(A)Al director musical. Salmo de David.

14 Dice el necio en su corazón:
    «No hay Dios».
Están corrompidos, sus obras son detestables;
    ¡no hay uno solo que haga lo bueno!

Desde el cielo el Señor contempla a los mortales,
    para ver si hay alguien
    que sea sensato y busque a Dios.
Pero todos se han descarriado,
    a una se han corrompido.
No hay nadie que haga lo bueno;
    ¡no hay uno solo!

¿Acaso no entienden todos los que hacen lo malo,
    los que devoran a mi pueblo como si fuera pan?
    ¡Jamás invocan al Señor!
Allí los tienen, sobrecogidos de miedo,
    pero Dios está con los que son justos.

Ustedes frustran los planes de los pobres,
    pero el Señor los protege.

¡Quiera Dios que de Sión
    venga la salvación de Israel!
Cuando el Señor restaure a su pueblo,[a]
    ¡Jacob se regocijará, Israel se alegrará!

Footnotes

  1. 14:7 restaure a su pueblo. Alt. haga que su pueblo vuelva del cautiverio.

El hombre necio y malvado

Para el director del coro. Salmo de David.

14 (A)El necio ha dicho en su corazón: No hay Dios(B).
Se han corrompido, han cometido hechos abominables;
no hay quien haga el bien(C).
El Señor ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres(D)
para ver si hay alguno que entienda[a](E),
alguno que busque a Dios(F).
Todos se han desviado(G), a una se han corrompido;
no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno(H).

¿No tienen conocimiento[b] todos los que hacen iniquidad(I),
que devoran a mi pueblo como si comieran pan(J),
y no invocan al Señor(K)?
Allí tiemblan de espanto,
pues Dios está con la generación justa(L).
Del consejo del afligido os burlaríais,
pero el Señor es su refugio(M).

¡Oh, si de Sión saliera la salvación de Israel(N)!
Cuando el Señor restaure a su pueblo cautivo[c](O),
se regocijará Jacob y se alegrará Israel.

Footnotes

  1. Salmos 14:2 U, obre sabiamente
  2. Salmos 14:4 Lit., saben
  3. Salmos 14:7 O, restaure la suerte de su pueblo

El hombre necio y malvado

Para el director del coro. Salmo de David.

14 (A)El necio ha dicho en su corazón: «No hay Dios(B)».
Todos se han corrompido, han cometido hechos abominables;
No hay quien haga el bien(C).
El Señor ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres(D)
Para ver si hay alguien que entienda(E),
Alguien que busque a Dios(F).
Pero todos se han desviado(G), a una se han corrompido;
No hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno(H).

¿No tienen conocimiento todos los que hacen iniquidad(I),
Que devoran a mi pueblo como si comieran pan(J),
Y no invocan al Señor(K)?
Allí están temblando de miedo,
Pues Dios está con la generación justa(L).
Del consejo del afligido ustedes se burlarían,
Pero el Señor es su refugio(M).

¡Oh, si de Sión saliera la salvación de Israel(N)!
Cuando el Señor restaure a Su pueblo cautivo(O),
Se regocijará Jacob y se alegrará Israel.

Necedad y corrupción del hombre

(Sal. 53. 1-6)

Al músico principal. Salmo de David.

14  Dice el necio en su corazón:
    No hay Dios.
    Se han corrompido, hacen obras abominables;
    No hay quien haga el bien.

Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido,
Que buscara a Dios.

Todos se desviaron, a una se han corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.(A)

¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Jehová no invocan?

Ellos temblaron de espanto;
Porque Dios está con la generación de los justos.

Del consejo del pobre se han burlado,
Pero Jehová es su esperanza.

!!Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel!
Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo,
Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Al director musical. Masquil de los hijos de Coré.

44 Oh Dios, nuestros oídos han oído
    y nuestros padres nos han contado
las proezas que realizaste en sus días,
    en aquellos tiempos pasados:
Con tu mano echaste fuera a las naciones
    y en su lugar estableciste a nuestros padres;
aplastaste a aquellos pueblos,
    y a nuestros padres los hiciste prosperar.[a]
Porque no fue su espada la que conquistó la tierra,
    ni fue su brazo el que les dio la victoria:
fue tu brazo, tu mano derecha;
    fue la luz de tu rostro, porque tú los amabas.

