Lamento por la caída de Tiro

27 El Señor me dirigió la palabra: «Hijo de hombre, dedícale este canto fúnebre a Tiro, ciudad asentada junto al mar y que trafica con pueblos de muchas costas lejanas:

»Así dice el Señor omnipotente:

»“Tú, ciudad de Tiro,
    pretendes ser hermosa y perfecta.
Tu dominio está en alta mar,
    tus constructores resaltaron tu hermosura.
Con pinos del monte Senir
    hicieron todos tus entablados.
Con cedros del Líbano
    armaron tu mástil.
Con encinas de Basán
    construyeron tus remos,
y con cipreses de Chipre
    ensamblaron tu cubierta,
la cual fue decorada
    con incrustaciones de marfil.
Con lino bordado de Egipto
    hicieron tus velas,
    y estas te sirvieron de bandera.
De las costas de Elisá trajeron
    telas moradas y rojas para tu toldo.
Oh, Tiro, tus remeros vinieron de Sidón y de Arvad.
    A bordo iban tus propios timoneles,
    los más expertos hombres de mar.
Los hábiles veteranos de Guebal[a]
    repararon los daños en la nave.
Los marineros de todas las naves del mar
    negociaron con tus mercancías.
10 Hombres de Persia, Lidia y Fut
    militaron en tu ejército.
Te adornaron con escudos y cascos;
    ¡sacaron a relucir tu esplendor!

11 »”Los de Arvad, junto con tu ejército, defendían los muros que te rodean, y los de Gamad estaban apostados en tus torres. A lo largo de tus muros colgaban sus escudos, haciendo resaltar tu hermosura. 12 Era tal tu riqueza que Tarsis comerciaba contigo. A cambio de tu mercadería, ella te ofrecía plata, hierro, estaño y plomo. 13 También Grecia, Tubal y Mésec negociaban contigo, y a cambio de tus mercancías te ofrecían esclavos y objetos de bronce. 14 La gente de Bet Togarma te pagaba con caballos de trabajo, caballos de montar y mulos. 15 Los habitantes de Rodas[b] también comerciaban contigo. Concretabas negocios con muchas islas del mar, las cuales te pagaban con ébano y colmillos de marfil. 16 Por los muchos productos que tenías, Siria comerciaba contigo y a cambio te entregaba topacio, telas teñidas de púrpura, telas bordadas, lino fino, corales y rubíes. 17 Judá e Israel también comerciaban contigo. Te ofrecían trigo de Minit, pasteles,[c] miel, aceite y bálsamo. 18 Por la gran cantidad de tus productos, y por la abundancia de tu riqueza, también Damasco comerciaba contigo. Te pagaba con vino de Jelbón y lana de Sajar. 19 A cambio de tus mercancías, los danitas y los griegos te traían de Uzal hierro forjado, canela y caña aromática. 20 Dedán te vendía aparejos para montar. 21 Tus clientes eran Arabia y todos los príncipes de Cedar, quienes te pagaban con corderos, carneros y chivos. 22 También eran tus clientes los comerciantes de Sabá y Ragama. A cambio de mercancías, te entregaban oro, piedras preciosas y los mejores perfumes. 23 Jarán, Cané, Edén y los comerciantes de Sabá, Asiria y Quilmad negociaban contigo. 24 Para abastecer tus mercados te vendían hermosas telas, mantos de color púrpura, bordados, tapices de muchos colores y cuerdas muy bien trenzadas. 25 Las naves de Tarsis transportaban tus mercancías.

