgracia,
    cuando me rodeen inicuos detractores?
¿Temeré a los que confían en sus riquezas
    y se jactan de sus muchas posesiones?
Nadie puede salvar a nadie,
    ni pagarle a Dios rescate por la vida.
Tal rescate es muy costoso;
    ningún pago es suficiente.
Nadie vive para siempre
    sin llegar a ver la fosa.
10 Nadie puede negar que todos mueren,
    que sabios e insensatos perecen por igual,
    y que sus riquezas se quedan para otros.
11 Aunque tuvieron tierras a su nombre,
    sus tumbas serán[a] su hogar eterno,
    su morada por todas las generaciones.

12 A pesar de sus riquezas, no perduran los mortales;
    al igual que las bestias, perecen.

13 Tal es el destino de los que confían en sí mismos;
    el final de[b] los que se envanecen. Selah
14 Como ovejas, están destinados al sepulcro;
    hacia allá los conduce la muerte.
Sus cuerpos se pudrirán en el sepulcro,
    lejos de sus mansiones suntuosas.
    Por la mañana los justos prevalecerán sobre ellos.
15 Pero Dios me rescatará de las garras del sepulcro
    y con él me llevará. Selah

16 No te asombre ver que alguien se enriquezca
    y aumente el esplendor de su casa,
17 porque al morir no se llevará nada,
    ni con él descenderá su esplendor.
18 Aunque en vida se considere dichoso,
    y la gente lo elogie por sus logros,
19 irá a reunirse con sus ancestros,
    sin que vuelva jamás a ver la luz.

20 A pesar de sus riquezas, no perduran[c] los mortales;
    al igual que las bestias, perecen.

Footnotes

  1. 49:11 sus tumbas serán (LXX y Siríaca); su interior será (TM).
  2. 49:13 el final de (Targum); tras ellos (TM).
  3. 49:20 no perduran (algunos mss.; véase v. 12); no entienden (TM).

La insensatez de confiar en las riquezas

Para el director del coro. Salmo de los hijos de Coré.

49 Oíd esto, pueblos todos(A);
escuchad, habitantes todos del mundo(B),
tanto humildes como encumbrados(C),
ricos y pobres juntamente.
Mi boca hablará sabiduría(D),
y la meditación de mi corazón será entendimiento(E).
Inclinaré al proverbio mi oído(F),
con el arpa[a](G) declararé[b] mi enigma(H).

¿Por qué he de temer en los días de adversidad(I)
cuando la iniquidad de mis enemigos[c] me rodee,
de los que confían en sus bienes(J)
y se jactan de la abundancia de sus riquezas?
Nadie puede en manera alguna redimir a su hermano(K),
ni dar a Dios rescate(L) por él,
porque la redención de su alma[d] es muy costosa(M),
y debe abandonar el intento para siempre,
para que viva eternamente(N),
para que no vea corrupción[e](O).

10 Porque él ve que aun los sabios mueren(P);
el torpe y el necio(Q) perecen de igual manera,
y dejan sus riquezas a otros(R).
11 Su íntimo pensamiento(S) es que sus casas serán eternas[f](T),
y sus moradas por todas las generaciones;
y a sus tierras han dado sus nombres(U).
12 Mas el hombre, en su vanagloria[g], no permanecerá;
es como las bestias[h] que perecen[i](V).

13 Este es el camino de los insensatos(W),
y de los que después de ellos aprueban sus palabras(X). (Selah[j])
14 Como ovejas son destinados para el Seol[k](Y),
la muerte los pastoreará,
los rectos los regirán por la mañana(Z);
su forma[l] será para que el Seol la consuma(AA),
de modo que no tienen morada[m].
15 Pero Dios redimirá mi alma del poder[n] del Seol(AB),
pues Él me recibirá(AC). (Selah)

16 No temas cuando alguno se enriquece(AD),
cuando la gloria[o] de su casa aumenta;
17 porque nada se llevará cuando muera(AE),
ni su gloria[p] descenderá con[q] él.
18 Aunque mientras viva, a sí mismo[r] se felicite(AF)
(y aunque los hombres te alaben cuando prosperes),
19 irá a reunirse con la generación de sus padres(AG),
quienes nunca verán la luz(AH).
20 El hombre en su vanagloria[s], pero sin entendimiento,
es como las bestias[t] que perecen[u](AI).