Solo tú eres mi rey y mi Dios.
    ¡Decreta las victorias de Jacob!
Por ti derrotamos a nuestros enemigos;
    en tu nombre aplastamos a nuestros agresores.
Yo no confío en mi arco,
    ni puede mi espada darme la victoria;
tú nos das la victoria sobre nuestros enemigos,
    y dejas en vergüenza a nuestros adversarios.
¡Por siempre nos gloriaremos en Dios!
    ¡Por siempre alabaremos tu nombre! Selah

Pero ahora nos has rechazado y humillado;
    ya no sales con nuestros ejércitos.
10 Nos hiciste retroceder ante el enemigo;
    nos han saqueado nuestros adversarios.
11 Cual si fuéramos ovejas
    nos has entregado para que nos devoren,
    nos has dispersado entre las naciones.
12 Has vendido a tu pueblo muy barato,
    y nada has ganado con su venta.

13 Nos has puesto en ridículo ante nuestros vecinos;
    somos la burla y el escarnio de los que nos rodean.
14 Nos has hecho el hazmerreír de las naciones;
    todos los pueblos se burlan de nosotros.
15 La ignominia no me deja un solo instante;
    se me cae la cara de vergüenza
16 por las burlas de los que me injurian y me ultrajan,
    por culpa del enemigo que está presto a la venganza.

17 Todo esto nos ha sucedido,
    a pesar de que nunca te olvidamos
    ni faltamos jamás a tu pacto.
18 No te hemos sido infieles,
    ni nos hemos apartado de tu senda.
19 Pero tú nos arrojaste a una cueva de chacales;
    ¡nos envolviste en la más densa oscuridad!

20 Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios,
    o tendido nuestras manos a un dios extraño,
21 ¿acaso Dios no lo habría descubierto,
    ya que él conoce los más íntimos secretos?
22 Por tu causa, siempre nos llevan a la muerte;
    ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!

23 ¡Despierta, Señor! ¿Por qué duermes?
    ¡Levántate! No nos rechaces para siempre.
24 ¿Por qué escondes tu rostro
    y te olvidas de nuestro sufrimiento y opresión?
25 Estamos abatidos hasta el polvo;
    nuestro cuerpo se arrastra por el suelo.
26 Levántate, ven a ayudarnos,
    y por tu gran amor, ¡rescátanos!

Footnotes

  1. 44:2 los hiciste prosperar. Lit. los arrojaste.

Oración nacional de intercesión

Para el director del coro. Masquil[a] de los hijos de Coré.

44 Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído,
nuestros padres nos han contado(A)
la obra que hiciste en sus días(B),
en los tiempos[b] antiguos(C).
Tú con tu mano echaste fuera las naciones(D),
y a ellos los plantaste(E).
Afligiste a los pueblos(F),
y a ellos los hiciste crecer[c](G).
Pues no por su espada tomaron posesión de la tierra(H),
ni su brazo los salvó,
sino tu diestra y tu brazo(I), y la luz de tu presencia[d](J),
porque te complaciste en ellos(K).

Tú eres mi Rey, oh Dios(L);
manda victorias[e] a Jacob(M).
Contigo[f] rechazaremos a nuestros adversarios(N);
en[g] tu nombre hollaremos[h] a los que contra nosotros se levanten(O).
Porque yo no confiaré en mi arco(P),
ni me salvará mi espada;
pues tú nos has salvado de nuestros adversarios(Q),
y has avergonzado a los que nos aborrecen(R).
En Dios nos hemos gloriado todo el día(S),
y por siempre alabaremos[i] tu nombre(T). (Selah[j])

Sin embargo, tú nos has rechazado(U) y nos has confundido[k](V),
y no sales con nuestros ejércitos(W).
10 Nos haces retroceder ante el adversario(X),
y los que nos aborrecen tomaron botín para sí(Y).
11 Nos entregas como ovejas para ser devorados[l](Z),
y nos has esparcido entre las naciones(AA).
12 Vendes a tu pueblo a bajo precio[m](AB),
y no te has beneficiado con su venta[n].
13 Nos haces el oprobio de nuestros vecinos(AC),
escarnio y burla de los que nos rodean(AD).
14 Nos pones por proverbio entre las naciones(AE),
causa de risa[o] entre los pueblos(AF).
15 Todo el día mi ignominia está delante de mí,
y la vergüenza de mi rostro me ha abrumado[p](AG),
16 por la voz del que me reprocha y vitupera(AH),
por la presencia del enemigo y del vengativo(AI).

17 Todo esto nos ha sobrevenido, pero no nos hemos olvidado de ti(AJ),
ni hemos faltado a tu pacto(AK).
18 No se ha vuelto atrás nuestro corazón(AL),
ni se han desviado nuestros pasos de tu senda(AM);
19 sin embargo, nos has quebrantado(AN) en la región de los chacales(AO),
y nos has cubierto con la sombra de la muerte(AP).