»”Cargada de riquezas,
    navegabas en alta mar.
26 Tus remeros te llevaron por los mares inmensos,
    en alta mar el viento del este te hizo pedazos.
27 El día de tu naufragio
    se hundirán en el fondo del mar
tu riqueza, tu mercancía y tus productos,
    tus marineros y tus timoneles,
los que reparan tus naves y tus comerciantes,
    tus soldados y toda tu tripulación.
28 Al grito de tus timoneles
    temblarán las costas.
29 Todos los remeros abandonarán las naves;
    marineros y timoneles bajarán a tierra.
30 Por ti levantarán la voz
    y llorarán con amargura;
se echarán ceniza sobre la cabeza,
    y se revolcarán en ella.
31 Por tu culpa se raparán la cabeza,
    y se vestirán de luto.
Llorarán por ti con gran amargura,
    y con angustiosos gemidos.
32 Entonarán sentidos lamentos,
    y en tono de amarga queja dirán:
‘¿Quién en medio de los mares
    podía compararse a Tiro?’
33 Cuando desembarcaban tus productos
    muchas naciones quedaban satisfechas.
Con tus muchas riquezas y mercancías,
    enriquecías a los reyes de la tierra.
34 Pero ahora el mar te ha hecho pedazos,
    ¡yaces en lo profundo de las aguas!
Tus mercancías y toda tu tripulación
    se hundieron contigo.
35 Por ti están horrorizados
    todos los habitantes de las costas;
sus reyes tiemblan de miedo,
    y en su rostro se dibuja el terror.
36 Atónitos se han quedado
    los comerciantes de otros países;
¡tu fin ha llegado!,
    ¡nunca más volverás a existir!”»

Footnotes

  1. 27:9 Guebal. Es decir, Byblos.
  2. 27:15 Rodas (LXX); Dedán (TM).
  3. 27:17 pasteles. Palabra de difícil traducción.

27 La palabra del Señor vino a mí, y me dijo:

«Tú, hijo de hombre, dedica este lamento a Tiro, la ciudad asentada a la orilla del mar, la ciudad que comercia con los pueblos de las costas. Dile que así ha dicho Dios el Señor:

»Tiro, tú te jactas de ser bella y perfecta.
Tus límites llegan al corazón de los mares.
Tus constructores completaron tu belleza:
Tomaron hayas del monte Senir
y con ellas hicieron tus artesonados;
tomaron cedros del monte Líbano
y con ellos hicieron tus mástiles;
tus remos, con encinas de Basán;
tus bancos, incrustados de marfil,
los hicieron con pino de las costas de Quitín.
Tus velas eran de fino lino egipcio,
y su bordado te servía de insignia;
tu pabellón era de telas azuladas y purpúreas,
traídas de las costas de Elisa.

»¡Ah, Tiro, que tuviste por remeros
a gente de Sidón y de Arvad,
y por timoneles a tus sabios!
Tus barcos eran calafateados
por los más hábiles obreros de Gebal;
los marinos de todas las flotas del mar
venían a ti para hacer negocios.

10 »En tus ejércitos militaban
soldados de Persia, Lud y Fut;
de ti pendían espléndidos escudos y yelmos.
11 Tu ejército y los mercenarios de Arvad
vigilaban las murallas en tu derredor,
y los gamadeos permanecían en tus torres;
sus escudos pendían de tus murallas,
lo cual resaltaba su belleza.

12 »Era tal la abundancia de tus riquezas
que de Tarsis venían a comerciar contigo,
y a cambio de tus mercaderías
te daban plata, hierro, estaño y plomo.
13 Contigo Javán, Tubal y Mesec
intercambiaban gente y objetos de bronce.
14 Los de Bet Togarmá te pagaban
con caballos, corceles de guerra y mulos.
15 Comerciaban contigo los de Dedán,
y muchas costas te compraban mercaderías
y te pagaban con marfil y ébano.
16 A cambio de tus productos Edom te daba
perlas, púrpura, vestidos bordados,
finos linos, corales y rubíes.
17 Israel y Judá hacían negocios contigo,
y a cambio te daban trigo de Minit y Panag,
lo mismo que miel, aceite y resina.
18 Eran tantos tus productos
y tan abundante tu riqueza
que Damasco hacía negocios contigo
con vino de Jelbón y lana blanca.
19 Dan y Javán venían a tus ferias,
y en tu mercado ofrecían hierro forjado,
mirra destilada y caña aromática.
20 Dedán te vendía preciosos paños
para que tapizaras tus carros.
21 Arabia y todos los príncipes de Cedar
hacían negocios contigo, y te pagaban
con corderos, carneros y machos cabríos.
22 También fueron tus clientes
los mercaderes de Sabá y de Ragama;
venían a tus ferias y te pagaban
con oro y con sus mejores perfumes,
y con toda clase de piedras preciosas.
23 Contigo negociaban Harán, Cane, Edén,
y los mercaderes de Sabá, Asiria y Quilmad.
24 Estos clientes tuyos te compraban
mantos de púrpura y telas bordadas,
y baúles con preciosos vestidos,
cordones trenzados y madera de cedro.