Footnotes

  1. Salmos 49:4 O, lira
  2. Salmos 49:4 Lit., abriré
  3. Salmos 49:5 Lit., suplantadores
  4. Salmos 49:8 Lit., del alma de ellos
  5. Salmos 49:9 O, la fosa
  6. Salmos 49:11 Algunas versiones antiguas dicen: Sus tumbas son sus casas para siempre
  7. Salmos 49:12 Lit., honor
  8. Salmos 49:12 O, los animales
  9. Salmos 49:12 Lit., son destruidas
  10. Salmos 49:13 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio
  11. Salmos 49:14 I.e., región de los muertos
  12. Salmos 49:14 O, cuerpo
  13. Salmos 49:14 Lit., lejos de su habitación
  14. Salmos 49:15 Lit., de la mano
  15. Salmos 49:16 O, riqueza
  16. Salmos 49:17 O, riqueza
  17. Salmos 49:17 Lit., tras
  18. Salmos 49:18 Lit., su alma
  19. Salmos 49:20 Lit., honor
  20. Salmos 49:20 O, los animales
  21. Salmos 49:20 Lit., son destruidas

La insensatez de confiar en las riquezas

Para el director del coro. Salmo de los hijos de Coré.

49 Oigan esto, pueblos todos(A);
Escuchen, habitantes todos del mundo(B),
Tanto humildes como encumbrados(C),
Ricos y pobres juntos.
Mi boca hablará sabiduría(D),
Y la meditación de mi corazón será entendimiento(E).
Inclinaré al proverbio mi oído(F),
Con el arpa(G) declararé mi enigma(H).

¿Por qué he de temer en los días de adversidad(I)
Cuando la iniquidad de mis enemigos me rodee,
De los que confían en sus bienes(J)
Y se jactan de la abundancia de sus riquezas?
Nadie puede en manera alguna redimir a su hermano(K),
Ni dar a Dios rescate(L) por él,
Porque la redención de su alma es muy costosa(M),
Y debe abandonar el intento para siempre,
Para que viva eternamente(N),
Para que no vea corrupción(O).

10 Porque él ve que aun los sabios mueren(P);
El torpe y el necio(Q) perecen de igual manera,
Y dejan sus riquezas a otros(R).
11 Su íntimo pensamiento(S) es que sus casas serán eternas(T),
Y sus moradas por todas las generaciones;
A sus tierras han dado sus nombres(U).
12 Pero el hombre, en su vanagloria, no permanecerá;
Es como las bestias que perecen(V).

13 Este es el camino de los insensatos(W),
Y de los que después de ellos aprueban sus palabras(X). (Selah)
14 Como ovejas son destinados para el Seol(Y),
La muerte los pastoreará,
Los rectos los regirán por la mañana(Z);
Su forma será para que el Seol la consuma(AA),
De modo que no tienen morada.
15 Pero Dios redimirá mi alma del poder del Seol(AB),
Pues Él me recibirá(AC). (Selah)

16 No temas cuando alguien se enriquece(AD),
Cuando la gloria de su casa aumenta;
17 Porque nada se llevará cuando muera(AE),
Ni su gloria descenderá con él.
18 Aunque mientras viva, a sí mismo se felicite(AF)
(Y aunque los hombres te alaben cuando prosperes),
19 Irá a reunirse con la generación de sus padres(AG),
Quienes nunca verán la luz(AH).
20 El hombre en su vanagloria, pero sin entendimiento,
Es como las bestias que perecen(AI).

La insensatez de confiar en las riquezas

Al músico principal. Salmo de los hijos de Coré.