20 Si nos hubiéramos olvidado del nombre de nuestro Dios(AQ),
o extendido nuestras manos[q] a un dios extraño(AR),
21 ¿no se habría dado cuenta Dios de esto?
Pues Él conoce los secretos del corazón(AS).
22 Pero por causa tuya nos matan cada día(AT);
se nos considera como ovejas para el matadero(AU).
23 ¡Despierta(AV)! ¿Por qué duermes, Señor(AW)?
¡Levántate! No nos rechaces para siempre(AX).
24 ¿Por qué escondes tu rostro(AY)
y te olvidas de nuestra aflicción y de nuestra opresión(AZ)?
25 Porque nuestra alma se ha hundido en el polvo(BA);
nuestro cuerpo está pegado a la tierra.
26 ¡Levántate(BB)! Sé nuestra ayuda,
y redímenos por amor de tu misericordia(BC).

Footnotes

  1. Salmos 44:1 Posiblemente, Salmo didáctico, o contemplativo
  2. Salmos 44:1 Lit., días
  3. Salmos 44:2 Lit., extender
  4. Salmos 44:3 O, rostro
  5. Salmos 44:4 Lit., salvaciones
  6. Salmos 44:5 O, Mediante ti
  7. Salmos 44:5 O, mediante
  8. Salmos 44:5 O, pisotearemos
  9. Salmos 44:8 O, daremos gracias a
  10. Salmos 44:8 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio
  11. Salmos 44:9 O, nos has hecho avergonzar
  12. Salmos 44:11 Lit., para alimento
  13. Salmos 44:12 Lit., por nada
  14. Salmos 44:12 O, y no les has fijado alto precio
  15. Salmos 44:14 Lit., meneo de la cabeza
  16. Salmos 44:15 Lit., cubierto
  17. Salmos 44:20 Lit., palmas

Oración nacional de intercesión

Para el director del coro. Masquil[a] de los hijos de Coré.

44 Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído,
Nuestros padres nos han contado(A)
La obra que hiciste en sus días(B),
En los tiempos antiguos(C):
Tú con Tu mano echaste fuera las naciones(D),
Pero a ellos los plantaste(E).
Afligiste a los pueblos(F),
Pero a ellos los hiciste crecer(G).
Pues no fue por su espada que tomaron posesión de la tierra(H),
Ni fue su brazo el que los salvó,
Sino Tu diestra y Tu brazo(I), y la luz de Tu presencia(J),
Porque te complaciste en ellos(K).

Tú eres mi Rey, oh Dios(L);
Manda victorias a Jacob(M).
Contigo rechazaremos a nuestros adversarios(N);
En Tu nombre pisotearemos a los que contra nosotros se levanten(O).
Porque yo no confiaré en mi arco(P),
Ni me podrá salvar mi espada;
Pues Tú nos has salvado de nuestros adversarios(Q),
Y has avergonzado a los que nos aborrecen(R).
En Dios nos hemos gloriado todo el día(S).
Por siempre alabaremos Tu nombre(T). (Selah)

Sin embargo, Tú nos has rechazado(U) y nos has confundido(V),
Y no sales con nuestros ejércitos(W).
10 Nos haces retroceder ante el adversario(X),
Y los que nos aborrecen tomaron botín para sí(Y).
11 Nos entregas como ovejas para ser devorados(Z),
Y nos has esparcido entre las naciones(AA).
12 Vendes a Tu pueblo a bajo precio(AB),
Y nada has ganado con su venta.
13 Nos haces el oprobio de nuestros vecinos(AC),
Escarnio y burla de los que nos rodean(AD).
14 Nos pones por proverbio entre las naciones(AE),
Causa de risa entre los pueblos(AF).
15 Todo el día mi ignominia está delante de mí,
Y la vergüenza de mi rostro me ha abrumado(AG)
16 Por la voz del que me reprocha e insulta(AH),
Por la presencia del enemigo y del vengativo(AI).

17 Todo esto nos ha sobrevenido, pero no nos hemos olvidado de Ti(AJ),
Ni hemos faltado a Tu pacto(AK).
18 No se ha vuelto atrás nuestro corazón(AL),
Ni se han desviado nuestros pasos de Tu senda(AM);
19 Sin embargo, nos has quebrantado(AN) en la región de los chacales(AO),
Y nos has cubierto con la sombra de la muerte(AP).

20 Si nos hubiéramos olvidado del nombre de nuestro Dios(AQ),
O extendido nuestras manos a un dios extraño(AR),
21 ¿No se habría dado cuenta Dios de esto?
Pues Él conoce los secretos del corazón(AS).
22 Pero por causa Tuya nos matan cada día(AT);
Se nos considera como ovejas para el matadero(AU).
23 ¡Despierta(AV)! ¿Por qué duermes, Señor(AW)?
¡Levántate! No nos rechaces para siempre(AX).
24 ¿Por qué escondes Tu rostro(AY)
Y te olvidas de nuestra aflicción y de nuestra opresión(AZ)?
25 Porque nuestra alma se ha hundido en el polvo(BA);
Nuestro cuerpo está pegado a la tierra.
26 ¡Levántate(BB)! Sé nuestra ayuda,
Y redímenos por amor de Tu misericordia(BC).