25 »Las naves de Tarsis parecían caravanas

que navegaban con tus mercaderías.
Fue así como llegaste a ser poderosa;
¡aumentaste el número de tus barcos!
26 Tus remeros te llevaron a grandes mares.

Pero el viento solano te azotará en alta mar.
27 Un día te hundirás en el fondo del mar,
y contigo se hundirán tus riquezas,
tus mercaderías y todo lo que vendías,
junto con tus remeros y tus pilotos,
tus calafateadores, tus agentes de negocios,
tus guerreros y la tripulación entera.
28 Las costas temblarán cuando escuchen
los gritos angustiados de tus marineros.
29 Los remeros abandonarán sus barcos,
y junto con los pilotos se quedarán en tierra.
30 Entonces dejarán oír su voz por ti,
y gritarán amargamente;
se echarán polvo sobre la cabeza
y se revolcarán en ceniza.
31 Por ti se arrancarán los cabellos,
se pondrán vestidos de luto,
y entonarán amargos y sentidos lamentos.
32 Y en sus lamentos dirán de ti:
“Tiro, ¿quién podía compararse a ti,
tú que fuiste destruida en medio del mar?
33 Tus mercaderías salían de tus naves,
y con ellas saciabas a muchos pueblos;
con tus muchas riquezas y tu comercio
enriqueciste a los reyes de la tierra.
34 Pero naufragaste en medio del mar,
y te hundiste en las aguas profundas,
y contigo se hundieron tus comerciantes;
¡se hundieron todos tus tripulantes!
35 Asombrados quedaron al verte
todos los que habitan en las costas;
espantados, sus reyes temblaron de miedo,
y sus rostros palidecieron.
36 Los mercaderes de otros pueblos
lanzaron silbidos de burla contra ti.
Has llegado a ser motivo de espanto;
¡para siempre has dejado de existir!”»(A)

Lamentación sobre Tiro

27 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Tú, hijo de hombre, eleva una elegía por Tiro(A); y di a Tiro, que está asentada en las entradas del mar, negociante de los pueblos de muchas costas(B): «Así dice el Señor Dios[a](C):

“Tiro, tú has dicho: ‘Soy de perfecta hermosura’.
En el corazón de los mares están tus fronteras;
tus edificadores perfeccionaron tu hermosura.
De los cipreses de Senir te han hecho[b] todas tus tablas;
del Líbano(D) han tomado un cedro para hacerte un mástil.
De encinas de Basán(E) han hecho tus remos;
tu cubierta de boj de las costas de Chipre[c](F) han incrustado[d] con marfil.
De lino fino bordado de Egipto era tu vela
para que te sirviera de distintivo[e];
de azul[f] y púrpura(G) de las costas de Elisa(H) era tu pabellón[g].
Los habitantes de Sidón y de Arvad eran tus remeros(I);
tus sabios, Tiro, estaban a bordo[h]; eran tus pilotos(J).
Los ancianos de Gebal y sus mejores obreros[i] estaban contigo
reparando tus junturas(K);
todas las naves del mar y sus marineros estaban contigo
para negociar con tus productos.

10 ”Los persas, los de Lud y los de Fut eran en tu ejército tus hombres de guerra. Colgaban en ti el escudo y el yelmo(L), manifestaban tu esplendor. 11 Los hijos de Arvad, con tu ejército, estaban en tus murallas todo alrededor, y los gamadeos[j] estaban en tus torres. Colgaban sus escudos en tus murallas todo alrededor; ellos perfeccionaban tu hermosura.