49  Oíd esto, pueblos todos;
    Escuchad, habitantes todos del mundo,

Así los plebeyos como los nobles,
El rico y el pobre juntamente.

Mi boca hablará sabiduría,
Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.

Inclinaré al proverbio mi oído;
Declararé con el arpa mi enigma.

¿Por qué he de temer en los días de adversidad,
Cuando la iniquidad de mis opresores me rodeare?

Los que confían en sus bienes,
Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,

Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,
Ni dar a Dios su rescate

(Porque la redención de su vida es de gran precio,
Y no se logrará jamás),

Para que viva en adelante para siempre,
Y nunca vea corrupción.

10 Pues verá que aun los sabios mueren;
Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,
Y dejan a otros sus riquezas.

11 Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas,
Y sus habitaciones para generación y generación;
Dan sus nombres a sus tierras.

12 Mas el hombre no permanecerá en honra;
Es semejante a las bestias que perecen.

13 Este su camino es locura;
Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah

14 Como a rebaños que son conducidos al Seol,
La muerte los pastoreará,
Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;
Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.

15 Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,
Porque él me tomará consigo. Selah

16 No temas cuando se enriquece alguno,
Cuando aumenta la gloria de su casa;

17 Porque cuando muera no llevará nada,
Ni descenderá tras él su gloria.

18 Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma,
Y sea loado cuando prospere,

19 Entrará en la generación de sus padres,
Y nunca más verá la luz.

20 El hombre que está en honra y no entiende,
Semejante es a las bestias que perecen.

Salmo de Asaf.

79 Oh Dios, los pueblos paganos han invadido tu herencia;
    han profanado tu santo templo,
    han dejado en ruinas a Jerusalén.
Han entregado los cadáveres de tus siervos
    como alimento de las aves del cielo;
han destinado los cuerpos de tus fieles
    para comida de los animales salvajes.
Por toda Jerusalén han derramado su sangre,
    como si derramaran agua,
    y no hay quien entierre a los muertos.
Nuestros vecinos hacen mofa de nosotros;
    somos blanco de las burlas de quienes nos rodean.

¿Hasta cuándo, Señor?
    ¿Vas a estar enojado para siempre?
    ¿Arderá tu celo como el fuego?
¡Enójate con las naciones que no te reconocen,
    con los reinos que no invocan tu nombre!
Porque a Jacob se lo han devorado,
    y al país lo han dejado en ruinas.
No nos tomes en cuenta los pecados de ayer;
    ¡venga pronto tu misericordia a nuestro encuentro,
    porque estamos totalmente abatidos!

Oh Dios y Salvador nuestro,
    por la gloria de tu nombre, ayúdanos;
    por tu nombre, líbranos y perdona nuestros pecados.

10 ¿Por qué van a decir las naciones:
    «¿Dónde está su Dios?»?
Permítenos ver, y muéstrales a los pueblos paganos
    cómo tomas venganza de la sangre de tus siervos.
11 Que lleguen a tu presencia
    los gemidos de los cautivos,
y por la fuerza de tu brazo
    salva a los condenados a muerte.

12 Señor, haz que sientan nuestros vecinos,
    siete veces y en carne propia,
    el oprobio que han lanzado contra ti.
13 Y nosotros, tu pueblo y ovejas de tu prado,
    te alabaremos por siempre;
de generación en generación
    cantaremos tus alabanzas.

Lamento por la destrucción de Jerusalén

Salmo de Asaf.

79 Oh Dios, las naciones han invadido[a](A) tu heredad(B);
han profanado tu santo templo(C);
han dejado a Jerusalén en ruinas(D).
Han dado los cadáveres de tus siervos por comida a las aves del cielo,
la carne de tus santos a las fieras de la tierra(E).
Como agua han derramado su sangre alrededor de Jerusalén;
y no hubo quien les diera sepultura(F).
Hemos sido el oprobio de nuestros vecinos,
escarnio y burla de los que nos rodean(G).
¿Hasta cuándo, Señor? ¿Estarás airado para siempre(H)?
¿Arderán como fuego tus celos(I)?
Derrama tu furor(J) sobre las naciones que no te conocen(K),
y sobre los reinos que no invocan tu nombre(L).
Pues han devorado a Jacob(M),
y han asolado su morada[b](N).