Footnotes

  1. Salmos 44:1 Posiblemente, Salmo didáctico, o contemplativo.

Liberaciones pasadas y pruebas presentes

Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré.

44  Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado,
    La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.

Tú con tu mano echaste las naciones, y los plantaste a ellos;
Afligiste a los pueblos, y los arrojaste.

Porque no se apoderaron de la tierra por su espada,
Ni su brazo los libró;
Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro,
Porque te complaciste en ellos.

Tú, oh Dios, eres mi rey;
Manda salvación a Jacob.

Por medio de ti sacudiremos a nuestros enemigos;
En tu nombre hollaremos a nuestros adversarios.

Porque no confiaré en mi arco,
Ni mi espada me salvará;

Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos,
Y has avergonzado a los que nos aborrecían.

En Dios nos gloriaremos todo el tiempo,
Y para siempre alabaremos tu nombre. Selah

Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar;
Y no sales con nuestros ejércitos.

10 Nos hiciste retroceder delante del enemigo,
Y nos saquean para sí los que nos aborrecen.

11 Nos entregas como ovejas al matadero,
Y nos has esparcido entre las naciones.

12 Has vendido a tu pueblo de balde;
No exigiste ningún precio.

13 Nos pones por afrenta de nuestros vecinos,
Por escarnio y por burla de los que nos rodean.

14 Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
Todos al vernos menean la cabeza.

15 Cada día mi vergüenza está delante de mí,
Y la confusión de mi rostro me cubre,

16 Por la voz del que me vitupera y deshonra,
Por razón del enemigo y del vengativo.

17 Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti,
Y no hemos faltado a tu pacto.

18 No se ha vuelto atrás nuestro corazón,
Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos,

19 Para que nos quebrantases en el lugar de chacales,
Y nos cubrieses con sombra de muerte.

20 Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,
O alzado nuestras manos a dios ajeno,

21 ¿No demandaría Dios esto?
Porque él conoce los secretos del corazón.

22 Pero por causa de ti nos matan cada día;
Somos contados como ovejas para el matadero.(A)

23 Despierta; ¿por qué duermes, Señor?
Despierta, no te alejes para siempre.

24 ¿Por qué escondes tu rostro,
Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?

25 Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo,
Y nuestro cuerpo está postrado hasta la tierra.

26 Levántate para ayudarnos,
Y redímenos por causa de tu misericordia.

Cántico de las bodas del rey

Al músico principal; sobre Lirios. Masquil de los hijos de

Coré. Canción de amores.

Masquilde Asaf.

74 ¿Por qué, oh Dios,
    nos has rechazado para siempre?
¿Por qué se ha encendido tu ira
    contra las ovejas de tu prado?
Acuérdate del pueblo que adquiriste
    desde tiempos antiguos,
de la tribu que redimiste
    para que fuera tu posesión.
Acuérdate de este monte Sión,
    que es donde tú habitas.
Dirige tus pasos hacia estas ruinas eternas;
    ¡todo en el santuario lo ha destruido el enemigo!
Tus adversarios rugen en el lugar de tus asambleas
    y plantan sus banderas en señal de victoria.
Parecen leñadores en el bosque,
    talando árboles con sus hachas.
Con sus hachas y martillos
    destrozaron todos los adornos de madera.
Prendieron fuego a tu santuario;
    profanaron el lugar donde habitas.
En su corazón dijeron: «¡Los haremos polvo!»,
    y quemaron en el país todos tus santuarios.
Ya no vemos ondear nuestras banderas;
    ya no hay ningún profeta,
y ni siquiera sabemos
    hasta cuándo durará todo esto.

10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, se burlará el adversario?
    ¿Por siempre insultará tu nombre el enemigo?
11 ¿Por qué retraes tu mano, tu mano derecha?
    ¿Por qué te quedas cruzado de brazos?

12 Tú, oh Dios, eres mi rey desde tiempos antiguos;
    tú traes salvación sobre la tierra.
13 Tú dividiste el mar con tu poder;
    les rompiste la cabeza a los monstruos marinos.
14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán
    y lo diste por comida a las jaurías del desierto.
15 Tú hiciste que brotaran fuentes y arroyos;
    secaste ríos de inagotables corrientes.
16 Tuyo es el día, tuya también la noche;
    tú estableciste la luna y el sol;
17 trazaste los límites de la tierra,
    y creaste el verano y el invierno.

