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Génesis 7-8 Palabra de Dios para Todos (PDT)

Después el SEÑOR le dijo a Noé: «Entren tú y tu familia al barco porque he visto que en esta generación tú eres el único hombre justo. Lleven con ustedes siete pares de animales puros [a], macho y hembra, y lleven también un par, macho y hembra, de cada animal impuro. Además siete pares, macho y hembra, de cada ave en el cielo para conservar también su especie. Ya que en siete días haré que llueva por cuarenta días y cuarenta noches, y así borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente que he creado». Noé hizo todo lo que le ordenó el SEÑOR.

Noé tenía seiscientos años de edad cuando el diluvio inundó la tierra. Entonces Noé, sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos entraron al barco para escapar del diluvio. Cada especie animal pura e impura, aves y criaturas que se arrastran por el suelo, subió al barco con Noé en pares, macho y hembra, tal como Dios había dicho. 10 Siete días después, el diluvio comenzó a inundar la tierra.

11 El año que Noé cumplió seiscientos años, el día diecisiete del segundo mes, todas las fuentes del gran abismo estallaron y las ventanas del cielo se abrieron. 12 Fuerte lluvia cayó sobre la tierra por cuarenta días y cuarenta noches. 13 Ese mismo día entraron al barco Noé con sus hijos Sem, Cam y Jafet, su esposa y sus tres nueras; 14 todos ellos, y cada especie de animal salvaje y doméstico, cada especie de animal que se arrastra por el suelo y cada especie de ave. 15 Entró al barco de Noé un par de cada especie animal que tuviera aliento de vida. 16 Todos estos que entraron, macho y hembra de toda especie, lo hicieron tal como Dios lo ordenó. Después el SEÑOR cerró la puerta.

17 El diluvio sobre la tierra continuó por cuarenta días. El agua subió y levantó el barco que se elevó flotando sobre la tierra. 18 El agua siguió inundando la tierra rápidamente, mientras el barco flotaba sobre la superficie del agua. 19 Creció cada vez más hasta que cubrió todas las montañas más altas bajo el cielo. 20 El agua continuó subiendo y aun las cumbres de las montañas quedaron sumergidas aproximadamente siete metros. 21 Todo ser viviente en la tierra murió: las aves, los animales salvajes y domésticos, los que se arrastran por el suelo y todo ser humano. 22 Todo el que vivía y respiraba en tierra firme, murió. 23 Así Dios borró a todo ser viviente de la faz de la tierra: seres humanos, animales, criaturas que se arrastran y aves. Todos fueron destruidos en la tierra, sólo quedaron Noé y los que estaban con él en el barco. 24 El agua se mantuvo a ese nivel durante ciento cincuenta días.

Termina el diluvio

Entonces Dios se ocupó de Noé y de todos los animales salvajes y domésticos que estaban con él en el barco. Hizo que un viento soplara sobre la tierra y el agua comenzó a evaporarse. Las fuentes de la tierra y las ventanas del cielo se cerraron y dejó de llover. El agua comenzó a bajar poco a poco. Al cabo de ciento cincuenta días el agua ya había bajado lo suficiente, y así en el día diecisiete del séptimo mes, el barco se detuvo sobre las montañas de Ararat [b]. El agua siguió bajando hasta el décimo mes. En el primer día de ese mes, las cumbres de las montañas se hicieron visibles.

Al cabo de otros cuarenta días, Noé abrió la ventana del barco que había hecho, y soltó a un cuervo. Este voló de un lado a otro hasta que el agua de la tierra se secó. Noé también soltó a una paloma para ver si el agua había disminuido de la superficie de la tierra. Pero la paloma no encontró suelo donde descansar, así que volvió al barco de Noé al ver que el agua aún cubría la tierra. Noé estiró su mano, tomó la paloma y la metió al barco. 10 Esperó siete días más y volvió a soltar la paloma, 11 y esta regresó al atardecer ¡llevando una hoja fresca de olivo en el pico! Noé supo entonces que el agua había bajado. 12 Esperó siete días más y volvió a soltar a la paloma, pero esta ya no volvió.

13 Cuando Noé cumplió seiscientos un años, en el primer día del primer mes, la superficie de la tierra estaba quedando cada vez más seca. Entonces Noé abrió la puerta [c] del barco y pudo ver que el agua ya no cubría la tierra como antes. 14 En el día veintisiete del segundo mes, la tierra ya estaba completamente seca. 15 Entonces Dios le dijo a Noé: 16 «Salgan del barco, tú, tu esposa, tus hijos y tus nueras. 17 Saca del barco a todo ser viviente que se encuentre contigo, todo animal, ave y criatura que se arrastre por el suelo, para que puedan tener cría y multiplicarse sobre la tierra».

18 Así, Noé, sus hijos, su esposa y sus nueras salieron del barco. 19 Todos los animales domésticos y salvajes, todos los que se arrastran por el suelo y todas las aves, salieron en familias. 20 Entonces Noé construyó un altar en honor del SEÑOR y tomó algunos animales de cada animal puro y de cada ave pura [d] los quemó completamente ofreciéndolos como sacrificio en el altar. 21 El SEÑOR olió el agradable aroma de los sacrificios y se dijo a sí mismo el SEÑOR: «Puesto que desde su juventud el ser humano tiende siempre a hacer el mal, nunca más volveré a maldecir la tierra por culpa del hombre. Así que nunca volveré a destruir todo ser viviente como lo acabo de hacer.

22 »Mientras el mundo exista,
    siempre habrá siembra y cosecha,
frío y calor, verano e invierno,
    día y noche».

Footnotes:

  1. Génesis 7:2 animales puros Animales que reunían los requisitos de Dios para usarse en sacrificios.
  2. Génesis 8:4 Ararat o Urartu, área localizada en el oriente de Turquía.
  3. Génesis 8:13 abrió la puerta Textualmente quitó la tapa.
  4. Génesis 8:20 animal puro, ave pura Animales que reunían los requisitos de Dios para usarse en sacrificios.
Palabra de Dios para Todos (PDT)

© 2005, 2008, 2012 Centro Mundial de Traducción de La Biblia © 2005, 2008, 2012 World Bible Translation Center

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