No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados[c](O);
venga pronto a nuestro encuentro tu compasión(P),
porque estamos muy abatidos(Q).
Ayúdanos oh Dios de nuestra salvación(R),
por la gloria de tu nombre(S);
líbranos y perdona nuestros pecados(T) por amor de tu nombre(U).
10 ¿Por qué han de decir las naciones: Dónde está su Dios(V)?
Sea notoria entre las naciones, a nuestra vista,
la venganza por la sangre derramada de tus siervos(W).
11 Llegue a tu presencia el gemido del cautivo(X);
conforme a la grandeza de tu poder[d] preserva a los condenados a muerte[e](Y).
12 Y devuelve a nuestros vecinos siete veces(Z) en su seno(AA)
la[f] afrenta con que te han ofendido(AB), Señor.
13 Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu prado(AC),
te daremos gracias para siempre(AD);
a todas las generaciones hablaremos de tu alabanza(AE).

Footnotes

  1. Salmos 79:1 Lit., han entrado en
  2. Salmos 79:7 Lit., prado
  3. Salmos 79:8 O, nuestras iniquidades pasadas
  4. Salmos 79:11 Lit., brazo
  5. Salmos 79:11 Lit., los hijos de la muerte
  6. Salmos 79:12 Lit., su

Lamento por la destrucción de Jerusalén

Salmo de Asaf.

79 Oh Dios, las naciones han invadido(A) Tu heredad(B);
Han profanado Tu santo templo(C);
Han dejado a Jerusalén en ruinas(D).
Han dado los cadáveres de Tus siervos por comida a las aves del cielo,
La carne de Tus santos a las fieras de la tierra(E).
Como agua han derramado su sangre alrededor de Jerusalén;
Y no hubo quien les diera sepultura(F).
Hemos sido el oprobio de nuestros vecinos,
Escarnio y burla de los que nos rodean(G).
¿Hasta cuándo, Señor? ¿Estarás enojado para siempre(H)?
¿Arderán como fuego Tus celos(I)?
Derrama Tu furor(J) sobre las naciones que no te conocen(K),
Y sobre los reinos que no invocan Tu nombre(L).
Pues han devorado a Jacob(M)
Y han asolado su morada(N).

No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados(O);
Venga pronto a nuestro encuentro Tu compasión(P),
Porque estamos muy abatidos(Q).
Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación(R),
Por la gloria de Tu nombre(S);
Líbranos y perdona nuestros pecados(T) por amor de Tu nombre(U).
10 ¿Por qué han de decir las naciones: «¿Dónde está su Dios(V)?».
Sea notoria entre las naciones, a nuestra vista,
La venganza por la sangre derramada de Tus siervos(W).
11 Llegue a Tu presencia el gemido del cautivo(X);
Conforme a la grandeza de Tu poder[a] preserva a los condenados a muerte(Y).
12 Y devuelve a nuestros vecinos siete veces(Z) en su seno(AA)
La afrenta con que te han ofendido(AB), Señor.
13 Y nosotros, pueblo Tuyo y ovejas de Tu prado(AC),
Te daremos gracias para siempre(AD);
A todas las generaciones hablaremos de Tu alabanza(AE).

Footnotes

  1. Salmos 79:11 Lit. brazo.

Lamento por la destrucción de Jerusalén

Salmo de Asaf.

79  Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad;
    Han profanado tu santo templo;
    Redujeron a Jerusalén a escombros.(A)

Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos,
La carne de tus santos a las bestias de la tierra.

Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalén,
Y no hubo quien los enterrase.

Somos afrentados de nuestros vecinos,
Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.

¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre?
¿Arderá como fuego tu celo?

Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen,
Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.