18 Recuerda, Señor, que tu enemigo se burla,
    y que un pueblo insensato ofende tu nombre.
19 No entregues a las fieras
    la vida de tu tórtola;
no te olvides, ni ahora ni nunca,
    de la vida de tus pobres.
20 Toma en cuenta tu pacto,
    pues en todos los rincones del país
    abunda la violencia.
21 Que no vuelva humillado el oprimido;
    que alaben tu nombre el pobre y el necesitado.

22 Levántate, oh Dios, y defiende tu causa;
    recuerda que a todas horas te ofenden los necios.
23 No pases por alto el griterío de tus adversarios,
    el creciente tumulto de tus enemigos.

Plegaria en medio de la destrucción

Masquil[a] de Asaf.

74 Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre(A)?
¿Por qué se enciende tu ira(B) contra las ovejas de tu prado[b](C)?
Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde los tiempos antiguos(D),
la que redimiste(E) para que sea la tribu de tu heredad(F),
y de este monte Sión donde has habitado(G).
Dirige[c] tus pasos hacia las ruinas eternas(H);
todo lo que hay en el santuario lo ha dañado el enemigo(I).
Tus adversarios han rugido en medio de tu lugar de reunión(J);
han puesto sus estandartes[d](K) por señales(L).
Parece como si alguien hubiera levantado
el hacha[e](M) en espeso bosque.
Y ahora, toda[f] su obra de talla(N)
hacen pedazos con hachas y martillos.
Han quemado[g] tu santuario(O) hasta los cimientos[h];
han profanado(P) la morada de tu nombre.
Dijeron en su corazón: Arrasémoslos[i] por completo[j](Q).
Han quemado todos los santuarios[k] de Dios en la tierra.
No vemos nuestras señales(R);
ya no queda profeta(S),
ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo(T).
10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, blasfemará el adversario(U)?
¿Despreciará el enemigo tu nombre para siempre(V)?
11 ¿Por qué retiras tu mano, tu diestra(W)?
¡Sácala de dentro de tu seno, destrúyelos(X)!

12 Con todo, Dios es mi rey desde la antigüedad(Y),
el que hace obras de salvación en medio de la tierra.
13 Tú dividiste el mar(Z) con tu poder;
quebraste las cabezas(AA) de los monstruos(AB) en las aguas.
14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán[l](AC);
lo diste por comida a los moradores[m] del desierto(AD).
15 Tú abriste fuentes y torrentes(AE);
tú secaste ríos inagotables(AF).
16 Tuyo es el día, tuya es también la noche;
tú has preparado la lumbrera[n] y el sol(AG).
17 Tú has establecido todos los términos de la tierra(AH);
tú has hecho[o] el verano y el invierno(AI).

18 Acuérdate de esto, Señor: que el enemigo ha blasfemado[p](AJ),
y que un pueblo insensato(AK) ha despreciado tu nombre.
19 El alma de tu tórtola(AL) no entregues a la fiera;
no olvides para siempre la vida de tus afligidos(AM).
20 Mira el pacto(AN), Señor,
porque los lugares tenebrosos de la tierra(AO) están llenos de moradas de violencia.
21 No vuelva avergonzado(AP) el oprimido;
alaben tu nombre el afligido y el necesitado(AQ).

22 Levántate, oh Dios, defiende tu causa(AR);
acuérdate de cómo el necio te injuria[q](AS) todo el día.
23 No te olvides del vocerío[r] de tus adversarios(AT),
del tumulto de los que se levantan contra ti(AU), que sube continuamente.

Footnotes

  1. Salmos 74:1 Posiblemente, Salmo didáctico, o contemplativo
  2. Salmos 74:1 O, pasto
  3. Salmos 74:3 Lit., Levanta
  4. Salmos 74:4 Lit., señales
  5. Salmos 74:5 Lit., las hachas
  6. Salmos 74:6 Lit., a una
  7. Salmos 74:7 Lit., puesto fuego a
  8. Salmos 74:7 O, hasta la tierra
  9. Salmos 74:8 U, Oprimámoslos
  10. Salmos 74:8 Lit., juntos
  11. Salmos 74:8 Lit., lugares de reunión
  12. Salmos 74:14 O, monstruo marino
  13. Salmos 74:14 Lit., al pueblo
  14. Salmos 74:16 I.e., la luna
  15. Salmos 74:17 O, formado
  16. Salmos 74:18 O, ha blasfemado al Señor
  17. Salmos 74:22 O, acuérdate de tu injuria de parte del insensato
  18. Salmos 74:23 Lit., de la voz

Plegaria en medio de la destrucción

Masquil de Asaf.