12 ”Tarsis era tu cliente por la abundancia de toda riqueza; con plata, hierro, estaño y plomo pagaban tus mercancías. 13 Javán, Tubal y Mesec(M) comerciaban contigo(N); con[k] hombres(O) y con utensilios de bronce pagaban tus productos. 14 Los de Bet-togarmá(P) daban caballos y corceles de guerra y mulos por tus mercancías. 15 Los hijos de Dedán comerciaban contigo(Q). Muchas costas eran clientes tuyas[l]; colmillos de marfil(R) y madera de ébano te traían como pago. 16 Aram[m] era tu cliente por la abundancia de tus productos[n](S); pagaban tus mercancías con turquesas(T), púrpura, bordados, lino fino(U), corales y rubíes. 17 Judá y la tierra de Israel comerciaban contigo; con trigo de Minit(V), tortas[o], miel, aceite y bálsamo pagaban tus productos. 18 Damasco era tu cliente por la abundancia de tus productos[p](W), por la abundancia de toda riqueza, por el vino de Helbón y la lana blanca. 19 Vedán y Javán pagaban tus mercancías desde Uzal[q]; hierro forjado, casia y caña dulce[r] estaban entre tus productos. 20 Dedán(X) comerciaba contigo en mantas para cabalgaduras. 21 Arabia(Y) y todos los príncipes de Cedar eran clientes tuyos[s]: comerciaban en corderos, carneros(Z) y machos cabríos; en estas cosas eran tus clientes. 22 Los comerciantes de Sabá y de Raama comerciaban contigo; con lo mejor de todas las especias(AA), y con toda clase de piedras preciosas y oro pagaban tus mercancías(AB). 23 Harán, Cane, Edén, los comerciantes de Sabá, de Asiria(AC) y de Quilmad comerciaban contigo. 24 Ellos comerciaban contigo en lujosos vestidos, en mantos de azul[t] y bordados, en tapices multicolores, en cordones firmemente trenzados, que había entre tus mercancías. 25 Las naves de Tarsis(AD) eran las portadoras[u] de tus productos.

Fuiste repleta y muy gloriosa[v]
en el corazón de los mares.

26 ”A muchas aguas(AE) te condujeron
tus remeros;
el viento solano te destrozó
en el corazón de los mares(AF).
27 Tus riquezas, tus mercancías, tu comercio,
tus marineros y tus pilotos,
tus calafates, tus agentes comerciales,
y todos los hombres de guerra que hay en ti,
con toda tu tripulación que en medio de ti está,
caerán en el corazón de los mares
el día de tu derrota.
28 A la voz del grito de tus pilotos
se estremecerán las praderas(AG).
29 Y descenderán de sus naves
todos los que empuñan el remo;
los marineros y todos los pilotos del mar
se quedarán en tierra(AH);
30 harán oír su voz por ti
y gritarán amargamente(AI).
Echarán polvo sobre sus cabezas(AJ),
se revolcarán en ceniza(AK);
31 se raparán la cabeza(AL) por tu causa
y se ceñirán de cilicio;
llorarán por ti(AM), en la amargura de su alma,
con amargo duelo(AN).
32 Elevarán por ti una elegía en su llanto
y se lamentarán por ti:
‘¿Quién como Tiro,
como la silenciosa en medio del mar(AO)?
33 -’Cuando tus mercancías salían por los mares
saciabas a muchos pueblos;
con la abundancia de tus riquezas y de tus productos(AP)
enriquecías a los reyes de la tierra.
34 -’Ahora[w] que estás destrozada por los mares
en las profundidades de las aguas,
tu carga[x] y toda tu tripulación
se han hundido contigo[y](AQ).
35 -’Todos los habitantes de las costas
están pasmados por causa tuya;
sus reyes están aterrorizados sobremanera,
demudados sus rostros(AR).
36 -’Los mercaderes entre los pueblos te silban;
te has convertido en terrores(AS),
y ya no serás más(AT)’”».