Porque han consumido a Jacob,
Y su morada han asolado.

No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados;
Vengan pronto tus misericordias a encontrarnos,
Porque estamos muy abatidos.

Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre;
Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre.

10 Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios?
Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos,
La venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.

11 Llegue delante de ti el gemido de los presos;
Conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte,

12 Y devuelve a nuestros vecinos en su seno siete tantos
De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová.

13 Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado,
Te alabaremos para siempre;
De generación en generación cantaremos tus alabanzas.

Al director musical. Salmo de David.

109 Oh Dios, alabanza mía,
    no guardes silencio.
Pues gente impía y mentirosa
    ha declarado en mi contra,
    y con lengua engañosa me difaman;
con expresiones de odio me acosan,
    y sin razón alguna me atacan.
Mi amor me lo pagan con calumnias,
    mientras yo me encomiendo a Dios.
Mi bondad la pagan con maldad;
    en vez de amarme, me aborrecen.

Pon en su contra a un malvado;
    que a su derecha esté su acusador.[a]
Que resulte culpable al ser juzgado,
    y que sus propias oraciones lo condenen.
Que se acorten sus días,
    y que otro se haga cargo de su oficio.
Que se queden huérfanos sus hijos;
    que se quede viuda su esposa.
10 Que anden sus hijos vagando y mendigando;
    que anden rebuscando entre las ruinas.
11 Que sus acreedores se apoderen de sus bienes;
    que gente extraña saquee sus posesiones.
12 Que nadie le extienda su bondad;
    que nadie se compadezca de sus huérfanos.
13 Que sea exterminada su descendencia;
    que desaparezca su nombre en la próxima generación.
14 Que recuerde el Señor la iniquidad de su padre,
    y no se olvide del pecado de su madre.
15 Que no les quite el Señor la vista de encima,
    y que borre de la tierra su memoria.

16 Por cuanto se olvidó de hacer el bien,
    y persiguió hasta la muerte
    a pobres, afligidos y menesterosos,
17 y porque le encantaba maldecir,
    ¡que caiga sobre él la maldición!
Por cuanto no se complacía en bendecir,
    ¡que se aleje de él la bendición!
18 Por cuanto se cubrió de maldición
    como quien se pone un vestido,
¡que esta se filtre en su cuerpo como el agua!,
    ¡que penetre en sus huesos como el aceite!
19 ¡Que lo envuelva como un manto!
    ¡Que lo apriete en todo tiempo como un cinto!
20 ¡Que así les pague el Señor a mis acusadores,
    a los que me calumnian!

21 Pero tú, Señor Soberano,
    trátame bien por causa de tu nombre;
    líbrame por tu bondad y gran amor.
22 Ciertamente soy pobre y estoy necesitado;
    profundamente herido está mi corazón.
23 Me voy desvaneciendo como sombra vespertina;
    se desprenden de mí como de una langosta.
24 De tanto ayunar me tiemblan las rodillas;
    la piel se me pega a los huesos.
25 Soy para ellos motivo de burla;
    me ven, y menean la cabeza.

26 Señor, mi Dios, ¡ayúdame!;
    por tu gran amor, ¡sálvame!
27 Que sepan que esta es tu mano;
    que tú mismo, Señor, lo has hecho.
28 ¿Qué importa que ellos me maldigan?
    ¡Bendíceme tú!
Pueden atacarme, pero quedarán avergonzados;
    en cambio, este siervo tuyo se alegrará.
29 ¡Queden mis acusadores cubiertos de deshonra,
    envueltos en un manto de vergüenza!

30 Por mi parte, daré muchas gracias al Señor;
    lo alabaré entre una gran muchedumbre.
31 Porque él aboga por el[b] necesitado
    para salvarlo de quienes lo condenan.

Footnotes

  1. 109:6 esté su acusador. Alt. esté Satán.
  2. 109:31 aboga por el. Lit. está de pie a la diestra del.

Oración pidiendo venganza

Para el director del coro. Salmo de David.