74 Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre(A)?
¿Por qué se enciende Tu ira(B) contra las ovejas de Tu prado(C)?
Acuérdate de Tu congregación, la que adquiriste desde los tiempos antiguos(D),
La que redimiste(E) para que fuera la tribu de Tu heredad(F),
Y de este monte Sión donde has habitado(G).
Dirige Tus pasos hacia las ruinas eternas(H);
Todo lo que hay en el santuario lo ha dañado el enemigo(I).
Tus adversarios han rugido en medio de Tu lugar de reunión(J);
Han puesto sus estandartes(K) por señales(L).
Parece como si alguien hubiera levantado
El hacha(M) en espeso bosque.
Y ahora, toda su obra de talla(N)
Hacen pedazos con hachas y martillos.
Han quemado Tu santuario(O) hasta los cimientos;
Han profanado(P) la morada de Tu nombre.
Dijeron en su corazón: «Arrasémoslos por completo(Q)».
Han quemado todos los santuarios de Dios en la tierra.
No vemos nuestras señales(R);
Ya no queda profeta(S),
Ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo(T).
10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, blasfemará el adversario(U)?
¿Despreciará el enemigo Tu nombre para siempre(V)?
11 ¿Por qué retiras Tu mano, Tu diestra(W)?
¡Sácala de dentro de Tu seno, destrúyelos(X)!

12 Con todo, Dios es mi rey desde la antigüedad(Y),
El que hace obras de salvación en medio de la tierra.
13 Tú dividiste el mar(Z) con Tu poder;
Quebraste las cabezas(AA) de los monstruos(AB) en las aguas.
14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán(AC);
Lo diste por comida a los moradores del desierto(AD).
15 Tú abriste fuentes y torrentes(AE);
Tú secaste ríos inagotables(AF).
16 Tuyo es el día, Tuya es también la noche;
Tú has preparado la lumbrera y el sol(AG).
17 Tú has establecido todos los términos de la tierra(AH);
Tú has hecho el verano y el invierno(AI).

18 Acuérdate de esto, Señor: que el enemigo ha blasfemado(AJ),
Y que un pueblo insensato(AK) ha despreciado Tu nombre.
19 No entregues a las fieras el alma de Tu tórtola(AL);
No olvides para siempre la vida de Tus afligidos(AM).
20 Mira el pacto(AN), Señor,
Porque los lugares tenebrosos de la tierra(AO) están llenos de moradas de violencia.
21 No vuelva avergonzado(AP) el oprimido;
Alaben Tu nombre el afligido y el necesitado(AQ).

22 Levántate, oh Dios, defiende Tu causa(AR);
Acuérdate de cómo el necio te injuria(AS) todo el día.
23 No te olvides del vocerío de Tus adversarios(AT),
Del tumulto de los que se levantan contra Ti(AU), que sube continuamente.

Apelación a Dios en contra del enemigo

Masquil de Asaf.

74  ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre?
    ¿Por qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado?

Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos,
La que redimiste para hacerla la tribu de tu herencia;
Este monte de Sion, donde has habitado.

Dirige tus pasos a los asolamientos eternos,
A todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario.

Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas;
Han puesto sus divisas por señales.

Se parecen a los que levantan
El hacha en medio de tupido bosque.

Y ahora con hachas y martillos
Han quebrado todas sus entalladuras.

Han puesto a fuego tu santuario,
Han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.

Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez;
Han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.

No vemos ya nuestras señales;
No hay más profeta,
Ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.

10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador?
¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?

11 ¿Por qué retraes tu mano?
¿Por qué escondes tu diestra en tu seno?

12 Pero Dios es mi rey desde tiempo antiguo;
El que obra salvación en medio de la tierra.

13 Dividiste el mar con tu poder;(A)
Quebrantaste cabezas de monstruos en las aguas.

14 Magullaste las cabezas del leviatán,(B)
Y lo diste por comida a los moradores del desierto.

15 Abriste la fuente y el río;
Secaste ríos impetuosos.

16 Tuyo es el día, tuya también es la noche;
Tú estableciste la luna y el sol.

17 Tú fijaste todos los términos de la tierra;
El verano y el invierno tú los formaste.

18 Acuérdate de esto: que el enemigo ha afrentado a Jehová,
Y pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.

19 No entregues a las fieras el alma de tu tórtola,
Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.

20 Mira al pacto,
Porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia.

21 No vuelva avergonzado el abatido;
El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.

22 Levántate, oh Dios, aboga tu causa;
Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.

23 No olvides las voces de tus enemigos;
El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.

Dios abate al malo y exalta al justo

Al músico principal; sobre No destruyas. Salmo de Asaf.

Cántico.

104 ¡Alaba, alma mía, al Señor!

Señor mi Dios, tú eres grandioso;
    te has revestido de gloria y majestad.
Te cubres[a] de luz como con un manto;
    extiendes los cielos como un velo.
Afirmas sobre las aguas tus altos aposentos
    y haces de las nubes tus carros de guerra.
    ¡Tú cabalgas en las alas del viento!
Haces de los vientos tus mensajeros,[b]
    y de las llamas de fuego tus servidores.