Footnotes

  1. Ezequiel 27:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  2. Ezequiel 27:5 Lit., construido
  3. Ezequiel 27:6 Heb., Kittim
  4. Ezequiel 27:6 Lit., hecho
  5. Ezequiel 27:7 O, estandarte
  6. Ezequiel 27:7 Lit., violeta
  7. Ezequiel 27:7 O, cobertura
  8. Ezequiel 27:8 Lit., en ti
  9. Ezequiel 27:9 Lit., sus sabios
  10. Ezequiel 27:11 O, valientes
  11. Ezequiel 27:13 Lit., con almas de
  12. Ezequiel 27:15 Lit., de tu mano
  13. Ezequiel 27:16 Muchos mss. y versiones antiguas dicen: Edom
  14. Ezequiel 27:16 Lit., obras
  15. Ezequiel 27:17 Heb., panag
  16. Ezequiel 27:18 Lit., obras
  17. Ezequiel 27:19 O, con estambre
  18. Ezequiel 27:19 O, cálamo
  19. Ezequiel 27:21 Lit., de tu mano
  20. Ezequiel 27:24 O, violeta
  21. Ezequiel 27:25 Lit., tus viajeros
  22. Ezequiel 27:25 Lit., muy pesada
  23. Ezequiel 27:34 Lit., El tiempo
  24. Ezequiel 27:34 O, comercio
  25. Ezequiel 27:34 Lit., han caído en medio de ti

Profecía contra el rey de Tiro

28 El Señor me dirigió la palabra: «Hijo de hombre, adviértele al rey de Tiro que así dice el Señor omnipotente:

»“En la intimidad de tu arrogancia dijiste:
    ‘Yo soy un dios.
Me encuentro en alta mar
    sentado en un trono de dioses’.
¡Pero tú no eres un dios,
    aunque te creas que lo eres!
    ¡Tú eres un simple mortal!
¿Acaso eres más sabio que Daniel?[a]
    ¿Acaso conoces todos los secretos?
Con tu sabiduría y tu inteligencia
    has acumulado muchas riquezas,
y en tus cofres has amontonado
    mucho oro y mucha plata.
Eres muy hábil para el comercio;
    por eso te has hecho muy rico.
Con tus grandes riquezas
    te has vuelto muy arrogante.

Por eso, así dice el Señor omnipotente:

»”Ya que pretendes ser
    tan sabio como un dios,
haré que vengan extranjeros contra ti,
    los más feroces de las naciones:
desenvainarán la espada
    contra tu hermosura y sabiduría,
    y profanarán tu esplendor.
Te hundirán en la fosa,
    y en alta mar sufrirás una muerte violenta.
Y aun así, en presencia de tus verdugos,
    ¿te atreverás a decir: ¡Soy un dios!?
¡Pues en manos de tus asesinos
    no serás un dios, sino un simple mortal!
10 Sufrirás a manos de extranjeros
    la muerte de los incircuncisos,
    porque yo lo he dicho.

Lo afirma el Señor omnipotente”».

11 El Señor me dirigió la palabra: 12 «Hijo de hombre, entona una elegía al rey de Tiro y adviértele que así dice el Señor omnipotente:

»“Eras un modelo de perfección,
    lleno de sabiduría y de hermosura perfecta.
13 Estabas en Edén, en el jardín de Dios,
    adornado con toda clase de piedras preciosas:
rubí, crisólito, jade,
    topacio, cornalina, jaspe,
    zafiro, granate y esmeralda.
Tus joyas y encajes estaban cubiertos de oro,
    y especialmente preparados para ti
    desde el día en que fuiste creado.
14 Fuiste elegido querubín protector,
    porque yo así lo dispuse.[b]
Estabas en el santo monte de Dios,
    y caminabas sobre piedras de fuego.
15 Desde el día en que fuiste creado
    tu conducta fue irreprochable,
    hasta que la maldad halló cabida en ti.
16 Por la abundancia de tu comercio,
    te llenaste de violencia, y pecaste.
Por eso te expulsé del monte de Dios,
    como a un objeto profano.
A ti, querubín protector,
    te borré de entre las piedras de fuego.
17 A causa de tu hermosura
    te llenaste de orgullo.
A causa de tu esplendor,
    corrompiste tu sabiduría.
Por eso te arrojé por tierra,
    y delante de los reyes
    te expuse al ridículo.
18 Has profanado tus santuarios,
    por la gran cantidad de tus pecados,
    ¡por tu comercio corrupto!
Por eso hice salir de ti
    un fuego que te devorara.
A la vista de todos los que te admiran
    te eché por tierra y te reduje a cenizas.
19 Al verte, han quedado espantadas
    todas las naciones que te conocen.
Has llegado a un final terrible,
    y ya no volverás a existir”».

Profecía contra Sidón

20 El Señor me dirigió la palabra: 21 «Hijo de hombre, encara a Sidón y profetiza contra ella. 22 Adviértele que así dice el Señor omnipotente:

»“Aquí estoy, Sidón, para acusarte
    y para ser glorificado en ti.
Cuando traiga sobre ti un justo castigo,
    y manifieste sobre ti mi santidad,
    se sabrá que yo soy el Señor.
23 Mandaré contra ti una peste,
    y por tus calles correrá la sangre;
por la espada que ataca por todos lados
    los heridos caerán en tus calles,
    y se sabrá que yo soy el Señor.
24 Los israelitas no volverán a sufrir
    el desprecio de sus vecinos,
que duele como aguijones
    y punza como espinas,
    ¡y se sabrá que yo soy el Señor!”

25 »Así dice el Señor omnipotente: “Cuando yo reúna al pueblo de Israel de entre las naciones donde se encuentra disperso, le mostraré mi santidad en presencia de todas las naciones. Entonces Israel vivirá en su propio país, el mismo que le di a mi siervo Jacob. 26 Allí vivirán seguros, y se construirán casas y plantarán viñedos, porque yo ejecutaré un justo castigo sobre los vecinos que desprecian al pueblo de Israel. ¡Y se sabrá que yo soy el Señor su Dios!”»

Footnotes

  1. 28:3 Daniel. Alt. Danel.
  2. 28:14 Fuiste … dispuse. Texto de difícil traducción.

28 La palabra del Señor vino a mí, y me dijo:

«Hijo de hombre, dile de mi parte al príncipe de Tiro: Yo, el Señor y Dios, te digo que te has envanecido. En tu corazón crees que eres un dios y que tienes tu trono en medio de los mares. En tu corazón actúas y piensas como si fueras un dios, aunque no eres un dios sino un hombre. Es verdad que tú eres más sabio que Daniel, y que para ti no hay nada secreto ni oculto. Con tu sabiduría y tu inteligencia has acumulado riquezas; en tus tesoros tienes oro y plata. Con la ayuda de tu gran sabiduría, en tus negocios has logrado multiplicar tus riquezas, y por causa de esas riquezas tu corazón se ha envanecido. Por lo tanto, yo, el Señor y Dios te digo: “Puesto que en tu corazón te crees un dios, yo voy a traer contra ti gente extraña y fuerte de otras naciones, que descargará su espada sobre tu sabiduría, y que manchará tu belleza y esplendor. Te harán descender al sepulcro, y sufrirás la muerte de los náufragos. ¿Acaso piensas defenderte ante el que te mate, y decirle que tú eres un Dios? ¡En las manos de quien te mate, no serás ningún dios sino un simple hombre! 10 En las manos de gente extraña sufrirás la muerte de los incircuncisos.” Yo lo he dicho.»

Palabra de Dios el Señor.