109 Oh Dios de mi alabanza(A),
no calles(B).
Porque contra mí han abierto su boca impía y[a] engañosa(C);
con lengua mentirosa han hablado contra mí[b](D).
Me han rodeado también con palabras de odio,
y sin causa han luchado contra mí(E).
En pago de mi amor(F), obran como mis acusadores,
pero yo oro[c](G).
Así me han pagado[d] mal por bien(H),
y odio por mi amor(I).

Pon a un impío sobre él,
y que un acusador[e] esté a su diestra(J).
Cuando sea juzgado, salga culpable(K),
y su oración se convierta en pecado(L).
Sean pocos sus días(M),
y que otro tome su cargo(N);
sean huérfanos sus hijos(O),
y viuda su mujer(P);
10 vaguen errantes sus hijos, y mendiguen(Q),
y busquen el sustento lejos de sus hogares en ruinas[f](R).
11 Que el acreedor(S) se apodere de[g] todo lo que tiene,
y extraños(T) saqueen el fruto de su trabajo.
12 Que no haya quien le extienda[h] misericordia(U),
ni haya quien se apiade de sus huérfanos(V);
13 sea exterminada su posteridad[i](W),
su nombre sea borrado en la siguiente generación(X).

14 Sea recordada ante el Señor la iniquidad de sus padres(Y),
y no sea borrado el pecado de su madre(Z).
15 Estén continuamente delante del Señor(AA),
para que Él corte de la tierra su memoria(AB);
16 porque él no se acordó de mostrar misericordia,
sino que persiguió al afligido, al necesitado(AC)
y al de corazón decaído[j] para matarlos(AD).
17 También amaba la maldición, y esta vino sobre él(AE);
no se deleitó en la bendición, y ella se alejó de él.
18 Se vistió de maldición(AF) como si fuera su manto,
y entró como agua en su cuerpo[k](AG),
y como aceite en sus huesos.
19 Séale como vestidura con que se cubra(AH),
y por cinto con que se ciña siempre(AI).
20 Sea esta[l] la paga del Señor para mis acusadores(AJ),
y para los que hablan mal contra mi alma(AK).

21 Mas tú, oh Dios[m], Señor, por amor de tu nombre(AL) hazme bien;
líbrame, pues es buena tu misericordia(AM);
22 porque afligido y necesitado estoy(AN),
y mi corazón está herido[n] dentro de mí(AO).
23 Voy pasando como sombra que se alarga(AP);
soy sacudido como la langosta(AQ).
24 Mis rodillas(AR) están débiles[o] por el ayuno(AS),
y mi carne sin gordura ha enflaquecido.
25 Me he convertido también en objeto de oprobio para ellos(AT);
cuando me ven, menean la cabeza(AU).

26 Ayúdame(AV), Señor, Dios mío,
sálvame conforme a tu misericordia;
27 y que sepan que esta es tu mano(AW),
que tú, Señor, lo has hecho.
28 Maldigan ellos(AX), pero tú bendice;
cuando se levanten, serán avergonzados,
mas tu siervo se alegrará(AY).
29 Sean[p] vestidos de oprobio mis acusadores(AZ),
y cúbranse[q] con su propia vergüenza como con un manto(BA).

30 Con mi boca daré abundantes gracias al Señor,
y en medio de la multitud le alabaré(BB).
31 Porque Él está a la diestra del pobre(BC),
para salvarlo de los que juzgan su alma(BD).

Footnotes

  1. Salmos 109:2 Lit., y la boca
  2. Salmos 109:2 Lit., conmigo
  3. Salmos 109:4 Lit., yo soy oración
  4. Salmos 109:5 Lit., puesto sobre mí
  5. Salmos 109:6 O, Satanás
  6. Salmos 109:10 O, fuera de sus lugares desolados
  7. Salmos 109:11 Lit., atrape
  8. Salmos 109:12 O, prolongue
  9. Salmos 109:13 Lit., fin
  10. Salmos 109:16 O, desalentado
  11. Salmos 109:18 Lit., sus entrañas
  12. Salmos 109:20 Lit., Esta es
  13. Salmos 109:21 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  14. Salmos 109:22 Lit., uno ha traspasado
  15. Salmos 109:24 O, vacilan
  16. Salmos 109:29 O, Serán
  17. Salmos 109:29 O, se cubrirán

Oración pidiendo venganza

Para el director del coro. Salmo de David.