Tú pusiste la tierra sobre sus cimientos,
    y de allí jamás se moverá;
la revestiste con el mar,
    y las aguas se detuvieron sobre los montes.
Pero a tu reprensión huyeron las aguas;
    ante el estruendo de tu voz se dieron a la fuga.
Ascendieron a los montes,
    descendieron a los valles,
    al lugar que tú les asignaste.
Pusiste una frontera que ellas no pueden cruzar;
    ¡jamás volverán a cubrir la tierra!

10 Tú haces que los manantiales
    viertan sus aguas en las cañadas,
    y que fluyan entre las montañas.
11 De ellas beben todas las bestias del campo;
    allí los asnos monteses calman su sed.
12 Las aves del cielo anidan junto a las aguas
    y cantan entre el follaje.
13 Desde tus altos aposentos riegas las montañas;
    la tierra se sacia con el fruto de tu trabajo.
14 Haces que crezca la hierba para el ganado,
    y las plantas que la gente cultiva
    para sacar de la tierra su alimento:
15 el vino que alegra el corazón,
    el aceite que hace brillar el rostro,
    y el pan que sustenta la vida.
16 Los árboles del Señor están bien regados,
    los cedros del Líbano que él plantó.
17 Allí las aves hacen sus nidos;
    en los cipreses tienen su hogar las cigüeñas.
18 En las altas montañas están las cabras monteses,
    y en los escarpados peñascos tienen su madriguera los tejones.

19 Tú hiciste[c] la luna, que marca las estaciones,
    y el sol, que sabe cuándo ocultarse.
20 Tú traes la oscuridad, y cae la noche,
    y en sus sombras se arrastran los animales del bosque.
21 Los leones rugen, reclamando su presa,
    exigiendo que Dios les dé su alimento.
22 Pero al salir el sol se escabullen,
    y vuelven a echarse en sus guaridas.
23 Sale entonces la gente a cumplir sus tareas,
    a hacer su trabajo hasta el anochecer.

24 ¡Oh Señor, cuán numerosas son tus obras!
    ¡Todas ellas las hiciste con sabiduría!
    ¡Rebosa la tierra con todas tus criaturas!
25 Allí está el mar, ancho e infinito,[d]
    que abunda en animales, grandes y pequeños,
    cuyo número es imposible conocer.
26 Allí navegan los barcos y se mece Leviatán,
    que tú creaste para jugar con él.

27 Todos ellos esperan de ti
    que a su tiempo les des su alimento.
28 Tú les das, y ellos recogen;
    abres la mano, y se colman de bienes.
29 Si escondes tu rostro, se aterran;
    si les quitas el aliento, mueren y vuelven al polvo.
30 Pero, si envías tu Espíritu, son creados,
    y así renuevas la faz de la tierra.

31 Que la gloria del Señor perdure eternamente;
    que el Señor se regocije en sus obras.
32 Él mira la tierra y la hace temblar;
    toca los montes y los hace echar humo.

33 Cantaré al Señor toda mi vida;
    cantaré salmos a mi Dios mientras tenga aliento.
34 Quiera él agradarse de mi meditación;
    yo, por mi parte, me alegro en el Señor.
35 Que desaparezcan de la tierra los pecadores;
    ¡que no existan más los malvados!

¡Alaba, alma mía, al Señor!

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor![e]

Footnotes

  1. 104:2 Te cubres. Lit. Él se cubre.
  2. 104:4 mensajeros. Alt. ángeles.
  3. 104:19 Tú hiciste. Lit. Él hace.
  4. 104:25 infinito. Lit. amplio de manos.
  5. 104:35 En LXX este verso aparece al principio del Salmo 105.

Dios cuida de sus obras

104 Bendice, alma mía, al Señor(A).
Señor, Dios mío, cuán grande eres;
te has vestido de esplendor y de majestad(B),
cubriéndote de luz como con un manto(C),
extendiendo los cielos como una cortina(D).
Él es el que pone las vigas de sus altos aposentos en las aguas(E);
el que hace de las nubes su carroza(F);
el que anda sobre las alas del viento(G);
que hace de los vientos sus mensajeros[a](H),
y de las llamas de fuego sus ministros[b](I).

Él estableció la tierra(J) sobre sus cimientos,
para que jamás sea sacudida[c].
La cubriste(K) con el abismo como con un vestido;
las aguas estaban sobre los montes.
A tu reprensión huyeron(L);
al sonido de tu trueno(M) se precipitaron.
Se levantaron los montes, se hundieron los valles,
al lugar que tú estableciste(N) para ellos.
Pusiste un límite que no pueden cruzar(O),
para que no vuelvan a cubrir la tierra.