11 La palabra del Señor vino a mí, y me dijo:

12 «Hijo de hombre, dedícale un lamento al rey de Tiro, y dile de mi parte: “Tú, tan lleno de sabiduría, y de hermosura tan perfecta, eras el sello de la perfección. 13 Estuviste en el Edén, en el huerto de Dios; tus vestiduras estaban adornadas con toda clase de piedras preciosas: cornalina, topacio, jaspe, crisólito, berilo, ónice, zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; todo estaba cuidadosamente preparado para ti en el día de tu creación. 14 A ti, querubín grande y protector, yo te puse en el santo monte de Dios, y allí estuviste. ¡Te paseabas en medio de las piedras encendidas! 15 Desde el día en que fuiste creado, y hasta el día en que se halló maldad en ti, eras perfecto en todos tus caminos. 16 Pero por tantos negocios que hacías te fuiste llenando de iniquidad, y pecaste. Por eso, querubín protector, yo te expulsé del monte de Dios y te arrojé lejos de las piedras encendidas. 17 Era tanta tu hermosura que tu corazón se envaneció. Por causa de tu esplendor corrompiste tu sabiduría. Por eso yo te haré rodar por tierra, y te expondré al ridículo delante de los reyes. 18 Y es que profanaste tus santuarios con tus muchas maldades y con tus perversos negocios. Por eso yo hice que de ti saliera fuego para que te consumiera; te hice rodar por el suelo, a la vista de todos los que te admiran. 19 Todos los pueblos que te conocieron se sorprenderán al verte; serás motivo de espanto, y para siempre dejarás de existir.”»

Profecía contra Sidón

20 La palabra del Señor vino a mí, y me dijo:

21 «Hijo de hombre, dirige ahora la mirada hacia Sidón,(A) y profetiza contra ella. 22 Dile de mi parte: “Sidón, yo estoy contra ti. Cuando yo dicte mi sentencia contra ti, y en ti sea yo santificado, en tus calles seré glorificado.” Así sabrán que yo soy el Señor. 23 A sus calles enviaré peste y sangre, y en sus calles la gente caerá a filo de espada, pues por todos lados la espada se levantará contra ella. Así sabrán que yo soy el Señor.

24 »Nunca más volverá a ser Sidón una espina que desgarre al pueblo de Israel, ni los pueblos que lo rodean y menosprecian volverán a ser un aguijón que le cause dolor. Así sabrán que yo soy el Señor.»

25 Así ha dicho Dios el Señor:

«Cuando yo reúna al pueblo de Israel de entre los pueblos por los que ahora está esparcido, me santificaré en ellos a la vista de las naciones, y ellos habitarán en la tierra que yo le di a mi siervo Jacob.

26 »Cuando yo dicte sentencia contra todos los pueblos vecinos que los han despojado, ellos habitarán su tierra en paz, y edificarán casas, y plantarán viñas, y vivirán tranquilos. Así sabrán que yo soy el Señor su Dios.»

Profecía contra el rey de Tiro

28 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: «Así dice el Señor Dios[a]:

“Aun cuando tu corazón se ha enaltecido
y has dicho: ‘Un dios soy[b],
sentado estoy en el trono de los dioses[c],
en el corazón de los mares’,
no eres más que un hombre y no Dios(A),
aunque hayas igualado[d] tu corazón al corazón de Dios.
He aquí, tú eres más sabio que Daniel;
ningún secreto te es oculto(B).
Con tu sabiduría y tu entendimiento
has adquirido riquezas para ti,
y has adquirido oro y plata para tus tesoros(C).
Con tu gran sabiduría, con tu comercio,
has aumentado tus riquezas(D),
y se ha enaltecido tu corazón a causa de tus riquezas(E).
Por lo cual, así dice el Señor Dios:
‘Por cuanto has igualado[e] tu corazón
al corazón de Dios(F),
por tanto, he aquí, traeré sobre ti extranjeros(G),
los más crueles de entre las naciones.
Y ellos desenvainarán sus espadas(H)
contra la hermosura de tu sabiduría
y profanarán tu esplendor.
-’Te harán bajar al sepulcro,
y morirás con la muerte de los que mueren
en el corazón de los mares(I).
-’¿Dirás aun: “Un dios soy[f]”,
en presencia de tu verdugo,
tú que eres un hombre y no Dios,
en manos de los que te hieren?
10 -’Con la muerte de los incircuncisos morirás
a manos de extraños,
porque yo he hablado’ —declara el Señor Dios(J)”».