109 Oh Dios de mi alabanza(A),
No calles(B).
Porque contra mí han abierto su boca impía y engañosa(C);
Con lengua mentirosa han hablado contra mí(D).
Me han rodeado también con palabras de odio,
Y sin causa han luchado contra mí(E).
En pago de mi amor(F), obran como mis acusadores,
Pero yo oro(G).
Así me han pagado mal por bien(H),
Y odio por mi amor(I).

Pon a un impío sobre él,
Y que un acusador[a] esté a su diestra(J).
Cuando sea juzgado, salga culpable(K),
Y su oración se convierta en pecado(L).
Sean pocos sus días(M),
Y que otro tome su cargo(N).
Sean huérfanos sus hijos(O),
Y viuda su mujer(P).
10 Vaguen errantes sus hijos, y mendiguen(Q),
Y busquen el sustento lejos de sus hogares en ruinas(R).
11 Que el acreedor(S) se apodere de todo lo que tiene,
Y extraños(T) saqueen el fruto de su trabajo.
12 Que no haya quien le extienda misericordia(U),
Ni haya quien se apiade de sus huérfanos(V).
13 Sea exterminada su posteridad(W),
Su nombre sea borrado en la siguiente generación(X).

14 Sea recordada ante el Señor la iniquidad de sus padres(Y),
Y no sea borrado el pecado de su madre(Z).
15 Estén continuamente delante del Señor(AA),
Para que Él corte de la tierra su memoria(AB);
16 Porque él no se acordó de mostrar misericordia,
Sino que persiguió al afligido, al necesitado(AC)
Y al de corazón decaído para matarlos(AD).
17 También amaba la maldición, y esta vino sobre él(AE);
No se deleitó en la bendición, y ella se alejó de él.
18 Se vistió de maldición(AF) como si fuera su manto,
Y entró como agua en su cuerpo(AG)
Y como aceite en sus huesos.
19 Séale como vestidura con que se cubra(AH),
Y por cinto con que se ciña siempre(AI).
20 Sea esta la paga del Señor para mis acusadores(AJ),
Y para los que hablan mal contra mi alma(AK).

21 Pero Tú, oh Dios, Señor, por amor de Tu nombre(AL) hazme bien;
Líbrame, pues es buena Tu misericordia(AM);
22 Porque afligido y necesitado estoy(AN),
Y mi corazón está herido dentro de mí(AO).
23 Voy pasando como sombra que se alarga(AP);
Soy sacudido como la langosta(AQ).
24 Mis rodillas(AR) están débiles por el ayuno(AS),
Y mi carne sin gordura ha enflaquecido.
25 Me he convertido también en objeto de oprobio para ellos(AT);
Cuando me ven, menean la cabeza(AU).

26 Ayúdame(AV), Señor, Dios mío,
Sálvame conforme a Tu misericordia;
27 Y que sepan que esta es Tu mano(AW),
Que Tú, Señor, lo has hecho.
28 Maldigan ellos(AX), pero Tú bendice;
Cuando se levanten, serán avergonzados,
Pero Tu siervo se alegrará(AY).
29 Sean vestidos de oprobio mis acusadores(AZ),
Y cúbranse con su propia vergüenza como con un manto(BA).

30 Con mi boca daré abundantes gracias al Señor,
Y en medio de la multitud lo alabaré(BB).
31 Porque Él está a la diestra del pobre(BC),
Para salvarlo de los que juzgan su alma(BD).

Footnotes

  1. Salmos 109:6 O adversario, heb. Satán.