10 Él hace brotar[d] manantiales en los valles(P),
corren entre los montes;
11 dan de beber a todas las bestias(Q) del campo,
los asnos monteses mitigan su sed(R).
12 Junto a[e] ellos habitan las aves de los cielos(S),
elevan[f] sus trinos entre las ramas.
13 Él[g] riega los montes desde sus aposentos[h](T),
del fruto de sus obras se sacia la tierra.

14 Él[i] hace brotar la hierba(U) para el ganado[j],
y las plantas(V) para el servicio del[k] hombre,
para que él[l] saque alimento[m] de la tierra(W),
15 y vino(X) que alegra el corazón del hombre,
para que haga brillar con aceite su rostro(Y),
y alimento[n] que fortalece el corazón del hombre(Z).
16 Los árboles del Señor se sacian,
los cedros del Líbano que Él plantó,
17 donde hacen sus nidos las aves(AA),
y la cigüeña(AB), cuya morada está en[o] los cipreses.

18 Los montes altos son para las cabras monteses(AC);
las peñas(AD) son refugio para los tejones(AE).
19 Él hizo la luna para medir las estaciones(AF);
el sol(AG) conoce el lugar de su ocaso.
20 Tú ordenas la oscuridad y se hace de noche(AH),
en ella andan[p] todas las bestias del bosque(AI).
21 Rugen los leoncillos(AJ) tras su presa,
y buscan[q] de Dios su comida(AK).
22 Al salir el sol se esconden,
y se echan en sus guaridas(AL).
23 Sale el hombre a su trabajo(AM),
y a su labor hasta el atardecer.

24 ¡Cuán numerosas son tus obras, oh Señor(AN)!
Con sabiduría(AO) las has hecho todas;
llena está la tierra(AP) de tus posesiones[r].
25 He allí[s] el mar(AQ), grande y anchuroso[t],
en el cual hay un hervidero innumerable
de animales tanto pequeños como grandes.
26 Allí surcan las naves(AR),
y el[u] Leviatán[v](AS) que hiciste para jugar en él.

27 Todos ellos esperan en ti(AT),
para que les des su comida(AU) a su tiempo.
28 Tú les das, ellos recogen;
abres tu mano(AV), se sacian de bienes.
29 Escondes tu rostro(AW), se turban;
les quitas el aliento[w](AX), expiran,
y vuelven al[x] polvo(AY).
30 Envías tu Espíritu[y](AZ), son creados,
y renuevas la faz de la tierra.

31 ¡Sea para siempre la gloria del Señor(BA)!
¡Alégrese el Señor en sus obras(BB)!
32 Él[z] mira a la tierra, y ella tiembla(BC);
toca los montes, y humean(BD).
33 Al Señor cantaré[aa] mientras yo viva[ab](BE);
cantaré alabanzas a mi Dios(BF) mientras yo exista.
34 Séale agradable mi meditación(BG);
yo me alegraré en el Señor(BH).
35 Sean consumidos de la tierra los pecadores(BI),
y los impíos dejen de ser(BJ).
Bendice, alma mía, al Señor(BK).
¡Aleluya[ac](BL)!

Footnotes

  1. Salmos 104:4 O, ángeles, o, espíritus
  2. Salmos 104:4 O, sus ministros llamas de fuego
  3. Salmos 104:5 O, removida
  4. Salmos 104:10 Lit., El que envía
  5. Salmos 104:12 O, Sobre
  6. Salmos 104:12 Lit., dan
  7. Salmos 104:13 Lit., Quien
  8. Salmos 104:13 O, aposentos superiores
  9. Salmos 104:14 Lit., Quien
  10. Salmos 104:14 O, las bestias
  11. Salmos 104:14 O, para cultivo por el
  12. Salmos 104:14 O, El
  13. Salmos 104:14 Lit., pan
  14. Salmos 104:15 Lit., pan
  15. Salmos 104:17 O, son
  16. Salmos 104:20 Lit., se arrastran
  17. Salmos 104:21 Lit., y para buscar
  18. Salmos 104:24 O, riquezas; o posiblemente, criaturas
  19. Salmos 104:25 O, Este es
  20. Salmos 104:25 Lit., ancho de manos
  21. Salmos 104:26 Lit., este
  22. Salmos 104:26 O, monstruo marino
  23. Salmos 104:29 O, espíritu
  24. Salmos 104:29 Lit., a su
  25. Salmos 104:30 O, aliento
  26. Salmos 104:32 Lit., El que
  27. Salmos 104:33 O, Cante yo al Señor
  28. Salmos 104:33 Lit., en mi vida
  29. Salmos 104:35 O, ¡Alabad al Señor!; heb., Alelu-Yah