Plena confianza en Cristo

Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad.

Cuídense de esos perros, cuídense de esos que hacen el mal, cuídense de esos que mutilan el cuerpo. Porque la circuncisión somos nosotros, los que por medio del Espíritu de Dios adoramos, nos enorgullecemos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en esfuerzos humanos. Yo mismo tengo motivos para tal confianza. Si cualquier otro cree tener motivos para confiar en esfuerzos humanos, yo más: circuncidado al octavo día, del pueblo de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de pura cepa; en cuanto a la interpretación de la ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que la ley exige, intachable.

Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. 10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. 11 Así espero alcanzar la resurrección de entre los muertos.

Ciudadanos del cielo

12 No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. 13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, 14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.

15 Así que, ¡escuchen los perfectos! Todos debemos[a] tener este modo de pensar. Y, si en algo piensan de forma diferente, Dios les hará ver esto también. 16 En todo caso, vivamos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.[b]

17 Hermanos, sigan todos mi ejemplo, y fíjense en los que se comportan conforme al modelo que les hemos dado. 18 Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. 19 Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos[c] y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Solo piensan en lo terrenal. 20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. 21 Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas.

Footnotes

  1. 3:15 Así … debemos. Alt. Así que los que somos perfectos debemos.
  2. 3:16 alcanzado. Var. alcanzado, una misma regla, un mismo modo de pensar.
  3. 3:19 adoran … deseos. Lit. su dios es el estómago.

Prosigo al blanco

Por lo demás, hermanos, gócense en el Señor. A mí no me molesta escribirles las mismas cosas, y para ustedes es mejor.

Tengan cuidado de los perros, cuídense de los malos obreros y de los que mutilan el cuerpo. Porque nosotros somos la circuncisión; somos los que servimos a Dios en el Espíritu, los que nos gloriamos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en la carne. Aunque también yo tengo de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: fui circuncidado al octavo día, y soy del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín;(A) soy hebreo de hebreos y, en cuanto a la ley, fariseo;(B) en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia;(C) en cuanto a la justicia que se basa en la ley, irreprensible. Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida, por amor de Cristo. Y a decir verdad, incluso estimo todo como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por su amor lo he perdido todo, y lo veo como basura, para ganar a Cristo y ser hallado en él, no por tener mi propia justicia, que viene por la ley, sino por tener la justicia que es de Dios y que viene por la fe, la fe en Cristo; 10 a fin de conocer a Cristo y el poder de su resurrección, y de participar de sus padecimientos, para llegar a ser semejante a él en su muerte, 11 si es que de alguna manera llego a la resurrección de entre los muertos.

12 No es que ya lo haya alcanzado, ni que ya sea perfecto, sino que sigo adelante, por ver si logro alcanzar aquello para lo cual fui también alcanzado por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo alcanzado ya; pero una cosa sí hago: me olvido ciertamente de lo que ha quedado atrás, y me extiendo hacia lo que está adelante; 14 ¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús! 15 Así que, todos los que somos perfectos, sintamos esto mismo; y si ustedes sienten otra cosa, también esto se lo revelará Dios. 16 Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla y sintamos una misma cosa.

17 Hermanos, sean ustedes imitadores de mí,(D) y fíjense en los que así se conducen, según el ejemplo que ustedes tienen de nosotros. 18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales muchas veces les dije, y llorando vuelvo a decirlo, que son enemigos de la cruz de Cristo. 19 Ellos sólo piensan en lo terrenal. Su dios es el vientre, su orgullo es su vergüenza, y su fin será la perdición. 20 Pero nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21 él transformará el cuerpo de nuestra humillación, para que sea semejante al cuerpo de su gloria, por el poder con el que puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

El valor infinito de conocer a Cristo

Por lo demás, hermanos míos, regocijaos en el Señor(A). A mí no me es molesto escribiros otra vez lo mismo, y para vosotros es motivo de seguridad. Cuidaos de los perros(B), cuidaos de los malos obreros(C), cuidaos de la falsa circuncisión[a]; porque nosotros somos la verdadera circuncisión[b], que adoramos en el Espíritu de Dios[c](D) y nos gloriamos en Cristo Jesús(E), no poniendo la confianza en la carne, aunque yo mismo podría confiar[d] también en la carne(F). Si algún otro cree tener motivo para confiar en la carne, yo mucho más: circuncidado el octavo día(G), del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos(H); en cuanto a la ley, fariseo(I); en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia(J); en cuanto a la justicia de[e] la ley(K), hallado irreprensible(L). Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo(M). Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a[f] Cristo Jesús(N), mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley(O), sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe(P), 10 y conocerle a Él(Q), el poder de su resurrección(R) y la participación en sus padecimientos(S), llegando a ser como Él en su muerte[g](T), 11 a fin de llegar[h](U) a la resurrección de entre los muertos. 12 No que ya lo haya alcanzado(V) o que ya haya llegado a ser perfecto(W), sino que sigo adelante, a fin de poder[i] alcanzar(X) aquello para lo cual también[j] fui alcanzado por Cristo Jesús(Y). 13 Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás(Z) y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo hacia la meta para obtener el premio(AA) del supremo llamamiento de Dios(AB) en Cristo Jesús(AC). 15 Así que todos los que somos perfectos[k](AD), tengamos esta misma actitud; y si en algo tenéis una actitud distinta(AE), eso también os lo revelará Dios(AF); 16 sin embargo, continuemos viviendo[l] según la misma norma que hemos alcanzado(AG).

La ciudadanía celestial

17 Hermanos, sed imitadores míos(AH), y observad a los que andan según el ejemplo(AI) que tenéis en nosotros. 18 Porque muchos andan como[m] os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando(AJ), que son enemigos de la cruz de Cristo(AK), 19 cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito[n](AL) y cuya gloria está en su vergüenza(AM), los cuales piensan solo en las cosas terrenales(AN). 20 Porque nuestra ciudadanía[o] está en los cielos(AO), de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo(AP), 21 el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación[p] en conformidad(AQ) al cuerpo de su gloria[q](AR), por el ejercicio del poder(AS) que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo(AT).

Footnotes

  1. Filipenses 3:2 Lit., de la mutilación; (gr., katatomé)
  2. Filipenses 3:3 Lit., el cortamiento; (gr., peritomé)
  3. Filipenses 3:3 O, adoramos a Dios en espíritu
  4. Filipenses 3:4 Lit., tener confianza
  5. Filipenses 3:6 Lit., en
  6. Filipenses 3:8 Lit., del conocimiento de
  7. Filipenses 3:10 Lit., conformado a su muerte
  8. Filipenses 3:11 Lit., si de alguna manera llegue
  9. Filipenses 3:12 Lit., por si acaso pudiera
  10. Filipenses 3:12 O, porque también
  11. Filipenses 3:15 O, maduros
  12. Filipenses 3:16 Lit., siguiendo en línea
  13. Filipenses 3:18 Lit., los cuales
  14. Filipenses 3:19 Lit., vientre
  15. Filipenses 3:20 O, patria, lit., comunidad
  16. Filipenses 3:21 O, nuestro humilde cuerpo
  17. Filipenses 3:21 O, su cuerpo glorioso