11 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 12 Hijo de hombre, eleva una elegía sobre el rey de Tiro(K) y dile: «Así dice el Señor Dios:

“Tú eras el sello de la perfección[g],
lleno de sabiduría y perfecto en hermosura.

13 ”En el Edén estabas, en el huerto de Dios(L);
toda piedra preciosa era tu vestidura:
el rubí, el topacio y el diamante,
el berilo, el ónice y el jaspe,
el zafiro, la turquesa y la esmeralda;
y el oro(M), la hechura de tus engastes(N) y de tus encajes[h],
estaba en ti(O).
El día que fuiste creado
fueron preparados.
14 Tú, querubín protector de alas desplegadas[i],
yo te puse allí.
Estabas en el santo monte de Dios,
andabas en medio de las piedras de fuego(P).
15 Perfecto eras en tus caminos
desde el día que fuiste creado(Q)
hasta que la iniquidad se halló en ti(R).
16 A causa de la abundancia de tu comercio(S)
te llenaste[j] de violencia,
y pecaste;
yo, pues, te he expulsado por profano
del monte de Dios(T),
y te he eliminado, querubín protector[k],
de en medio de las piedras de fuego.
17 Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura;
corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor(U).
Te arrojé en tierra,
te puse delante de los reyes(V),
para que vieran en ti un ejemplo(W).
18 Por la multitud de tus iniquidades,
por la injusticia de tu comercio,
profanaste tus santuarios.
Y yo he sacado fuego de en medio de ti,
que te ha consumido(X);
y te he reducido a ceniza sobre la tierra(Y)
a los ojos de todos los que te miran.
19 Todos los que entre los pueblos te conocen
están asombrados de ti;
te has convertido en terrores,
y ya no serás más(Z)”».

Profecía contra Sidón

20 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 21 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Sidón(AA), profetiza contra ella(AB), 22 y di: «Así dice el Señor Dios:

“He aquí, estoy contra ti, Sidón,
y seré glorificado[l] en medio de ti;
y sabrán que yo soy el Señor, cuando ejecute juicios en ella(AC),
y manifieste en ella mi santidad.
23 Enviaré a ella pestilencia
y sangre a sus calles(AD);
los heridos caerán[m] en medio de ella(AE)
por la espada que está sobre ella por todos lados;
y sabrán que yo soy el Señor.

24 Y no habrá más zarza punzante ni espina dolorosa para la casa de Israel de ninguno de los que la rodean y la desprecian; y sabrán que yo soy el Señor Dios(AF)”.

25 »Así dice el Señor Dios: “Cuando yo recoja a la casa de Israel de los pueblos donde está dispersa, y manifieste en ellos mi santidad a los ojos de las naciones(AG), entonces habitarán en su tierra(AH) que di a mi siervo Jacob. 26 Y habitarán en ella seguros; edificarán casas, plantarán viñas, y habitarán seguros(AI), cuando yo haga juicios sobre todos los que a su alrededor la desprecian. Y sabrán que yo soy el Señor su Dios(AJ)”».

Footnotes

  1. Ezequiel 28:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  2. Ezequiel 28:2 O, Dios soy
  3. Ezequiel 28:2 O, de Dios
  4. Ezequiel 28:2 Lit., puesto
  5. Ezequiel 28:6 Lit., puesto
  6. Ezequiel 28:9 O, Dios soy
  7. Ezequiel 28:12 Lit., el que sellaba un diseño
  8. Ezequiel 28:13 O, tus tamboriles y flautas
  9. Ezequiel 28:14 O, querubín ungido, que cubre
  10. Ezequiel 28:16 Así en la versión gr. (sept.); en el T.M., llenaron tu interior
  11. Ezequiel 28:16 O, que cubre
  12. Ezequiel 28:22 O, me glorificaré
  13. Ezequiel 28:23 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., serán juzgados